Libertad, una palabra

Cecilia Zamudio*. LQS. Septiembre 2019

La «libertad» del capitalismo es la «libertad» de dejarse sangrar, de sangrar a otros en peores condiciones, la «libertad» de mirar para otro lado cuando ves a los ancianos, niños, desvalidos y enfermos mendigando su pedazo de «libertad» en las aceras

En el capitalismo se utiliza la palabra «libertad» para disfrazar la explotación, el abuso, el saqueo, el individualismo y el egoísmo. La «libertad» de los capitales significa que las multinacionales saqueen la naturaleza y exploten a las y los trabajadores hasta la médula, y que no paguen casi impuestos por sus desmanes.

La palabra «libertad» es usada por los proxenetas para intentar hacer creer que las mujeres más empobrecidas de la clase explotada «eligen» ser violadas mediante pago.

La palabra «libertad» es usada por los que saquean hasta los vientres de las mujeres más empobrecidas de la clase explotada, en la explotación aberrante de los «vientres de alquiler», para hacer creer que no es por necesidades económicas que un bebé es vendido a familias ricas.

La «libertad» de empresa es usada por los buitres capitalistas para adelantar la privatización de la sanidad, educación, etc.

La palabra «libertad» es usada por los que comercian con los órganos y la sangre de las personas más empobrecidas de la clase explotada mundial, que deben vender hasta un riñón para sobrevivir. Así las filas de desposeídos y excluidos delante de los practicantes de carnicería son de «libre elección».

La palabra «libertad» es usada por los capitalistas del consorcio militar industrial para vender la idea de que sus guerras imperialistas, bombardeos y masacres son algo «humanitario» en favor de la «libertad».

La palabra «libertad» es usada por los maltratadores de niños y niñas para legitimar los abusos e irresponsabilidades que cometen.

La palabra «libertad» es usada por los maltratadores de animales para legitimar los abusos e irresponsabilidades que cometen.

La palabra «libertad» es usada por los capitalistas de los transgénicos para referirse a la supuesta «libertad» de elegir entre dos tipos de semillas modificadas que tiene el campesino esclavizado, tras haber sido privado de su derecho a las semillas autóctonas por las multinacionales del agro industrial. 200.000 campesinos esclavos de las semillas transgénicas, endeudados y succionados han «elegido» suicidarse en la India debido al latrocinio capitalista que hambrea a sus familias…

Esa es la «libertad» del capitalismo. La «libertad» de dormir en el cemento si «decides» no comprarte una casa (porque es tu «elección», claro), la «libertad» de ser explotado, la «libertad» que obliga a muchos a poner a sus ancianos en residencias de espanto porque no hay tiempo para cuidarlos dado que su tiempo es empeñado en jornadas laborales eternas cuya plusvalía enriquece a la patronal; la «libertad» de caminar los terribles caminos del éxodo por causa del empobrecimiento que causa el saqueo capitalista en África, Asia y América Latina; la «libertad» de ahogarse en el Mediterráneo huyendo de las guerras imperialistas de la UE y del empobrecimiento por saqueo capitalista, la «libertad» de que te dispare un paramilitar o policía estadounidense al intentar franquear la frontera fortaleza que construyen las metrópolis capitalistas entorno al botín saqueado al mundo entero…

La «libertad» del capitalismo es la «libertad» de dejarse sangrar, de sangrar a otros en peores condiciones, la «libertad» de mirar para otro lado cuando ves a los ancianos, niños, desvalidos y enfermos mendigando su pedazo de «libertad» en las aceras.

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* LQSomos en Red
– Ilustración de J. Kalvellido
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