El próximo combate

Los años 50 laten en la memoria de Emilia Rodríguez García, conocida por Emilita. Ella testimonia la historia vivida en aquella década en la Colina Universitaria, simbolizada por la estatua del Alma Mater con sus brazos abiertos en espera de los jóvenes.

En esa década estudia en la facultad de comercio y reconoce que la lucha en la calle es el medio eficaz para acabar con los males del capitalismo y las injusticias cometidas por el dictador en el poder Fulgencio Batista.

En cada movilización convocada por la FEU (Federación Estudiantil Universitaria) hubo entrega y pasión por parte de sus compañeros, -entre ellos-, José Antonio Echevarría,estudiante de arquitectura y líder de gran carisma, capaz de conmover con la fuerza de la palabra y arrastrar a la masa juvenil.

En el acto celebrado para honrar la memoria del mártir cubano Rubén Batista Rubio, José Antonio habla de la corrupción del gobierno, los atropellos a los estudiantes y arenga para realizar una manifestación por la calle San Lázaro hasta el Prado, lugar donde cayera herido en una protesta el joven Rubén, fallecido producto de los golpes el 13 de enero de 1953.

Los jóvenes en 1954, toman una vez más la escalinata, la manifestación cubre todo el ancho de la gran avenida con carteles y gritos de “¡Abajo el tirano!”. En la intercepción con la Calzada de Infanta, la policía la emprende a golpes y una pelea de puños y palos se desata.

Emilita, junto a su hermana Olga, estudiante del Instituto de Segunda Enseñanza, doblan por la calle M a seguir por Jovellar, tratan de burlar la represión policial para llegar cuanto antes al lugar acordado para la marcha.

Un compañero las acompaña, en el camino se encuentran con José Antonio que escapó de las garras de la policía, los cuatro caminan con prisa y esperan en el sitio la llegada de mayor cantidad de personas para iniciar el acto.

José Antonio pide prudencia a las muchachas y responsabiliza al muchacho por la vida de ellas, busca un lugar apropiado y su voz hace callar a la multitud en un sentido discurso ante los transeúntes.

En breves minutos aparece la policía, la emprende a golpes con José Antonio, las jóvenes ven un bastonazo en la cabeza, el desfallecimiento del líder y sangre corriendo por todo el cuerpo hasta las piernas.

Las muchachas asustadas corren hacia la universidad para informar de otro asesinato, con dolor, cuentan a los demás lo ocurrido. A los pocos minutos aparece José Antonio con la cabeza vendada, las ropas ensangrentadas y dispuesto a emprender el próximo combate.

Otras notas de la autora

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Nos obligan a molestarte con las "galletitas informáticas". Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar