Amor y odio entre Lennon y Zappa: una historia

Por Mariano Muniesa*. LQSomos.

“Escuchen, hijos de puta, esto es lo que hice, y no me importa si les gusta o no, o si no les gusta mi actitud. ¿Saben? soy un jodido artista y no soy un jodido agente de relaciones públicas ni un producto de la imaginación de otra persona…»

Surgió casi sobre la marcha pero los conciertos de Frank Zappa en el Fillmore con Lennon y Yoko Ono como invitados, pasarán a la historia del rock

Han pasado cincuenta años en que los días 5 y 6 de junio de 1971, Frank Zappa ponía punto y final a una larga gira por los USA en la que se había embarcado desde comienzos de aquel año para presentar su ‘Chunga’s Revenge’, editado a finales de 1970 y también en cierta medida, la BSO de su onírico y surrealista experimento audiovisual llamado ‘200 Motels’, del que siempre se ha recordado la inolvidable participación del batería de los Who, Keith Moon.

El punto y final de esa gira llegó en esos días de junio, cuando el grupo llegó para hacer sus últimos conciertos en el Fillmore East de Nueva York. En principio no estaba previsto, en realidad fue algo que surgió casi sobre la marcha, pero esos dos conciertos de Frank Zappa & The Mothers Of Invention pasarían a la historia del rock, a esa historia que siempre rememoramos en estas páginas, y que tienen la vitola, muy poco repetida, por no decir nunca repetida, si no me falla el dato, de ser el único fragmento de un concierto que ha formado parte de dos discos en directo de dos artistas diferentes, si obviamos las excepciones de los festivales de Woodstock, Monterey o Wight. Nos estamos refiriendo lógicamente, a la participación como invitados sorpresa de John Lennon y Yoko Ono en la noche del 6 de junio de 1971 en el último bis del show de Zappa en el Fillmore.


John y Yoko solamente tocaron cuatro canciones en ese bis, pero el momento quedó inmortalizado para la historia. «Well (Baby Please Don’t Go)», versión de Walter Ward, «Jamrag», «Scumbag» y una transvanguardista, experimental y rompedora pieza improvisada llamada «Au», que formarían parte en junio de 1972 de uno de los clásicos absolutos, al que en su día el año próximo dedicaremos su correspondiente escrito de aniversario al celebrar su 50 cumpleaños, su álbum directo/estudio ‘Sometime In New York City’. 20 años más tarde, Frank Zappa, que había grabado esos conciertos en su integridad, publicó esas grabaciones en vivo en su LP ‘Playground Psychotics’ de 1992.

¿Quién propició el encuentro? Pues Howard Smith, quien en ese momento presentaba un programa de considerable audiencia de radio rock en la emisora WPLJ-FM. Smith, que tuvo a Zappa en sus estudios como invitado para promocionar los conciertos, se dirigió por teléfono a John Lennon para preguntarle si le gustaría acompañar a su invitado en estos shows de final de gira. Lennon, fanático en aquel momento de la música de Zappa, dijo que sí.

Horas más tarde, y según relato del propio Frank Zappa, sucedió lo siguiente: «Un periodista de Nueva York me despertó, llamó a la puerta cuando yo aún estaba dormido y al abrir la puerta, estaba parado allí con una grabadora y dijo: “Frank, me gustaría presentarte a John Lennon”, ya sabes, esperando a que me cayera al suelo y empezara a hacer alabanzas al cielo. Pero simplemente dije: «Bueno, está bien. Pasa”.

Continúa Zappa: “Y nos sentamos y empezamos a hablar. Creo recordar que lo primero que me dijo fue: “No eres tan feo como pensé que serías”. Bien, me di cuenta de que tenía un sentido del humor bastante parecido al mío, así que le invité a venir y tocar con nosotros en el Fillmore East. Ya habíamos reservado una unidad móvil de grabación porque estábamos haciendo el álbum ‘Live at the Fillmore’ en ese momento, así que grabar la parte del show en la que iba a intervenir John Lennon, aunque no estuviera prevista su participación, si estaba previsto el que se grabara».

Obviamente, el público que esa noche llenó el Fillmore East, que esperaba simplemente un bis más de los Mothers Of Invention, se quedó de una pieza al ver a Lennon y Ono subir al escenario. El grupo abrió con «Well (Baby Please Don’t Go)», una melodía de 1958 de los Juegos Olímpicos. «Esta es una canción que solía cantar cuando estaba en el Cavern de Liverpool», anunció Lennon. «No lo he hecho desde entonces.» Años más tarde dijo en la BBC: «Era un tema de 12 compases que solía hacer en el Cavern … fue bastante bueno y salió bien hacerlo con Zappa porque él estaba musicalmente en otra onda distinta, así que nos mezclamos bastante bien».

Siguieron tres números de improvisación: primero, una versión de «King Kong», una canción del álbum de los Mothers de 1969, ‘Uncle Meat’, a la que seguiría «Scumbag», en la que el título se repite una y otra vez dentro de un revolucionario experimento de comunicación musical no visual, para cuya interpretación Zappa invitó a la audiencia a unirse. “Hey! Escuchad. No sé si podéis decir cuáles son las palabras de esta canción, pero solo hay dos y me gustaría que las cantaseis, porque es realmente fácil. Cualquiera que venga al Fillmore East puede cantar esta canción. El nombre de esta canción es “Scumbag”, ¿de acuerdo? Y todo lo que tienes que hacer es cantar “Scumbag”. OK, hermanos y hermanas, escuchemos “Scumbag”.

Inmediatamente Yoko Ono se metió dentro de un saco -posiblemente la funda de algún instrumento- y comenzó a aullar desde ahí. Era un ejemplo de lo que ella y John llamaban el «bagism», es decir, una forma de interactuar sin contacto visual al estar cubierta, que ya habían presentado en sus apariciones en los “Bed In” de 1969. «Estamos generando una comunicación total, sin estar pensando en qué tipo de cara tienes, o tus gustos en ropa, ideas políticas, religión o estética” -explicó la artista japonesa-. “Tratamos de evitar esas cosas que generalmente alteran y bloquean la mente de las personas, y que provocan que no se pueden comunicar de forma total».

Cuando se editó ‘Some Time In New York City’ al año siguiente, Zappa se sorprendió de que «King Kong» ahora se llamara «Jamrag» (jerga británica para una servilleta sanitaria) y se atribuyera en créditos a Lennon y Ono, algo que le molestó profundamente. «Llegamos a un acuerdo para que ambos tuviéramos acceso a las cintas», dijo Zappa. «Lennon quería lanzarlo con su propia mezcla, lo cual me pareció bien, pero se estableció que yo también tenía derecho a lanzarlo con mi mezcla. Lo malo es que hay una canción que escribí llamada “King Kong” que tocamos esa noche, y no sé si fue idea de Yoko o de John, pero cambiaron el nombre de la canción a “Jamrag” y con ello se dieron a sí mismos el crédito por escribir y publicar, lo pegaron en un álbum y nunca me pagaron», agregó Zappa. «Obviamente no era una canción de jam session: tiene una melodía, tiene una línea de bajo; obviamente es una canción estructurada, compuesta. Un poco decepcionante, no esperaba eso de John Lennon».


Eso no quita para que Lennon siempre profesase públicamente su supuesta admiración por Frank Zappa. En 1972, en medio de toda esta polémica, declaró: “Prefiero ser como Zappa y decir: “Escuchen, hijos de puta, esto es lo que hice, y no me importa si les gusta o no, o si no les gusta mi actitud. ¿Saben? soy un jodido artista y no soy un jodido agente de relaciones públicas ni un producto de la imaginación de otra persona».
Que cada cual saque sus conclusiones…

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