Reflexiones sobre el 10-N

Mariano Muniesa*. LQS. Noviembre 2019

Una jornada muy intensa, en la que desde muy temprano por la mañana además de votar, acompañé a varios candidatos de Unidas Podemos a sus colegios electorales y junto a mis compañeras y compañeros visitamos a lo largo de todo el día varios colegios para apoyar y animar a nuestros apoderados

Acerca de los resultados, en lo que se refiere a Unidas Podemos, a pesar de que no son los que deseábamos, saco algunas conclusiones positivas.
Primero, tras meses y meses de ataques, intoxicaciones a través de todos los medios de comunicación correas de transmisión de los poderes económicos, las cloacas del estado en guerra abierta contra nosotros, el famoso “relato” de Sánchez, Lastra y Calvo culpándonos de la repetición electoral y la operación de división perpetrada por Errejón y su sucia camarilla, esta organización, aunque ha sufrido desgaste, ha resistido el ataque brutal que se nos ha lanzado para hacernos desaparecer, se mantiene firme, sólida y cohesionada, habiendo hecho una campaña maravillosa y habiendo demostrado que tenemos un base social arraigada y una militancia de la que sentirnos realmente orgullosos.

Ahora, si por fin salimos ya de este eterno bucle electoral, tenemos por delante una tarea que no puede esperar ni un minuto más: movilizar a la militancia, a los círculos, a toda esa base social que se mantiene viva para CONVERTIR PODEMOS EN UN VERDADERO PARTIDO, lograr verdadera implantación territorial, una organización bien estructurada, a través de la cual toda la construcción de poder popular que estamos desarrollando se traduzca en una mayor fuerza electoral.

Segundo, atención a este dato: UNIDAS PODEMOS Y “MÁS PAIS” SUMAN JUNTOS 34.500 VOTOS MÁS QUE LA ULTRADERECHA, PERO SIN EMBARGO, OBTIENEN 15 DIPUTADOS MENOS. ¿Explicación? Muy sencilla: la división del voto entre las dos formaciones penaliza a las dos, que cada una por su lado no suma los votos suficientes para conseguir escaño, cosa que no sucede con el voto unificado en torno a los ultras. Con los datos en la mano, de no haberse presentado “Más País”, Unidas Podemos habría logrado entre 48 y 50 escaños, siendo claramente la tercera fuerza tras PSOE Y PP.

En serio, Abascal debería llamar a Errejón e invitarle a una mariscada. Le ha hecho la mejor campaña electoral posible, debilitar y fraccionar el voto de la izquierda para que Vox duplique con mucho sus escaños.

En cuanto a los resultados de “Más País”, tres escaños. Los que venían a ser “la solución” del desbloqueo, la izquierda guay, los transversales y demás farfolla fabricada por los medios de comunicación que lo encumbraron para tratar de hundir a Podemos, ahí tienen el resultado de su jugada. Tres escaños. Cuando perpetraron esta misma operación en Madrid, las consecuencias fueron poner a la derecha extrema en el Ayuntamiento y en la Comunidad. Ahora, a nivel nacional, no se presentaban en más de la mitad de las circunscripciones y en las que lo hacían, restaron votos a Unidas Podemos dando en bandeja el escaño en disputa a la banda de los cuñados verdes. Su propia gente, como Clara Serra, abandonó asqueada la operación prácticamente nada más iniciarse la campaña en desacuerdo con los tejemanejes que estaba viendo desde dentro y en el acto final de campaña, la abuelita Carmena, la reina de la empanadilla, se puso poco menos que a pedir el voto a Irene Montero. Y todo, para conseguir tres escaños, dos de ellos prestados de Compromís.

Cualquier político decente ante este fracaso, habría presentado la dimisión hoy y se habría marchado. Pero esto se ha denunciado muchas veces, no olvidemos que “Más País” es una creación de las cloacas del estado y su única función es dividir a la izquierda. Y no ya un político, simplemente una persona con principios, una persona decente no se habría prestado a este enjuague.

Finalmente, mucha gente esta preocupada, asustada y descompuesta ante el crecimiento de la banda de los cuñados verdes. Es comprensible, y sobre todo, es deprimente. Muestra hasta que punto un mensaje o un grupo de mensajes demagógicos y de un populismo rancio y maloliente puede calar en ciertos sectores de una sociedad cuando a esa sociedad se le ha negado tener memoria histórica, cuando la cultura y el conocimiento no son uno de los fundamentos básicos de esa sociedad y cuando la conciencia social pierde impulso.

Pero tengamos presente que ese crecimiento no está sustentado en unas bases sólidas ni mucho menos. La subida de la ultraderecha es directamente proporcional al estrepitoso descalabro de C´s, y resulta más que evidente el trasvase de votos de una formación a otra, es decir, es un voto circunstancial, es la foto fija de un momento muy determinado. Ya hemos explicado como por el mecanismo de la ley electoral su crecimiento en escaños no se corresponde con su crecimiento en votos, y en cualquier caso, no olvidemos que esa ultraderecha, esa derecha franquista retrógrada y fanatizada nunca dejó de estar ahí. Vox es una escisión del Partido Popular, que a nadie se le olvide, un Partido que no ha condenado el franquismo, entre otras muchas cosas. Lo que no deja de ser significativo que determinados medios de comunicación hayan blanqueado y normalizado un discurso de odio, de racismo y de homofobia que en muchos países verdaderamente democráticos sería impensable que encontrase difusión, a través de programas de televisión como “El Hormiguero” de Pablo Motos.

Sobre todo, no hay que tenerles absolutamente ningún miedo. Eso es lo que les hace fuertes. En esencia, son muy mediocres. Mediocres, cobardes y acomplejados. Cuando se les hace frente con la fuerza de la razón, del conocimiento, cuando notan que no se les tiene miedo, reculan.

La ultraderecha solo se nutre de una cosa: la ignorancia. La ignorancia en la que siempre encuentra acomodo el miedo y el odio, las armas de las que se vale la barbarie para imponer su poder. En una sociedad culta, en una sociedad que lee, que crea, que ve buen cine, buen teatro, que se forma, que se enriquece culturalmente, se modifica la sensibilidad y ni el odio ni el miedo encuentran ese hábitat natural donde se genera el discurso del fascismo. Por tanto, la difusión de la cultura y la implementación de políticas culturales bien estructuradas es una necesidad imperiosa para evitar que unos Abascal, Monasterio u Ortega-Smith cualquiera lleguen a crecer de verdad. Esto es algo que yo impulsaré siempre dentro de Podemos, y por tanto, seguiré haciendo todo lo posible para que la política cultural sea una prioridad en nuestros programas y en nuestra acción política diaria.

– Ilustaración de Acacio Puig
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Un comentario sobre “Reflexiones sobre el 10-N

  • el 19 noviembre, 2019 a las 12:35
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    Compartiendo la apuesta del autor por construir partido para actuar en la sociedad – ¡falta hace! no puedo compartir la humorada de que Abascal debería invitar a Errejon porque:
    1- Defiendo la pluralidad de la izquierda (incluso entre corrientes socialdemócratas).
    2- El argumento que apunta a responsabilizar a Errejón de debilitar UP, se vuelve fácilmente en contra. ¿UP también «habría dificultado» la mayoría absoluta del centrismo socialdemócrata PSOE?.
    3- Responsabilizar a organizaciones progresistas de jugar a favor del fascismo…tiene trágicos y criminales antecedentes en nuestra historia del siglo XX, la escrita por todxs nuestrxs combatientes por LA LIBERTAD desde 1936.
    y sí, yo voté (criticamente) a UP.
    Salud y Amistad

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