Astucia divina

Por Nònimo Lustre. LQSomos.

Diez estampas femíneas, segunda parte o continuación de continuación de los collages de la serie «Mujer». Historia de la mujer occidental: de la mutilación a la esclavización pasando por los magnicidios…

En el período Jarno (años 7090-4950 ane), los sumerios –tatarabuelos de los griegos- no conocían todavía la cerámica doméstica pero ya modelaban estatuillas de diosas dingir-ama (= dios-madre) que, ahora, creemos que representaban la fertilidad -léase, jibarización del potencial de la mujer restringiéndolo a la maternidad. La marginación de la Mujer empezaba en las palabras puesto que los dioses, los hombres y los esclavos hablaban la lengua noble (eme-gir) mientras que las diosas, las mujeres, los animales y las cosas utilizaban el eme-sal o lenguaje torcido. Las Diosas y los dioses sumerios eran muy humanos. Ejemplo: Gilgamesh (ca. 2650 ane), era hijo de la diosa Ninsun y de un necio lil-la (= humano bruto) Pero su descendencia se embarcó en una furia constructora ‘feminista’ pues erigieron templos a las diosas Inanna –según el mito de Shuka-llituda, violada por un humano-, la diosa Tierra Ninkhursag. etc. y la definitiva Ishtar, una diosa exterminadora y cruel -primero acadia, luego mesopotámica, pan-mediterránea y proto-cristiana. Sin olvidar a la no menos cruel Lilith, que provocaba la lujuria de los machos para después frustrarla. Muy astutas tenían que ser las diosas sumerias para conseguir fieles que utilizaban una lengua elitesca –una suerte de latín ancestral.

Milenios después, las diosas griegas –copias semiplagiadas de las sumerias- aprendieron los trucos de la divinidad marginada. En Ulises y las sirenas, las mujeres son astutas y el Macho, un pacato –luego, en Itaca, Penélope sería paradigma del ingenio y Ulises, un bárbaro sin pesquis. Asimismo, según vemos en esta lámina, para que los aqueos vencieran a los troyanos, la diosa Hera distrajo a su esposo Zeus ¿con astucias? No exactamente, ofreciendo sus tetas al rijoso Zeus-Júpiter.

Ilustración. Mitad superior, fragmento de Ulises y las sirenas (John William Waterhouse, óleo, 1891, National Gallery of Victoria, Melbourne, Australia). Mitad inferior, a la derecha, Hera distrae a su esposo Zeus (James Barry, óleo, siglo XVIII); a la izquierda, detalle de Palas y el Centauro, Botticelli, ca. 1484.

. Segunda parte: Diez estampas femíneas en sus collages
· Primera parte: Diez estampas femíneas en sus collages
· Otra serie de collages sobre la reproducción animal y humana

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