Tras el escándalo Urdangarín, la Casa Real española, para tratar de minimizar las desastrosas consecuencias que del mismo se pueden derivar para la propia supervivencia de la institución, ha decidido, tras treinta y cinco años de total oscurantismo, publicar sus cuentas cortesanas. Pero lo ha hecho en una mínima parte, referidas exclusivamente a la partida (8,42 millones de euros) que para el mantenimiento de la misma contemplan los Presupuestos Generales del Estado y que apenas representa el 1,5% del total de gastos anuales que la actual monarquía juancarlista carga en el debe de todos los ciudadanos de este país. Como…
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