Uranio y reinas negras

Por Nònimo Lustre. LQSomos.

El ejército francés se retira de Malí y se traslada a Níger por una razón de peso radiactivo: porque Malí sólo tiene negros levantiscos en el Sur y tuareg aún más levantiscos en el Norte -en la semi-nonata república independiente de Azawad. Mientras, Níger es uno de los países más pobres del planeta pero debería ser millonario pues tiene uranio en grandes yacimientos como el de Imouraren (nombre tifinagh, tuareg, bereber) que controla la casi monopolista Areva –absorbida en 2016 por la empresa pública Électricité de France, EdF. Desde 1968, Areva ha extraído más de 100.000 tns. de uranio nigerino pero aún no ha resuelto un problemilla: que el uranio se encuentra en el norte tuareg pero sus beneficios se quedan en el sur, territorio habitado por negros de los pueblos Hausa.

Dejemos a los nigerinos con esta injusticia redistributiva para adentrarnos en la historia de este rincón del Sahel. Si los milicos galos tienen alguna veleidad histórica, en Níger encontrarán las huellas de aquella tristemente famosa Columna Voulet-Chanoine (VyC) que lo arrasó en 1898-1899. Esta Colonne (perdón, esta Mission Afrique Centrale-Tchad) es tan conocida como censurada –et pour cause, dirán sus historiadores de plantilla. En esta nota, apenas vamos a recordarla porque la hemos comentado en otras ocasiones [ejemplos: “El Rally Dakar: Invasión motorizada y neocolonialismo deportivo”; en Pukara, Bolivia, 2014) donde dijimos que VyC “a su paso por los territorios indígenas subsaharianos que, un siglo después, recorrería el rally París-Dakar, dejó un rastro de aniquilación de la que no escaparon las mujeres —descuartizadas y ahorcadas— ni los niños —asados”. Y también en Paté de hiena, 17.VII.2020]

En la pasada semana, royalmente horribilis y no lo decimos por la fallecida Queen (ex Sajonia-Coburgo-Gotha, ahora Windsor) sino por sus súbditos, hemos sido adoctrinados mediáticamente hasta extremos abusivos. En el férreo guisote monárquico ha habido pocas grietas. Si acaso, ráfagas dispersas sobre las cuentas pendientes contra el imperialismo londinense y contra el colonialismo que deja la susodicha sra. Elizabeth en países importantes como Escocia, Kenia, Sudáfrica y el Caribe. Pero ni una línea, ni un wasap, se ha escapado a los grandes medios sobre lo que significan esas odiosas fronteras a tiralíneas que, desde finales del siglo XIX, diseñó el imperialismo europeo con la peor mala leche –Níger y Malí son buenos ejemplos. Evidentemente, para fabricar países fallidos cuando no canallas. Permítannos un apunte hispano: si para aliviar a España del carcinoma franquista hemos calculado que se necesitará un siglo a contar desde el año 1975 (todavía no hemos llegado al medio siglo), para curar a África y Asia del tumor colonial, se necesitarán más de dos siglos –i.e., hasta los siglos XXIII y XXIV.

Pero, como somos harto respetuosos con los difuntos y visto que muchos británicos están de duelo (¿por qué?, a rey muerto, rey puesto), hoy no vamos a enumerar algunos genocidios británicos sino sólo uno, el del Sahel 1899, cometido esta vez por los franceses. Esperamos que ello no incomode a aquella sagaz historiadora que nos disculpará pues sabe que los genocidios británico y galo son idénticos en salacidad… y en botín plurisecular.

Voulet-Chanoine (VyC)

Los genocidas se llamaron Paul Gustave Lucien Voulet (1866-1899), parisino del Barrio latino, hijo de un médico militar, y el también parisino Charles Paul Jules Chanoine llamado Julien Chanoine (1870-1899), de familia castrense-de-toda-la-vida, hijo de general y ministro. Por estas cominerías familiares, en la práctica, el capitán Voulet recibía órdenes de su subordinado el teniente Chanoine. Ambos fueron feroces antisemitas y anglófobos –además, obviamente, de racistas genocidas. El ejército francés sufría entonces un enorme desprestigio porque el affaire Dreyfus había demostrado sus falsedades y, en el plano africano, porque había sido vencido por los británicos en la refriega de Fachoda –una batallita puesto que perro no come perro. Por ello, los dos compinches ansían conquistar el eje Senegal-Tchad y, sobre todo, quieren gozar una revancha a la altura de las (para ellos) humillaciones recibidas en toda Europa.

Fuera por revanchismo o por afán misionero –recordemos que, oficialmente, su Columna era un Misión-, el caso es que perpetraron tantos crímenes y tan caprichosos, como para igualar al Conrad del famosísimo El corazón de las tinieblas –publicado justo el mismo año de 1899, sin que en el Congo y/o en el Sahel tuvieran noticia mutua.

Una de sus ‘hazañas’ más ‘imaginativas’ consistía en colgar de un árbol
a cualquiera que se les pusiera a mano de manera que
las hienas le devoraran los pies y los buitres, el resto

Los días 16 y 17.julio.1899, en Dankori (o Dan Kori, Níger), VyC son ‘neutralizados’ por sus soldados senegaleses. Se cuchichea que la maldita pareja ha sucumbido ante la “sudanita” (soudanite; locura aguda africana) Otros sostienen que su psicopatía es consecuencia de la encefalitis meningítica propia de haber contraído la sífilis. Sea como fuere, en 1923, Robert Delavignette, llega a Donkori y descubre que las tumbas de VyC están vacías. Y, de las especulaciones, en una evolución automática, los canallescos medios de entonces pasaron a alimentar una (paupérrima) fantasía popular: que Chanoine había conseguido escapar al frente de un puñado de sus fieles spahis -obviamente, París estaba interesado en olvidar al hijo de un ministro de la Guerra. Más disparates: incluso había llegado al Tchad donde se transformó en el mítico “emir blanco del Tibesti”, un héroe que, dicen, aplastó la sublevación tuareg de 1916-1917 antes de morir en 1921.

Zinder (Níger) y columna de artillería. Postal para el turismo belicista

Sarraounia Mangou (SM)

Pero ya es hora de que dejemos a los genocidas pudriéndose en el Infierno moral y/o en el Cielo colonialista. Aun después de muertos siguen ocupando un espacio público que no se merecen. Por el contrario, las víctimas, los “genocidados”, nunca tienen espacios, ni públicos ni privados. Tiempo es que los recordemos hoy representándolos en el personaje de una reina negra, nigerina, guerrillera con fama de maga –otros dirán bruja.

Sarraounia significa jefa, reina, madre y/o sacerdotisa en la lengua hausa. SM lo fue de los Azna, una rama de ese conglomerado étnico. El término describe un linaje de mujeres gobernantas que ejercían poder político y el religioso. SM fue la más famosa de las sarraounia porque encabezó la rebeldía azna frente a VyC, especialmente durante la batalla de Lougou 1899. Mientras que la mayoría de los ‘reyezuelos’ nigerinos se sometieron pragmáticamente al ejército francés, SM movilizó a su pueblo, resistió el ataque galo a su capital fortificada y, cuando se impuso el armamento de los Invasores, escapó al monte donde continuó su resistencia mediante la guerra de guerrillas.

En 1986, Med Hondo estrenó la película Sarraounia [2 h. 39 min.] sobre la guerra que aquella reina mantuvo contra las tropas de VyC. Está basada en la novela Sarraounia, le drame de la reine magicienne (L’Harmattan, ISBN: 2-85802-156-2) del escritor nigerino  [ojo, nigerino, de Níger, no es nigeriano, de Nigeria]

La reina maga en un fotograma de la película Sarraounia

Mamani escribe en francés culto pero preferimos citar unos cuantos párrafos suyos garrapateados en el francés que hablaba la soldadesca indígena alistada en el ejército invasor. Coulibaly, fidèle interprète de VyC, describe ante sus superiores invasores cómo es SM o, mejor dicho, cómo se la imagina: “Femme fama, sorcier pour lui y a trop beaucoup. Zamais lui vaincu. II dit nous tourner fleuve. Ça pas la peine continuer. Villace Lougou protégé par Djinn [duendes]. Tout le pays connaît Sarraounia. Tout le monde y a peur lui. Elle fait fétiche beaucoup, beaucoup…” Traducción al castellano: a SM la protegen las brujas; no la molestemos con nuestros cañones.

Mamani enumera las fuerzas pluriétnicas que siguen a SM: “Les robustes forgerons de Tangui et de Sarka, les chasseurs infatigables de Tapki et de Baban Gao, les calmes pêcheurs de Goulbi et du Dallol, les Peuls de Kara, les fiers Aznas de lougou et de Tongana”.

Y la retrata en su adolescencia cual semidiosa equivalente a las heroínas europeas: “Elle se jeta dans la mêlée en criant: Sus aux envahisseurs! Elle décochait ses flèches empoisonnées avec une telle vigueur qu’elles traversaient de part en part ses victimes les plus éloignées. En la voyant poitrine nue et cheveux au vent exhortant les hommes et vociférant sa haine contre l’ennemi, les fanatiques de Sokoto croyaient avoir affaire à une djinn descendue des cieux. Ils tremblaient de terreur et tournaient bride après mille malédictions. Ce n’était que la future Sarraounia encore adolescente qui faisait ses premières armes. Cette défaite des Foulanis fut la première victoire des Aznas sur les musulmans du Sud. Ce fut aussi pour Sarraounia la première grande épreuve d’initiation.”

Este largometraje está disponible en https://www.youtube.com/watch?v=wBxxa9PJODA; 1617 visualizaciones desde 12.XII.2020 hasta hoy.

Pero no todo es hagiografía.
SM también padece aproximaciones insidiosas

Finalmente: todo parecido entre la barbarie de VyC y las perpetradas por las innumerables columnas británicas, NO es pura coincidencia.

Guerreras como la Reina Maga, pero en Dahomey

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