Recuerdo del Holocausto y legalización del Golpe de Estado franquista

El Parlamento Europeo y la Residencia de Estudiantes  (Fundación perteneciente al sector público español, cuya presidencia de honor ostenta el Príncipe Felipe de Borbón desde 1999) tienen posturas contrapuestas en cuanto a la conmemoración  del “día de recuerdo del Holocausto”, de próxima celebración el 25 de enero.

El campo de exterminio de Auschwitz, en Polonia, fue liberado el 27 de enero de 1945 por el ejército soviético, al final de la II Guerra Mundial. Como recordatorio del asesinato de un millón y medio de judíos en dicho lugar (en total se exterminó a 6 millones de la población judía europea, dos tercios del total que había en Europa) y otras colectivos (entre ellos varios miles de deportados republicanos  españoles, considerados como apátridas), la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 1 de noviembre del 2005 instauró el 25 de enero como “Día oficial de la Memoria del Holocausto y de la Prevención de Crímenes contra la Humanidad”.

La declaración del presidente de la Comisión Europea, de 26 de enero de 2004, apoyó el establecimiento en todos los países de la UE de un día europeo de la Memoria del Holocausto y los Crímenes contra la Humanidad.

Por otro lado, el Parlamento Europeo, en julio de 2006, siendo presidente el español Josep Borrell, condenó el golpe de Estado franquista que derribó al régimen democrático de la República Española el 18 de julio de 1936, con amplia mayoría de los europarlamentarios, exceptuando los del Partido Popular Europeo (representado por Jaime Mayor Oreja). Dicho alzamiento fascista fue un delito de rebelión militar, acompañado por la ejecución de múltiples crímenes de lesa humanidad.

Así pues, el próximo día 25 de enero se celebrará el Día Internacional de conmemoración del Holocausto en muchos países, en la ONU y por parte del Parlamento Europeo se hará en Bruselas.

Podemos ver una postura coherente en el PE, que por un lado condenó el golpe franquista del 18 de julio de 1936 como hemos explicado más arriba y, por otro, recuerda a las víctimas del Holocausto, pues al fin y al cabo fue la Alemania nazi (y la Italia fascista) la que desde el primer momento apoyó dicha sublevación, principalmente con su aviación, la Legión Cóndor, utilizando la Guerra de España como campo de prácticas y experimentación con el terror a la población civil, de su futura intervención aérea en la II Guerra Mundial.

Es decir, se recuerda y homenajea a las víctimas.

Pero en cambio, nos encontramos la esquizofrenia del Estado español, pues ha promovido:

1). Por decisión del Consejo de Ministros, un decreto del 15 de diciembre de 2004 declaró el 27 de enero “Día oficial de la memoria del Holocausto y de la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad”. Desde entonces, cada año, se organizan diferentes actos institucionales en las Cortes, en el Senado y en las Asambleas autonómicas de Madrid y Barcelona. Se asocia en el mismo homenaje a los millones de judíos exterminados por los nazis, a los españoles antifascistas y republicanos deportados a los campos de exterminio, a las víctimas del pueblo gitano y a los “justos entre las naciones” que arriesgaron su vida para salvar a personas perseguidas.

Para ello, se creó una Comisión interministerial (asociando el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Justicia y el de Cultura), que a través de Casa Sefarad-Israel (formada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid ) se ocupa entre otras cuestiones, de fomentar iniciativas culturales y pedagógicas dentro del marco de la Ley Orgánica sobre Educación (LOE), que tiene previsto introducir en el tema del Holocausto a los alumnos de primera y segunda enseñanzas.

Dentro del marco del “Día Oficial de la Memoria del Holocausto y Prevención de los Crímenes contra la Humanidad”, la casa Sefarad-Israel propone un Seminario destinado especialmente a docentes, con el tema central “Resistencias a las políticas nazis: resistencias armadas y espirituales durante el Holocausto”, en donde tienen previsto intervenir expertos internacionales en la materia y supervivientes del Holocausto. El seminario se desarrollará desde el 25 de enero hasta el mes de junio del presente 2012.

2). Por otro lado, el lugar seleccionado para impartir el Seminario es la Residencia de Estudiantes, calle Pinar 21, de Madrid

Lo que seguramente desconocen tanto los conferenciantes como los docentes asistentes, pero no los organizadores, es que recientemente, en el Boletín Oficial del Estado del 19 de noviembre de 2011, fue publicada una Orden Ministerial de Presidencia del Gobierno referente a la “preservación y recuperación del patrimonio de la Residencia de Estudiantes“, en donde se legitima el golpe de Estado franquista a la II República del 18 de julio de 1936 y su posterior victoria, ya que al poner que “El Decreto del 19 de mayo de 1938 disolvió a la Junta Para Ampliación de Estudios“ y, como ya he explicado en otra ocasión, se da por legal un decreto franquista que afecta a una institución científica (la JAE) que está activa en un territorio que todavía sigue siendo republicano en esas fechas, como eran las ciudades de Madrid, Valencia y Barcelona.

Sobre el alzamiento del 18 de julio de 1936 y su posterior victoria se fundamentó la legitimidad de la actual monarquía de Don Juan Carlos, consecuencia de la Transición, y también la legitimidad de la actual Constitución de 1978. El árbol genealógico de nuestra monarquía hunde sus raíces en el nazismo y el fascismo, así que no está exento de toda responsabilidad respecto al Holocausto, con el agravante que los Reyes Católicos expulsaron a los judíos sefarditas en el siglo XV, muchos de los cuales luego fueron inmolados en los campos de exterminio (claro que en una proporción mucho menor que los asquenazíes). Algunos pertenecían a mi familia.

Además, da la casualidad que debajo de la sala de conferencias donde tendrá lugar el seminario, hay un refugio antiaéreo (medio destruido ilegalmente, pues el edificio tiene protección BIC), que se construyó para proteger de los bombardeos  de la aviación nazi-fascista a los milicianos enfermos de malaria que se encontraban en dicho lugar, cuando en marzo de 1937 fue convertido en Hospital de Carabineros, dirigido hasta marzo de 1939 por mi abuelo, el Dr. Luís Calandre Ibáñez, último delegado de la Junta para Ampliación de Estudios en Madrid y por todo ello duramente represaliado por el franquismo.

Todo esto que estoy contando, deberían saberlo los conferenciantes y los asistentes, especialmente los docentes a los que va dirigido, así como la pequeña comunidad judía española que seguramente asistirá.

No se puede aceptar que se impartan unas conferencias el “Día oficial de la Memoria del Holocausto” en un lugar que, vía BOE, acaba de legalizar el golpe franquista del 18 de julio y que, como se sabe, tiene sus tenebrosos orígenes en el nazismo (sin cuya ayuda no hubiera sido posible) y que éstos fueron los que después perpetraron el atroz Holocausto durante el que fueron exterminados 20 de mis antepasados judíos polacos, robados sus bienes (como le ocurrió al resto de las víctimas), de la puesta en marcha de ese sistema industrial de destrucción, que fueron las cámaras de gas para aniquilar a todo un pueblo, hasta la última persona.

Creo que para este acto han elegido el peor lugar posible en estos momentos y se debería reconsiderar el cambiarlo a otro más acorde para recordar a las víctimas del Holocausto. Parece que realizándolo en esa institución (está el Día Oficial de la Memoria del Holocausto, aprobado en la Orden Ministerial del 15 de diciembre de 2004 por el PSOE) se está apoyando el golpe de Estado del 18 de Julio de 1936, que es lo que se hace en la Orden Ministerial del 19 de noviembre de 2011, aprobada también por el PSOE. Por un lado se homenajea a las víctimas y por otro se legitimiza a sus verdugos.

Mientras siga vigente el decreto ilegal del 19 de mayo de 1938, que pretende disolver la Junta para Ampliación de Estudios, y con ello se siga sin condenar el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, el gobierno de la nación no tiene derecho a conmemorar el día oficial del Holocausto.

Y desde luego, ese no es el camino para compartir la memoria traumática de Europa que nos acercaría mucho más rápidamente hacia la definición de la identidad europea y hacia un futuro común, que lo pueda hacer el galardón “sello patrimonio europeo” que por cierto, actualmente ostenta indebidamente dicha Residencia franquista.

Cristina Calandre Hoenigsfeld
Madrid, 6 de enero de 2012

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