Fracaso de las políticas de austeridad

Cuando en España nos disponemos a votar, los partidos y los líderes que ganaron las elecciones en Grecia e Italia se ven obligados a abandonar el gobierno para dar paso a un grupo de tecnócratas.

No simpatizo con Papandreu, ni con Berlusconi. Han impulsado políticas neoliberales nocivas para sus conciudadanos. Sin embargo, nunca me ha pasado por la cabeza negar su victoria electoral y su legitimidad para gobernar.

Después de tres años de crisis las cifras muestran que, en Europa, el liderazgo está fallando y las cosas van a peor. Pero Berlusconi y Papandreu únicamente son dos de las fichas de este liderazgo y no son las más importantes.

El informe de la Unión Europea

Según los datos "revisados" presentados recientemente en un informe elaborado por la propia Unión Europea, las previsiones que se habían hecho en dossieres anteriores se modifican a la baja.

La economía mundial ha entrado de nuevo en una situación de peligro y la zona euro se configura como el foco de mayor preocupación. Las esperanzas sobre una cierta recuperación de la demanda se han frustrado. Todo esto nos viene a confirmar que el ajuste fiscal ha ocasionado resultados inversos a los esperados.

El mismo paradigma

Debo confesar que el patrón que se encuentra tras el redactado en este estudio con los datos "revisados" que ahora comento, me resulta familiar. Se parte del mismo paradigma ideológico de los informes anteriores. Únicamente "se revisan" las previsiones. Cambian las cifras, pero no se reconoce el fracaso de la ideología que anteriormente las justificó y que nos ha llevado al actual empeoramiento.

Toda la retórica sobre la austeridad fiscal y la contención del gasto se ha basado en la esperanza de que la demanda privada actuara "como el motor de una recuperación moderada". Esto significaba, ni más ni menos, confiar en que los consumidores y las empresas gastarían más e invertirían más a pesar de la destrucción de puestos de trabajo, la permanencia de la enorme deuda privada, el colapso del mercado inmobiliario…, y los recortes en salarios y pensiones.

Los estudios anteriores también pronosticaban un incremento de las exportaciones, una vez el paro y la pérdida de derechos laborales facilitasen una reducción aún mayor de los salarios. Esto encadenaría una rebaja de los precios de nuestros productos y los haría más competitivos.

Paradójicamente, en los datos "revisados" publicados recientemente no se dice ni una palabra de la tan esperada recuperación a través de la reactivación de las exportaciones y tampoco se aclara porqué ahora las previsiones se desvanecen.

En todo caso, lo que sí que parece evidente es que últimamente se ha incrementado la tasa de explotación. De ello, el informe sobre "los datos revisados" no dice ni una palabra.

El Grupo de Frankfurt

Ya hace tiempo que la mayoría de los líderes políticos europeos están bajo las órdenes de las élites más poderosas y no tienen en cuenta las necesidades sociales de sus ciudadanos. Esta constatación también es válida para el gobierno de Rodríguez Zapatero, que estos días agota mandato.

Pero en Grecia y en Italia las cosas se han llevado más lejos: se retira de forma directa a los líderes electos y se deja de contar con el electorado. Todo esto nos indica que cuando una de las "fichas" se convierte en frágil, la arrinconan y la sustituyen por otra más eficiente, sin encomendarse a nadie.

España parece ser una excepción dentro de esta orgía antidemocrática de Europa, ya que ahora se consulta a los votantes. Sin embargo, los dos partidos mayoritarios no se atreven a cuestionar las políticas de austeridad que se nos imponen desde la UE. Hace tan sólo cuatro días que modificaron repentinamente la Constitución fruto de estas imposiciones. Y ahora, ambos muestran predisposición a seguir las órdenes de la élite minoritaria que decide, por su cuenta, el presente y el futuro de Europa. Si no lo evitamos, esta élite también decidirá por su cuenta nuestro futuro.

¿Quién toma las decisiones en Europa? Si hacemos caso a “The Guardian” ahora gobierna el Grupo de Frankfurt, una cuadrilla formada por ocho personajes: Lagarde (presidenta del FMI), Merkel, Sarkozy, Mario Draghi (nuevo presidente del BCE), José Manuel Barroso (presidente de la Comisión Europea), Jean Claude Juncker (presidente del Eurogrupo), Herman van Rompuy (presidente del Consejo Europeo) y Olli Rehn (comisario europeo). Pero por encima de ellos hay otra cuadrilla mucho más poderosa, de la que el diario británico no dice nada y a la que se suele hacer referencia con el nombre genérico de los "mercados".

Resulta escandaloso ver cómo a la prensa comercial y a los tertulianos de turno todo esto no les preocupa. Prefieren hacer chistes fáciles sobre "la estupidez" de Papandreu, al pretender consultar al pueblo griego para conocer su veredicto.

El contenido perverso de la austeridad y las propuestas del Partido Popular

Toda la justificación sobre la austeridad fiscal se ha basado, por tanto, en dos "grandes esperanzas": el relanzamiento de la demanda y el crecimiento de las exportaciones. Estas también son las dos "grandes esperanzas" que ahora hace circular el Partido Popular.

Esta justificación ha capturado por completo, por activa o por pasiva, a los representantes políticos que obtuvieron las últimas mayorías electorales en cada uno de los países de la Unión Europea y ahora puede capturar a la mayoría de los electores españoles.

La recuperación es necesaria y posible

Sospecho que cuando la cuadrilla que conforman el Grupo de Frankfurt se retire, disfrutarán de una pensión de lujo pagada por el erario público.

Los jóvenes de hoy, en cambio, tienen que soportar todos los inconvenientes derivados del paro y la precariedad laboral y eso marca su vida inmediata en forma de pobreza y menores oportunidades y también afectará a sus pensiones de jubilación.

Pero de eso no se habla. El paro y la precariedad no se ven como los problemas prioritarios. Por el contrario, los están utilizando para debilitar los salarios y los derechos de los trabajadores y para que los especuladores puedan mejorar los ratios financieros.

La revisión de los datos que nos presenta el informe de la Unión Europea probablemente tiene un cierto fundamento y se acerca más a la realidad que los datos anteriores.

Pero debería dejar claro que lo que más está dañando la recuperación es la obsesión en las políticas neoliberales. No hay ninguna razón de peso para empeñarse en la reducción del déficit público, tal como se está haciendo. Y esto es válido para todos y cada uno de los estados miembros de la UE.

Hay, en cambio, una urgente necesidad de superar el endeudamiento privado y la pérdida de poder adquisitivo de la gente y estas dos lacras sólo se podrán resolver si se utiliza la palanca de la inversión pública para apoyar el crecimiento económico.

* http://apuigsole.blogspot.com/

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