China

El Financiero de El Garaje. LQS. Marzo 2020

Los Estados Unidos dejaron atrás, hace cuatro años, la doctrina Cebrowski-Rumsfeld, que consistía en aislar y provocar a Rusia…

Preguntas y más preguntas, sobre todo sobre las consecuencias. Porque a estas alturas, en medio (y a pesar) de una desinformación total, los lectores ya se habrán hecho una idea sobre el origen del coronavirus.

Una pregunta venía rondándonos desde la firma del “acuerdo comercial entre Estados Unidos y China”. O más bien dos.

Primero, nadie comprendía cómo los chinos habían aceptado firmar “un acuerdo” en el que salían perdiendo por todos los lados. Se comprometían a compras (imposibles) de productos estadounidense, sin prácticamente nada a cambio.

Segundo, ese 15 de enero, asistimos a un show de un Trump completamente eufórico acompañado por una delegación china (de la que “sorprendentemente” no formaba parte el presidente Xi), con cara de funeral.

Ahora ya lo sabemos. Los chinos hubiesen firmado cualquier cosa. Por una sencilla razón: necesitaban tiempo para hacer frente a una epidemia que ellos ya conocían.

Nunca pensaron cumplir con sus compromisos. Eso también lo sabe todo el mundo y, especialmente, los mercados. El precio del futuro de la soja, por ejemplo, hubiera debido subir (con esas perspectivas de compras), sin embargo, desde el 15 de enero no hace más que bajar.

Muy mala suerte tienen los chinos. Recientemente, un virus acabó con su cabaña porcina. Poco antes, otro virus diezmó sus aves de corral.

Los Estados Unidos dejaron atrás, hace cuatro años, la doctrina Cebrowski-Rumsfeld, que consistía en aislar y provocar a Rusia.

El enemigo ahora es China. Lo decimos por si acaso no lo habían notado.

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Un comentario en “China

  • el 3 marzo, 2020 a las 16:48
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    El laboratorio WuXI App Tec, localizado en el 666 Gaoxin Road East Lake, en Wuhan, tiene como uno de sus principales accionistas a Georges Soros.

    Respuesta

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