Las previsiones del FMI: los experimentos con gaseosa y con pólvora

El FMI ha modificado una vez más sus propios informes. Ahora rebaja las previsiones de crecimiento que hizo hace unos meses, sin contar que ha cambiado desde su última profecía.

Sin embargo, el FMI dice algo sensata: la economía mundial está retrocediendo. Esto es precisamente lo que algunos advertíamos hace meses en criticar los efectos perversos de la austeridad neoliberal.

Pero la economía mundial retrocede por falta de gasto y no porque estamos gastando demasiado, como afirma el discurso oficial.

¿En el que fallaron las previsiones del FMI? Fallaron en lo mismo que fallan los actuales Presupuesto Generales del Reino de España: sus estimaciones de crecimiento en los ingresos fiscales eran demasiado optimistas.

A estas alturas ya sabemos que todo esto es sólo una cortina de humo. Los economistas del FMI no son tontos y sabían mejor que nadie que no decían la verdad. Aun así, siguen utilizando sus informes para revestirse de autoridad y dictar la lección.

Desde mi punto de vista, la autoridad de esta gente es nula. Grecia nos sirve de ejemplo.

Cuando era pequeño, mis padres me enseñaron que los experimentos se hacen con gaseosa. Aceptaría que lo que inicialmente hicieron el FMI y la UE a Grecia era un experimento de este tipo. En el fondo, Grecia no deja de ser un país que representa sólo el 3% de la economía de la zona euro. Pero el resultado del experimento salta a la vista: desde 2008 a 2012, el PIB se redujo un 24%, la deuda pública se situó en el 165% del PIB, el nivel de vida de la población griega disminuyó en un 50% y el 24% de la población activa quedó parada. A lo largo de estos años, todas las previsiones optimistas que el Gobierno griego, el FMI y la Unión Europea formularon, han sido equivocadas.

Cuando un experimento fracasa, lo primero que hay que hacer es reparar todos los daños que ha ocasionado. Después se ha de modificar la fórmula. Pero "nuestros expertos en temas económicos" siguen experimentando con la misma fórmula pero en una escala mayor. Por tanto, ahora ya no sólo experimentan con gaseosa sino que también han decidido hacerlo con pólvora.

Por un lado, la Unión Europea y el FMI, están obligando a Grecia a aplicar un nuevo "plan de austeridad" que conducirá a un desastre social aún más grave, a una profundización de la recesión y a un aumento adicional de la deuda pública. Por el otro, están aplicando la misma receta a los países del Sur de Europa, y eso es mucho más peligroso, dado el volumen económico de estos países.

Sin embargo, ¿es que se han vuelto locos? NO! La razón es otra: todos son conscientes de los daños que ocasionarán, al igual que eran y son conscientes de la falsedad de sus informes. Su opción es el rescate. Pero las cantidades asociadas a este rescate tienen un único destino: reembolsar a los acreedores de las entidades financieras. Estos acreedores son esencialmente los bancos y compañías de seguros ¡Son ellos los auténticos rescatados!

Vistas las cosas, la pregunta que todos debemos formularnos es la siguiente: ¿estamos dispuestos a seguir siendo las ratitas de laboratorio de los experimentos de esta gente?¿Aceptaremos sus recortes para seguir beneficiando a los mismos que se enriquecieron durante la burbuja y que estimularon su entonces el crecimiento?

* http://apuigsole.blogspot.com/

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