Ora Pro Nobis

Hace una semana los vigilantes, no de la playa (que también por aquello de la mala costumbre de algunos y algunas a mostrar su desnudez) sino de la "moral, la ética y las buenas costumbres" secuestraban una revista satírico-política, "El jueves". El motivo o los motivos ya todo el mundo los conoce haciendo verdadero el dicho de que "en el país de los ciegos, el tuerto es el rey" (y nunca mejor dicho, valga la redundancia).

Lo preocupante no son los motivos en sí para este secuestro; lo preocupante es el propio secuestro en un sistema que los puritanos que nos gobiernan (más de alguno procede del franquismo, Falange o Sección Femenina) denominan democrático. Particularmente yo pediría que esta sociedad democrática, que lo será para alguno de los censores, pasara a llamarse "suciedad democrática" y lo explico…

En los tiempos de las cavernas, cuando un tal Franco tenía las botas militares puestas en el cuello de España y Canarias y apretaban hasta la asfixia, la disidencia, la contestación, la crítica, la rebeldía, el humor ácido, las risas, el amor, el ateísmo, los besos, etc. estaban prohibidos por ese régimen que se autoproclamo como guardián de las virtudes y la moral católica del pueblo/os que al mismo tiempo asesinaban y encarcelaban.

Podemos recordar los casos de la revista "Triunfo", de la revista de humor "Hermano Lobo", "La Codorniz" (aún recuerdo su "cárcel de papel") con Álvaro de la Iglesia a la cabeza y donde se forjaron humoristas de gran talla actual como Forges, Chumi Chumez (ya fallecido), El Roto, Peridis, etc; podemos recordar "El Papus", "Posible", "Cambio-16" (con alguna de sus portadas en negro absoluto), el diario "Informaciones" (sinónimo de la "rojería"), etc.

Lo que diferencia a esa época de la actual no es solamente el tiempo transcurrido; no es solamente el cambio de un régimen dictatorial a una supuesta democracia; lo que sí diferencia una cosa de la otra es que entonces, en los tiempos de las cavernas, todos éramos conscientes del peso de la bota militar en nuestros cuellos. Era la dictadura franquista con sus censores franquistas, entre otros el insigne asesino de Julián Grimau, Manuel Fraga Iribarne y el escatológico "Premio Nobel de Literatura", Camilo José Cela, chivato fundamentalista donde los haya.

Pasaron más de 30 años de aquel oprobio y los cachorros de aquel régimen siguen, ya no con bota militar sino con carísimos zapatos de marca, apretando el cuello y la dignidad de los ciudadanos indicándonos qué debemos ver o leer en la idea de que los españoles y los canarios siguen siendo "menores de edad" y hay que llevarlos por el "buen camino" que describió el fanático del Opus Dei, Escribá de Balaguer.

Da igual quien gobierne actualmente, da igual que sea un tipejo que va haciendo la guerra sin siquiera haber hecho el Servicio Militar Obligatorio, o que sea un tipo que fue jefe una centuria de Falange en Sevilla o este otro que presume de abuelo republicano. Simplemente son los defensores del franquismo sin Franco. De ahí tal vehemencia en defender la moral y la ética católica cuando en tono de burla se da la imagen de una familia de parásitos que, para pesar nuestro, sólo saben joder (no digo follar por si acaso).

Es bueno para ellos no olvidar que están donde están porque les puso quien les puso en el Poder ("lo dejo todo atado y bien atado") y entre col y col…. una lechuga y a quien no le guste el caldo… dos tazas.

Pero han sido más de dos tazas las que nos hemos tragado ya desde que se proclamó a bombo y platillo esta "Suciedad Democrática" en cuanto a censura se refiere, en cuanto a  secuestros de medios de información o comunicación. En este régimen neofranquista ya han caído los diarios "Gara", "Egunkaria" (con sus periodistas y director encarcelados y torturados); han intentado cerrar emisoras comunitarias y alternativas como Radio Almenara, Radio Vallekas o Radio ELO (Emisora Libre de Orcasitas); canales de TV como TeleK, en Vallecas. Esto por hablar sólo de la comunidad de Madrid.

En nombre de la libertad de expresión cierran medios; en nombre de la libertad de prensa, secuestran revistas, en nombre de nuestras libertades ellos quieren decidir qué debemos o no debemos saber. Y todo esto porque, parece ser, seguimos siendo "menores de edad" y no podemos ver en una portada "un Real Polvo". ¡Señor, Señor…" ORA PRO NOBIS (Ruega por nosotros).

Pregunta idiota que se me ocurre: ¿Por qué los censores censuran que el Presidente de Venezuela no renueve la licencia de emisión (que no cerrarla ni secuestrala) para una cadena golpista como RCTV?

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