50 años: “Layla and other assorted love songs»

Mariano Muniesa*. LQS. Noviembre 2020

«Layla» sigue siendo su legado estelar: «Tocó a las personas donde necesitaban ser tocadas: en su alma», afirmó en cierta ocasión Bobby Whitlock. 50 años después, sigue tocándonos el alma a todos los que amamos el rock y el blues

Eric Clapton y “Layla and other assorted love songs»: una maravillosa historia de amor

Este pasado viernes 13 de noviembre se puso a la venta la edición Cincuenta Aniversario de un disco grande, intenso y lleno de inspiración como lo fue, y lo será siempre el mítico «Layla and other assorted love songs» de Derek & The Dominos, la banda que lideró Eric Clapton tras la ruptura de Delaney & Bonnie & Friends. Un doble álbum a cargo de una banda de músicos de una calidad extraordinaria, en un momento de la historia del rock en el que como he dicho otras veces, lejos de existir las cortapisas comerciales que desde hace muchos años imperan, por el contrario la industria del disco primaba y premiaba la creatividad, el no constreñirse a reglas, la vanguardia, la experimentación y sobre todo, la personalidad propia. Este álbum, un magnífico compendio de blues y rock, con pinceladas soul y country, incluso hasta con algún efluvio latino – “I Am Yours”-, un producto muy característico de su época, está sin lugar a duda, entre los discos de rock más inmensos nunca grabados.

En esta nueva reedición, además del disco original remasterizado en los estudios de Abbey Road editado como doble vinilo, la caja-estuche de este lanzamiento contiene otros dos vinilos de rarezas entre las que se incluyen “outtakes” inéditas de la grabación original en Miami como “Mean Old World”, las versiones de “Roll It Over” y “Tell The Truth” producidas por Phil Spector, las grabaciones en noviembre de 1970 en el Johnny Cash TV Show de “It´s Too Late”, “Got To Get Better In A Little While”, “Matchbox”, haciendo jam-session con Carl Perkins y el propio Johnny Cash y “Blues Power”, más cinco canciones grabadas entre abril y mayo de 1971 para el segundo álbum de Derek & The Dominos que nunca llegó a terminarse ni a editarse: “Snake Lake Blues”, “Evil”, “Mean Old Frisco”, “One More Chance” y “High”.

Merece la pena detenerse en la fascinante historia que rodeó la grabación y edición de esta masterpiece. Derek And The Dominos, esta efímera reunión de genios del rock se produjo en la primavera de 1970, consumada la ruptura de la formación en cierta manera precedente de este proyecto, otra formidable banda a la que el concurso de Eric Clapton le proporcionó carácter de verdadera leyenda del rock, Delaney And Bonnie & Friends. La base rítmica de aquel grupo, el bajista Carl Radle y el batería Jim Gordon, propusieron al teclista Bobby Whitlock formar otra banda, y éste, que estaba grabando en marzo de 1970 con Eric Clapton su primer LP en solitario «Eric Clapton» en los Island Studios de Londres, le propuso entrar como guitarrista y cantante. El guitarra dio el ok y toda vez terminada aquella grabación, se puso a escribir material y preparar canciones para ese nuevo proyecto.

Sin embargo, el trabajo con los recién formados Derek & The Dominos tuvo que posponerse… afortunadamente para el propio proyecto. A finales de mayo de 1970, Eric Clapton, Carl Radle y Bobby Whitlock entraron en los Abbey Road Studios de Londres para grabar el primer álbum en solitario de George Harrison, «All Things Must Pass», que se pondría a la venta coincidiendo con «Layla And Other Assorted Love Songs» en noviembre de ese icónico año. La grabación se prolongó hasta mediados de julio y en ese tiempo, Eric Clapton profundizó su amistad con George Harrison… y con su mujer, una preciosa chica de increíble belleza llamada Patti Boyd, ex modelo y fotógrafa, de la que Eric Clapton, según propia confesión, estaba perdidamente enamorado. Según explicó en su autobiografía, publicada en 2007, tuvo en esa época algún escarceo con ella, pero Patti se resistía a romper con el ex Beatle. El guitarra llegó a obsesionarse hasta tal punto con esta mujer que en esa misma autobiografía, dijo abiertamente: “Hacia finales de julio de 1970, cuando acabamos la grabación de «All Things Must Pass», se celebró una fiesta en casa de Robert Stigwood con todos los músicos que participamos en el disco. Probablemente con dos o tres copas de más, mientras bromeaba con George (Harrison), de pronto, a modo de desahogo, se lo dije claramente: “George, estoy enamorado de tu mujer”. George notó, aunque yo estuviera borracho, que no bromeaba, y de hecho me di cuenta que escuchar eso le hirió. Lo vi en su mirada. Pero sin embargo, trató de que yo creyera que no se lo había tomado en serio, así que empezó a reírse, a hacer bromas, a tomárselo como una vacilada de un amigo borracho. Era una situación propia de un sketch de Monty Phyton”.

Tan en serio iba la cosa que de hecho, Patti Boyd, a quien Clapton rebautizó como “Layla”, fue la musa y la inspiración no solamente de la canción ya legendaria, sino de todo el álbum. Hasta que a finales de agosto volaron a Miami para grabar el doble LP en los Criteria Studios de Miami, Eric Clapton compuso, montó, arregló y ensayó con la banda una serie de canciones de una fuerza y al tiempo una sensibilidad maravillosas, siempre con la figura de Patti Boyd como motor creativo, que fueron lo que se plasmó en los microsurcos de esos dos fantásticos vinilos. El destino quiso además que al poco de llegar la troupe de Clapton a Miami, hubiera una concierto de The Allman Brothers Band allí. Nuestro hombre se acercó a ver el show, habló con Duane Allman en el backstage… y el guitarrista de la gigantesca banda de rock sureño se convirtió en otra de las piezas clave de la grandeza de este disco al que dedicamos hoy este “Papeles de Rock”. De hecho, la mítica entrada del riff de guitarra del “Layla”, es de Duane Allman, no de Eric Clapton. Si, sorpréndanse.

Rock fuerte, crudo e intenso como el que descargan en “Keep On Growing”, “Anyday”, “Why Does Love Got So Bad” o “Tell The Truth” además de la propia “Layla”, blues, puro blues del Delta que nos trae al Clapton más apegado a sus raíces con “Have You Ever Loved A Woman?” –una vez más, Patti, su amor no correspondido como esencia de este desgarrado blues-, por supuesto la emocionante y siempre preciosa “Key To The Highway” o en otra pieza blues estremecedora, «Nobody Knows You When You» re Down And Out” o la excelente versión de “Little Wing” de Jimi Hendrix dan a este trabajo ese marchamo de auténtica obra maestra de la historia del rock. Por desgracia, la tragedia rodeó a este disco; menos de 48 horas después de que se grabase “Little Wing”, su autor Jimi Hendrix murió en extrañas circunstancias, y poco más de un año después, el 29 de octubre de 1971 Duane Allman perdió la vida en un accidente de tráfico. Durante la fase final de la grabación habían empezado a surgir discusiones y enfrentamientos que no dejaron de agravarse entre Eric Clapton y Bobby Whitlock, y los problemas de abuso del alcohol y las drogas que el guitarrista empezó a acusar seriamente, precipitaron la ruptura del grupo en mayo de 1971, mientras se encontraban grabando lo que debería haber sido su segundo álbum.

En cualquier caso, «Layla..’» sigue siendo su legado estelar: «Tocó a las personas donde necesitaban ser tocadas: en su alma», afirmó en cierta ocasión Bobby Whitlock. 50 años después, sigue tocándonos el alma a todos los que amamos el rock y el blues.

Más artículos del autor

Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

Deja un comentario

Nos obligan a molestarte con las "galletitas informáticas". Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar