Carta abierta a Borràs, Elena y Aragonès

Carta abierta a Borràs, Elena y Aragonès

Por Lluís-Ignasi Pastrana Icart*. LQSomos.

Sr. Aragonès, Sra. Borràs y Sr. Elena, el colectivo “Silenci… plantem cara”, les hemos dicho “adiós” después de seis meses llevando a cabo una acción pacífica, de lunes a viernes, consistente en pasearnos con carteles, arriba y abajo, por delante de la fachada del Parlament. Y durante este periodo, les hemos observado detenidamente y hemos podido ver en cada uno de ustedes tres ineptitud, mentira e hipocresía, respectivamente.

Casi ningún diputado ni miembro del Govern nos ha hecho caso, ni a nosotros ni a nuestras críticas y reivindicaciones. El ciudadano tiene todo el derecho de no hacer caso a los políticos, pero a ustedes no les está permitido hacer lo mismo con los ciudadanos, son nuestros representantes y cobran un buen (demasiado) sueldo por serlo. Su soberbia actitud, menospreciando nuestras críticas y reivindicaciones, hizo que el 23 de marzo, mientras una parte de nuestro colectivo continuaba con la acción frente al Parlament, nueve de nosotros accediéramos como público a la sesión de control, en la que precisamente ustedes tres estaban presentes. Cuatro de los miembros del colectivo bajamos, en estricto silencio y con todo el respeto que merecía el acto (el nuestro, quiero decir), para mostrarles lo que durante meses no habían querido ver y facilitarles así la lectura de nuestras críticas y reivindicaciones. La presidenta Borràs, después de advertirnos, suspendió la sesión 2 minutos y, mientras el conseller Elena marchaba del hemiciclo alarmado y el president Aragonès se quedaba petrificado, la presidenta bajó para pedirnos, muy educadamente (eso sí que lo tiene, ella) que abandonásemos el hemiciclo y así lo hicimos.

Esta acción tuvo entre la prensa, los diputados y la Mesa la repercusión que no había tenido la acción que llevábamos 6 meses realizando frente al Parlament. Requirió un informe del secretario general, que aconsejó que no se nos permitiera “hacer pipí” en el Parlament: “¡castigados por malos!”, y con amenazas se nos obligó a la humillación de ponernos detrás de la valla, como si fuésemos una extensión del zoológico de la ciudad, quedando la acción totalmente ineficaz, ya que los miembros de la Mesa ponen delante de la valla sus grandes coches tapando toda la visibilidad. Eso sí, cuando la ANC va a aplaudir a la presidenta y a abrazarla, entonces sí que pueden estar en esa zona prohibida, como sucedió el pasado 28 de abril. Viva lo de que “todos somos iguales ante la ley “. Claro que dicen que nuestros paseos y “silencios” ponen en peligro la seguridad del Parlament de Catalunya. ¡Venga, hombre, venga!

La bajada al hemiciclo no tuvo nada que ver ni con el pipí, ni con los paseos, ni con los “silencios”, sino con el permiso de tres grupos parlamentarios y el de la presidenta, y con “una puertecita que no es blanca, pero que también se abre y no se cierra” (1). También con su actitud prepotente, egocéntrica y su menosprecio al colectivo “Silenci… plantem cara”. Si se hubieran interesado por los escritos que les hicimos llegar y por nuestra trayectoria desde 2018, habrían entendido a un colectivo que después del 1 y el 3 de octubre:

Se plantó 5 horas diarias durante año y medio frente al Palau de Justícia de Tarragona; boicoteamos la celebración del patrón de la Policía Nacional; conversaciones, con la secretaría del Sr. Llarena, del Sr. Marchena, la Fiscalía de Madrid, el fiscal jefe de Tarragona, magistrados, el comisario jefe de la Policía Nacional, el ahora comisario jefe de los Mossos d’Esquadra Josep Maria Estela, David Boneta, Ramon Franquès, y el jefe de la BRIMO, Xavier Pastor; la ida a Madrid con nuestros “silencios” frente al Tribunal Supremo y al Constitucional; pasar nuetras pancartas por los controles de seguridad del Senado y el Congreso y mostrarlas en el hemiciclo hasta que la presidenta Ana Pastor nos echó; y que desde el primer día del juicio del Procés, hasta el último, nos manifestamos frente al Tribunal Supremo, 8 horas diarias.

Señores y señora, lo que pasó en su “sagrado hemiciclo” no fue un problema de seguridad, que también, sino de su “ombligo”, que es lo que se miran ustedes todo el día. ¿Creían que nueve miembros del colectivo “Silenci… plantem cara” querían ir a la sesión de control porque les hacía ilusión y se les caería la baba viéndolos a ustedes y a todo el resto de “vividores” del hemiciclo? Pues no. Y eso, Sra. Borràs, no se llama faltar a su confianza, como dijo usted. Se llama “libertad de expresión” y “derecho de manifestación”.

La respuesta de ustedes tres a nuestra acción pacifica fue deplorable. El president Aragonès confirmando su ineptitud e incapacidad de reacción; la presidenta Borràs como una maestra anticuada castigando al niño que se ha portado mal sin ir a “hacer pipí” y cuando se le piden explicaciones diciendo mentiras para excusarse. Y el conseller Elena, escondiéndose detrás del subinspector, conculcando derechos y libertades fundamentales, como el de reunión, manifestación, libertad de expresión y deambulatoria.

Señores y señora, el problema que tenemos la ciudadanía es el de la obediencia y el de convencernos de que la solución de los conflictos pasa por la desobediencia. Tenemos que aprender a desobedecer y cuando hablamos de conflictos entre el Estado y su Govern, ustedes también tienen que aprender, a desobedecer y si no se atreven a hacerlo, pues a casa. Y no nos vale cualquier independencia o república, porque nos podemos encontrar con sorpresas, como personajes como ustedes que son iguales a aquellos de quienes tanto se quejan, unos “vividores” de la política, capaces de cualquier ilegalidad con tal de mantenerse en el poder. ¿O no habrían comprado, ustedes también, el programa Pegasus si hubieran podido?

Cada vez más ciudadanos estamos decididos a “¿VOTARLOS A USTEDES? ¡NO, GRACIAS!” Y si gana la derecha o la extrema derecha no será por culpa nuestra, será por culpa de ustedes, de quienes no nos habrán dado ninguna razón para votarlos. Ya estamos hartos de sus miserias y de tantos y tantos años votando a los “malos” para que no gobiernen los “más malos”.

Nuestras herramientas son muy humildes: constancia, perseverancia, imaginación, esfuerzo y asunción de las consecuencias de nuestras acciones. Y estén seguros, Sr. Aragonès, Sra. Borràs y Sr. Elena, que el día en que a ustedes, ahora nuestros represores, les toque la represión, la injusticia o la prisión, el colectivo “Silenci” estaremos en las calles reclamando justicia y su libertad. Porque estamos por la JUSTICIA SOCIAL, que comprende todos los derechos y libertades fundamentales, como condiciones intrínsecas de una vida digna.

(1) Se refiere a la puertecita que en el Parlament de Catalunya separa el hemiciclo de la zona del público y hace un juego de palabras con la adivinanza “una capseta blanca que quan s’obre no es tanca” (N. de la T.)

* Doctor en Derecho Penal. Portavoz del colectivo Silenci… Plantem cara
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– Traducido para LoQueSomos por Leticia Palacios
Nota original en El Punt Avui
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