Carlos Olalla*. LQSomos. Enero 2017 A veces, la vida te hace el regalo de poner en tu camino a seres de luz, personas que, sin hacer nada especial, simplemente siendo como son, lo iluminan todo. No son muchas, es cierto, más bien pocas, pero la luz que te regalan, aunque solo sea por un instante, te acompaña siempre. Rikar era de esas personas. Imposible no empatizar de inmediato con ese eterno muchacho de sonrisa alegre y ojos tristes que siempre te hacía sentirte el centro de su universo. Comprometido como pocos y valiente como muchos menos, era perfectamente consciente de…
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