The Who Sell Out

Mariano Muniesa*. LQS. Junio 2021

 

¿Pueden inspirar unas judías con tomate una gran obra de rock? Hicieron un disco que se convirtió en un certero legado del anhelo transgresor de su generación

Cuando se habla o escribe sobre los Who, es un lugar relativamente común referirse a «Tommy» y a «Quadrophenia» como sus dos grandes obras, ambas llevadas al cine y consideradas sus creaciones más inspiradas. Sin ser en ningún momento desacertada tal aseveración –aunque se obvie su masterpiece de 1971, ‘‘Who´s Next’’- se deja fuera dentro de los grandes discos que los Who han dejado a la historia del rock, muy injustamente a mi juicio, este surrealista y singularísimo álbum que el grupo editó en diciembre de 1967 y que hoy vuelve al primer plano de la actualidad gracias a la magnífica reedición en formato “deluxe” que se acaba de hacer del disco que nos ocupa, ‘‘The Who Sell Out”, y que es a mi juicio, uno de los ejemplos más representativos del espíritu transgresor, aconvencional y crítico con la sociedad de consumo que tenía el rock en los años 60.

El hecho de que ‘‘The Who Sell Out” tuviera un resultado comercial bastante más bajo de lo que se esperaba en su momento con toda seguridad ha restado valor a un disco en el que el grupo muestra un grado de evolución musical muy significativo en perfecta sintonía con todos los cambios que el rock experimentó en aquel crucial año de 1967, el año en el que la psicodelia bañó Inglaterra, el año del Festival de Monterey, el año de la explosión de Jimi Hendrix, de Cream, de Pink Floyd, de The Doors, un tiempo en el que la música vivió una vertiginosa revolución de creatividad, imaginación, progresión e inspiración, favoreciendo un clima de libertad y experimentación fascinante, que resultó clave en la historia del rock y al que los Who, al igual que los Beatles y los Rolling Stones en modo alguno fueron ajenos. Este álbum lo demuestra a todas luces.

Ya simplemente la portada y todas las imágenes interiores que se mostraban en el disco, en una idea muy propia de la mentalidad de la época, son una parodia de la publicidad consumista, en la que los propios miembros de la banda aparecen en anuncios de desodorantes, judías estofadas –las clásicas judías con tomate de marca Heinz típicas de todo desayuno británico- o cremas para acné juvenil.

Pero más allá de la crítica al modelo social predominante, «The Who Sell Out», fue un álbum sumamente vanguardista en lo musical, tanto desde la inclusión de nuevas técnicas de grabación al tratamiento de las voces y las guitarras, amén de ser clara y abiertamente su primer LP concebido quizá no como una Ópera-Rock, pero tampoco ya como un disco de dos o tres singles en torno a los cuales se acumulaban canciones de relleno, sino un álbum como tal, que se estructuró además como si fuera una de las míticas emisiones de las legendarias emisoras piratas que emitían desde barcos en alta mar, como Radio London o Radio Caroline, con jingles de publicidad incluida -¿han visto ustedes la divertidísima película ‘‘Radio Encubierta’’, que narra a la perfección el espíritu de aquella época?- que en esa época, y dada la marginación que sufría el rock en las emisoras convencionales, tenían un éxito de audiencia inaudito, que en modo alguno pasaba inadvertido.


‘‘The Who Sell Out’’ tiene un valor añadido a mi juicio muy relevante en lo musical también: aunque, como se puede escuchar, todavía en una fase muy embrionaria, muchos de los elementos que darían lugar a ‘‘Tommy’’ ya están presentes en este disco. “Sunrise” o muy especialmente “Rael”, que es prácticamente la primera versión del “Sparks” que sería parte integrante fundamental del ‘‘Tommy’’ de 1969, muestran sin lugar a la menor sombra de duda que desde riffs de guitarra a fragmentos completos de temas que acabarían por convertirse en canciones ya estaban muy avanzados en la cabeza de Pete Townshend. ‘‘Glow Girl’’, en cuyo estribillo se dice: ‘‘Es una niña, Sra. Walker, es una niña’’, será convenientemente transformado posteriormente para ser uno de los principales temas de ‘‘Tommy’’. Especialmente interesante resultará para los fans de The Who, que como yo, veneramos ‘‘Tommy’’, en este sentido el disco denominado ‘‘The Road to Tommy’’ que recopila canciones que no pasaron el corte para ‘‘The Who Sell Out’’ -incluida ‘‘Magic Bus’’- y canciones sobre la redención y la curación, dos de los temas principales en los que se sustentaría la historia de ‘‘Tommy’’.

Centrándonos en esta lujosa edición, la colección está estructurada como un box-set convencional -dos discos dedicados al álbum en estéreo y mono con caras B, otro a las tomas descartadas, un cuarto a las tomas alternativas y un quinto a las demos de Pete Townshend- y entiendo que merece la pena destacar entre la inmensa cantidad de material rescatado y recopilado para este lanzamiento, curiosidades que seguro harán las delicias de los seguidores más entregados de los Who: desde las grabaciones alternativas del bajista John Entwistle cantando apasionadamente en ‘‘Medac’’ o su arreglo de vientos para ‘‘Heinz Baked Beans’’, con todos sus surrealistas y siniestros ‘‘¿Qué hay para el té?’’, con el banjo de Townshend. Cuando se conoce, como pude hacer cuando investigué en la historia de los Who para el libro que escribí sobre su historia para Ediciones Cátedra en 2000, que la primera experiencia musical de Entwistle y Townshend juntos fue tocar la trompeta y el banjo en un grupo de Dixieland, resulta interesante verificar cómo la publicidad les devolvió a sus raíces más eclécticas.

Sigamos escudriñando; The Who se imaginan ‘‘In the Hall of the Mountain King’’ del compositor clásico Edvard Grieg como un instrumental rotundamente rockero, bromean con voces al estilo de Monty Python entre tomas y logran darle un giro muy personal a dos canciones de los Rolling Stones (‘‘The Last Time” y un arreglo francamente brillante de “Under My Thumb”), grabadas en un momento en que los discos de los Stones estaban prohibidos en Inglaterra con Mick Jagger y Keith Richards encarcelados por delitos de los que posteriormente fueron absueltos. Y por supuesto, nos ofrece la genealogía completa de una de las canciones más brillantes de toda la historia de los Who, que según propia confesión de Paul McCartney, fue la inspiración fundamental para el “Helter Skelter” de los Beatles: “I Can See For Miles”. Como es ya norma en esta clase de lanzamientos, los discos se acompañan en su estuche de diversos carteles, folletos, fotos, un libro de 80 páginas con notas del propio Pete Townshend y adhesivos de Radio London.

Con muchísimo material para elegir, con canciones buenas y malas, ideas todavía por desarrollar y auténticos ejercicios de teatro del absurdo llevados al rock, The Who hicieron un disco que se convirtió en un certero legado del anhelo transgresor de su generación. Fue quizá un acto de desesperación, que les recompensó generosamente a modo de gran estímulo creativo a pesar de que no se vendió como esperaban, pero que preparó el escenario para su consagración con ‘‘Tommy’’ o ‘‘Quadrophenia’’. Aunque a diferencia de esos discos, ‘‘The Who Sell Out’’ fue divertido y alegre, reflejo de aquella inolvidable época de la que fueron protagonistas.

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