Pánico en la OTAN: Rusia elimina sistema antiaéreo Patriot en Kiev

Pánico en la OTAN: Rusia elimina sistema antiaéreo Patriot en Kiev

Por Andrew Korybko*.

La OTAN entra en pánico después de que los misiles hipersónicos rusos Kinzhal destrozaran a los Patriots de Kiev

Rusia acaba de demostrar que sus misiles hipersónicos pueden perforar las defensas de la OTAN con facilidad, lo que representa un cambio de juego militar y posiblemente también diplomático si Occidente se da cuenta de que es mejor acordar un alto el fuego después del final de la próxima contraofensiva de Kiev que escalar su guerra indirecta contra Rusia a una guerra convencional en la búsqueda de la “balcanización” de esa gran potencia.

Las noticias falsas que circularon a principios de este mes alegando que los Patriots de Kiev derribaron uno de los misiles hipersónicos Kinzhal de Rusia se han vuelto aún más ridículas en los días posteriores, ya que ahora están afirmando que otros seis fueron supuestamente derribados durante un ataque reciente. El blanqueo de estas mentiras por parte de los medios de comunicación dominantes (MSM) no sólo se debe a que toman al pie de la letra todo lo que dicen sus apoderados ucranianos, sino que incluso incluye a sus propios expertos militares que contribuyen activamente a esta campaña de desinformación.

Los Patriots estadounidenses carecen de las capacidades técnicas para rastrear e interceptar proyectiles hipersónicos, pero eso no es algo de lo que deban avergonzarse, ya que actualmente no existe ningún sistema de defensa aérea en el mundo que pueda hacerlo. Sin embargo, el problema de Occidente es de percepción, ya que los medios de comunicación exageraron su despliegue en Ucrania hasta el punto de que la opinión pública esperaba que la antigua república soviética se volviera invulnerable a cualquier ataque ruso.

El Kremlin era consciente de los intereses de poder blando de Occidente en la transferencia de este equipo allí, por lo que hábilmente decidió incluir varios misiles hipersónicos en su última racha de ataques contra objetivos militares, sabiendo que no había manera de que fueran interceptados y desacreditando así a sus oponentes. No sólo eso, sino que incluso consiguieron destruir cinco lanzaderas y un radar multifuncional el 16 de mayo, según el informe del Ministerio de Defensa ruso compartido el día después.

Las imágenes de los ataques de esa noche aparecieron posteriormente en las redes sociales, tras lo cual quienes las compartieron fueron detenidos por la policía secreta ucraniana con el pretexto de que podrían haber ayudado a los servicios de inteligencia militar de Rusia. En realidad, Kiev se puso nervioso después de que esas mismas imágenes mostraran cuántos millones de dólares en misiles de defensa antiaérea se malgastaron en intentar derribar a los Kinzhals. Estados Unidos también confirmó que los Patriots habían sufrido daños, pero negó que alguno de ellos hubiera sido destruido.

No obstante, la opinión pública pudo comprobar por sí misma lo desesperada que estaba Kiev por interceptar esos proyectiles hipersónicos, y muchos interpretaron la confirmación estadounidense de que los Patriots habían resultado dañados como un paripé limitado para desviar sus sospechas de que realmente habían sido destruidos. Por tanto, el 16 de mayo se verá en retrospectiva como un punto de inflexión fundamental en las percepciones populares, ya que la afirmación de Rusia de que sus Kinzhals destrozaron los Patriots es creída por un número cada vez mayor de personas después de ver esas imágenes.

Esto plantea un importante problema de reputación para Occidente, que afirma ser capaz de defender a su pueblo en caso de cualquier contingencia, especialmente en el peor de los casos de que la guerra por poderes entre la OTAN y Rusia en Ucrania se convierta en un conflicto convencional directo entre ambos. Nadie que haya visto las imágenes del martes por la noche y se haya enterado de los logros de Rusia al día siguiente puede decir con confianza que sigue creyendo en la viabilidad de las defensas aéreas de su bando, ya que ahora han quedado expuestas como inútiles por los Kinzhals.

El Kremlin ostenta actualmente el monopolio de esta tecnología militar revolucionaria tras ser el primer país del mundo en producir estos misiles y utilizarlos en combate, lo que significa que puede perforar fácilmente las defensas antiaéreas Patriot de la OTAN en el peor de los casos descrito anteriormente. La observación anterior sobre la lucha de Estados Unidos para competir con Rusia en este aspecto no es “propaganda”, como podrían afirmar los escépticos, sino que fue confirmada por The Hill hace dos meses.

En su artículo del 14 de marzo, titulado “Why the US is going full throttle on hypersonic missiles” (“Por qué Estados Unidos va a toda máquina con los misiles hipersónicos”), escribían que “Estados Unidos está abriendo el acelerador en su empeño por desarrollar y adquirir misiles hipersónicos después de haber quedado por detrás de sus principales adversarios extranjeros, China y Rusia, en la carrera por desplegar un sistema de defensa que podría cambiar las reglas del juego”, y añadían que “el Departamento de Defensa aún no ha desplegado las armas, y sigue habiendo problemas en la base de producción industrial y en la infraestructura de pruebas”.

Y lo que es más grave, The Hill también informó a su audiencia de que “ni siquiera Estados Unidos dispone actualmente de un sistema de defensa adecuado para derribar misiles hipersónicos. Los sistemas de defensa aérea, como los Patriots y el Terminal High-Altitude Area Defense, son capaces de derribar misiles balísticos que alcanzan velocidades hipersónicas, pero sólo en áreas pequeñas.” Ese hecho “políticamente inconveniente” no sólo desacredita la campaña de desinformación de este mes, sino que reafirma el dominio militar de Rusia en el ámbito hipersónico.

En pocas palabras, el Kremlin tiene plena confianza en que sus Kinzhals alcanzarían con éxito todos sus objetivos en el peor de los casos de una guerra convencional OTAN-Rusia, lo que significa que Moscú podría, en teoría, destruir las capacidades nucleares de segundo ataque de Occidente si llevara a cabo un primer ataque para adelantarse a las de sus enemigos. Su hazaña del otro día en Kiev, donde destruyó cinco lanzaderas Patriot y un radar multifuncional, causó escalofríos a los belicistas de la OTAN y les hizo comprender a lo que se enfrentan.

Cualquier idea que pudieran haber tenido de tratar de “balcanizar” a Rusia por medios militares convencionales como último recurso tras el fracaso de su guerra híbrida en Ucrania con este fin se evaporó al instante, ya que se dieron cuenta de que podría provocar al Kremlin a destruir Occidente en defensa propia. Sin duda, algunas de sus capacidades de segundo ataque probablemente permanecerían intactas y, por tanto, podrían utilizarse contra Rusia, pero la cuestión es que Moscú podría infligirles primero un daño inaceptable si se ve empujado a hacerlo.

A pesar de las afirmaciones populares en sentido contrario de muchos de los principales influyentes de la comunidad Alt-Media, la OTAN no está “loca” en el sentido de que sus líderes estén dispuestos a sacrificarse con tal de que sus muertes resulten en el desmembramiento de Rusia. Como todas las élites, quieren vivir el mayor tiempo posible, de ahí que ahora se lo piensen dos veces antes de entregarse a la fantasía neoconservadora de recurrir a medios convencionales para “balcanizar” a esa Gran Potencia objetivo tras el fracaso de su guerra indirecta contra ella a través de Ucrania con ese fin.

En términos prácticos, esto sugiere que podrían estar más dispuestos a un alto el fuego una vez que la contraofensiva de Kiev respaldada por la OTAN termine este invierno, aumentando así las perspectivas de que la próxima misión de paz liderada por África a Rusia y Ucrania pueda ganarse su aprobación y llevar a Kiev a aceptar estos términos. El Eje Anglo-Americano, líder de la OTAN, nunca podría respaldar la iniciativa paralela liderada por China, por lo que se deduce que la liderada por África podría ofrecerles una forma de “salvar la cara” para apoyar un alto el fuego.

Es prematuro predecir el éxito o la falta de éxito de esta última iniciativa, pero la relevancia de este desarrollo para el presente artículo es que puede ayudar a dar a la OTAN una “estrategia de salida” de esta guerra por poderes después de que sus líderes se dieran cuenta de lo suicida que sería escalarla a una convencional. Los Kinzhals rusos destrozaron a sus Patriots en Kiev, lo que demostró que el Kremlin puede hacer pedazos las defensas aéreas de Occidente con facilidad, representando así tanto un cambio de juego militar como posiblemente también uno diplomático en breve.

– Traducido para LoQueSomos por Selodi Gasan Adie
– Nota original: NATO Is Panicking After Russia’s Kinzhal Hypersonic Missiles Smashed Kiev’s Patriots

* Andrew Korybko es un analista político estadounidense con sede en Moscú que se especializa en la relación entre la estrategia de EEUU en Afro-Eurasia, la visión global de China One Belt One Road de la conectividad New Silk Road y Hybrid Warfare. Otras notas del autor

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