La crisis es también una gran oportunidad (o debería serlo)

El 1 de Noviembre de 1775 se produjo una auténtica tragedia social en Lisboa. Un gran terremoto, seguido de un tsunami y un incendio que arrasó la capital lisboeta provocó su total destrucción y la muerte de decenas de miles de personas. Ese día l@s lisboetas cumplían devotamente con sus obligaciones religiosas y eso provocó en medio de la desolación y paralizados por el miedo que en su gran mayoría desviaron su mirada hacia la Iglesia preguntándose por el de aquel castigo brutal.

¿Era ese el pago que merecían quienes cumplían devotamente los designios de la Santa Madre Iglesia? ¿qué Dios era capaz de someterles a la brutalidad? La única respuesta la obtuvieron por boca del jesuita italiano Javier Malagrida: el origen de aquella desventura eran sus pecados, la única alternativa seguía siendo la oración y la sumisión a Dios y a su iglesia. Frente a esta tesis se alzo vigorosa la del Marques de Pombal , hombre ILUSTRADO que aprovechó aquella crisis para reconstruir Lisboa con la belleza que aun observamos convirtiéndola en una ciudad culta, abierta a l@sciudadan@s y cerrada para los intolerantes y los intransigentes.

Hoy me pregunto con cierta asiduidad si seremos capaces de aprovechar la actual crisis de civilización que vivimos (económica, ecológica, energética…) para poder preguntarnos ¿por qué? ¿acaso no seguimos fielmente los designios de los Mercados y la sumisión al Dios Dinero? ¿no somos acaso buenos consumidores? También hay quien nos señala la causa de nuestros males precisando que son nuestros pecados modernos quienes nos han conducido hasta aquí ( “habéis vivido por encima de vuestras posibilidades” nos dicen) .

Frente a ellos y como el Marques portugués, a nosotr@s nos toca sin embargo volver a reconstruir una ciudad y un Estado abierto a los ciudadan@s, a la cultura, a la tolerancia , a la igualdad…  Y cerrado para quienes solo son capaces de sustentar sus grandes beneficios económicos a costa de provocar terremotos financieros y tsunamis e incendios sociales devastadores. Esa es la tarea de la Izquierda en general y de la Izquierda Independentista Vasca en particular.

GoraMaiatzarenlehena!

* Arnaldo Otegi

 

 

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