De la miseria moral a la nada democrática

Joan Martí. LQSomos. Septiembre 2017

DIJO EL VIEJO MARX, EL DE LA BARBA, que el Estado y sus leyes es simplemente la expresión más o menos literaria del dominio de unos sectores sociales (él dijo clases, que es lo que se llevaba en su época) sobre los otros. DIJO EL OTRO MARX, EL DEL PURO Y EL BIGOTE PINTADO, que salimos de la nada para llegar a la miseria. Y en ese contexto de transitar de la miseria moral a la nada democrática, ahora el flamante Fiscal General del Estado amenaza con procesar y encarcelar a casi un millar de alcaldes, al Govern Catalá, a los parlamentarios revoltosos, a los miles/millones de catalanes, a los quiosqueros de las Ramblas y hasta al portero del Parque Güell. Y es que en esto de su batalla-Cruzada a muerte contra su «secesionismo catalán», los «unionistas españoles» no se andan con chiquitas en su brega contra el espíritu de la democracia y contra la propia sociedad civil catalana, si bien parece que se reservan los tanques para dentro de unos días si a ello hubiera lugar y cuando Europa no mire. Objetivando el problema, mire lo que nunca le han contado con lógica y detalle en los telediarios y saque sus conclusiones: En el año 2006, el Parlament Català aprobó la reforma del Estatut de Catalunya, la cual posteriormente fue aprobada por el Parlamento Español y el 18 de junio de 2006 refrendada en Referéndum por los ciudadanos catalanes con un 73,90% de los participantes. Se había logrado por fin resolver el problema catalán para siempre en la época de Europa y la globalización política y económica. Todo invitaba al optimismo, integración y concordia de la sociedad civil, española y catalana. Sin embargo, un recurso del Partido Popular -en acrónimo PP y marginal en Cataluña- presentado ante el Tribunal Constitucional (TC), dio lugar a una Sentencia de dicho organismo en la que SE ANULÓ LA REFORMA Y PRACTICAMENTE EL ESTATUT que quedó reducido a su mínima expresión. Resultado: el criterio de los 12 miembros del TC prevaleció frente al Parlament Català, el Parlamento Español y los varios millones de catalanes que lo refrendaron. O sea, 12 contra varios millones.

¿Es eso la democracia? Pues ahora dicen que sí y que de ahí nace la legitimidad de las leyes, los fiscales, los jueces y tribunales lanzados ahora en tromba contra el Referéndum, los cuales en los últimos meses se dedican a perseguir, procesar y eventualmente llevar a la cárcel al govern català, a los casi 1.000 alcaldes y a los miles de voluntarios que ayuden a la celebración del Referéndum.

Y una aclaración para no perderse: El TC, -que no son jueces de carrera-, lo componen 12 personas elegidas por criterios de afinidades políticas entre los partidos en número de 4 por el Senado, 4 por el Parlamento, 2 por el Gobierno y 2 por el Consejo General del Poder Judicial. Y en cuanto a su independencia, objetividad e imparcialidad, es bien conocido en el TEDH de Europa.

Conclusión primaria: 12 del TC (a instancias del PP) son más que el Parlament Catalá + Parlamento Español + voluntad mayoritaria de los catalanes concretada en varios millones de personas; conclusión secundaria, si no lo ha entendido es que anda flojo en aritmética o en teoría democrática.

El fiscal general del Estado ha ordenado imputar a los alcaldes catalanes que apoyan el referéndum

Referéndum = Voto para decidir
#DerechoADecidir #Catalunya #ReferendumCAT #RepúblicaCatalana #1Octubre
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