Bárbaros en el Capitolio o el blanqueamiento de la nueva era de barbarie amable

Bárbaros en el Capitolio o el blanqueamiento de la nueva era de barbarie amable

Susana Rioseras. LQS. Enero 2021

La tensión que nos ocupa es entre las fuerzas empoderadas de las élites del capitalismo norteamericano del que dependemos vitalmente, supuesta confrontación entre cierta defensa del productivismo nacionalista (fascismo local) con el modelo de saqueo globalista (fascismo imperialista belicista transnacional) del liderado y presentado hoy como el legítimo y “correcto demócrata” Biden…

Desde ayer, con la narración del cutre espectáculo de la “toma del capitolio”, estamos asistiendo nuevamente a una desesperada y patética maniobra de blanqueo mediático para presentar a Biden, como el “nuevo salvador” de la cuestionada democracia “global”, en vez del genocida imperialista de cara amable que a través de su historial belicista ha demostrado ser, apoyando y participando de ingerencias, agresiones, invasiones y genocidios anteriores. El historial criminal de EEUU es largo y Biden , como sabemos, colaboró más que activamente en muchas de ellas …Corea y China 1950-1953 , Guatemala 1954, 1960 y 1967-1969, Indonesia 1958, Cuba 1959-1961, Congo 1964, Laos 1964-1973, Vietnam 1961-1973, Camboya 1969-1970, Granada 1983, Líbano 1983, 1984, Libia 1986, 2011 y 2015, El Salvador, 1980, Nicaragua, 1980, Irán 1987, Panamá 1989, Irak 1991 , Kuwait 1991, Somalia, 1993, Bosnia 1994, 1995, Sudán 1998, Afganistán 1998, Yugoslavia 1999, Yemen 2002, Irak 1991-2003 , Irak 2003-2015, Afganistán 2001-2015, Pakistán 2007-2015, Somalia 2007-8 2011, Yemen, 2009, 2011, Siria 2014-2016, etc…

Estrategia y táctica similar, por otro lado, a la que promovieron aquí desde 1981, con el blanqueamiento de la monarquía, contándonos y recordándonos aún, hasta en series actuales, su eterna y curiosa versión de nuestra historia reciente, como contextual legitimación de la institución monárquica y su máximo representante en su día, presentándonoslo como supuesto único garante de paz de la recién entonces estrenada democracia del nuevo ciclo histórico, cuando lo que supuso mediante su imposición chantajista, fue además de la impunidad, la perpetuación y continuismo de la élite franquista en el poder económico, jurídico, religioso, etc., como consolidación de la enquistada corrupción y el privilegio de mantenimiento de lo robado mediante el genocidio y de continuidad del saqueo permanente (como hoy por fin, gracias a la presión de los medios internacionales, se ha destapado, pues si por nuestros medios fuera, aún seguirían de forma obscena como han hecho durante décadas, tapándole, blindándole y siendo cómplices de sus corruptelas); elite a la que la versión contada pasada y actual le salió muy rentable, aunque luego tuviera que turnarse en el nuevo enriquecimiento/gestión económica/política de las puertas giratorias y las constantes privatizaciones, con los que vendieron el país a USA, y a pesar de que muchas personas aún sigamos buscando a nuestros más de 140.000 familiares asesinados en fosas comunes y cunetas, (crímenes de lesa humanidad que no prescriben) y aún sigamos eternamente esperando aquello de “Verdad, justicia y reparación”.

La tensión que nos ocupa hoy, cuarenta años después, es entre las fuerzas empoderadas de las élites del capitalismo norteamericano del que dependemos vitalmente, supuesta confrontación entre cierta defensa del productivismo nacionalista (fascismo local) -encabezado por una caricatura multimillonaria, “bocachancla” y algo psicópata-, enfrentado en representación política institucional, con el modelo de saqueo globalista (fascismo imperialista belicista transnacional) del liderado y presentado hoy como el legítimo y “correcto demócrata” Biden.

Una vez más nos están vendiendo mediáticamente, binarismo y confrontación entre dos modelos en tensión que son muy compatibles (e incluso se necesitan mutuamente), cómo así lo han demostrado en su alternancia histórica, pero que hoy luchan por perpetuarse en el agónico imperio-USA, que aún mantiene su poder global y al que servimos como buenos “súbditos”, aquí y en la mal llamada minoritaria comunidad internacional, a través de la UE y afines. (Aquí, especialmente de forma servil, siendo ciegos colaboracionistas del historial genocida del imperialismo EEUU. con más bases activas de la OTAN en nuestro territorio que ningún país europeo, atacando países soberanos bajo sus órdenes).

Fascismo extremo son los dos modelos, el tradicional que muere localmente (o que realmente están matando) en todos los rincones del planeta, y el que se impone hoy a nivel global, con la complicidad occidental de las supuestas democracias progresistas/belicistas…

Modelos hoy en transición histórica: un agónico modelo “productivista local” basado en el populismo hipócrita que nos venden aquí y allí, como xenófoba “defensa de lo nuestro” frente al supuesto invasor, cuando no como bandera del miedo, amenaza del fascismo más rancio, mientras hipócritamente arremeten contra los sectores vulnerables sosteniendo a la elite de los saqueadores, como buen brazo armado del capital. Modelo con creciente acogida social (antisocial), frente a la creciente miseria, despojo y desigualdad de su pueblo por el constante saqueo de sus recursos por parte de las transnacionales y los grandes capitales nacionales e internacionales en sus propios contextos locales; pues hasta en EEUU, histórica punta de lanza del capitalismo, están vendiendo/privatizando al mejor postor lo poco que aún hoy, le quedaba al pueblo trabajador (derechos sociales, servicios, recursos, empresas , formas de subsistencia local, etc.), y por eso igualmente allí y aquí, el neopopulismo nacionalista xenófobo, machista, racista y fascista en su versión tradicional, tiene tanto apoyo y acogida en las clases trabajadoras despojadas de todo, porque defiende los “valores tradicionales” y la formas de vida que el saqueo capitalista globalista está destruyendo, ya a la desesperada, en su última fase.
Por eso incluso aquí y allí se permite asaltar capitolios y en tiempos de pandemias y estados de alarmas con restricciones de movilidad, se permite concentrarse y salir a protestar a la calle a quienes manipulados, conscientes o no, en legitima defensa de sus derechos y formas de trabajo y subsistencia básicas, van de la mano de la ultraderecha fascista/populista.

La otra opción, la que ahora y siempre nos están blanqueando los medios del capital, agitando ese miedo al supuesto fascismo/populista localista, es el “globalismo” progre del propio imperio belicista capitalista, su derecho a continuar perpetuando la imposición de sus macroempresas explotadoras y saqueadoras, en los territorios donde tienen especiales intereses estratégicos y por ende en el mundo entero, sea de forma pacífica en países con gestiones políticas corruptas afines y serviles arrodillados y vendidos al imperio (al que les regalamos complacientes nuestros recursos como nosotros y la Unión Europea, cuyo ejercito es el de EEUU, y les sirvamos para usar e instalar aquí sus bases armadas de agresión), o en segundo término en los territorios resistentes, implantando a la fuerza diferentes formas de golpes de estado (duros y blandos, negros o de colorines), bloqueos, agresiones, ataques, invasiones y genocidios, en países hostiles a condenar a sus poblaciones a la miseria y regalarles sus recursos (como han hecho siempre en la historia reciente), que para eso son imperio y tienen el mayor ejército armado del mundo con bases instaladas por todo él para asegurar su hegemonía y control, cada vez más cuestionado, rivalizado, débil y agónico.

Es un error caer en ese juego perverso de la manipulación mediática, pues ambos modelos son las dos caras de la misma moneda del fascismo capitalista, y mientras los medios del sistema genocida nos cuenten cada nueva “peli” diaria en base a su trazada y perversa agenda, como un film sensacionalista de vaqueros ( incluso con gorros de colas de zorro, cuernos y pechos machunos incluidos…) un western entre buenos/malos, versus falso “fascismo/democracia”, Trump/Biden, conservadurismo/progresismo… nos están manipulando y engañando una vez más para que tomemos partido sensacionalista por sus planteadas como únicas opciones genocidas.

Fascismo extremo son los dos modelos, el tradicional que muere localmente (o que realmente están matando) en todos los rincones del planeta, y el que se impone hoy a nivel global, con la complicidad occidental de las supuestas democracias progresistas/belicistas de esa minoritaria “mal llamada comunidad internacional” y sus instituciones corruptas afines y arrodilladas al imperio USA, modelo para el que los recursos naturales, las clases trabajadoras, los pueblos que se resistan…, el planeta entero, somos su claro objetivo a explotar de mil nuevas renovadas e imaginativas formas (y de entre ellos, como siempre, cebándose con los colectivos y sectores más vulnerables y/o explotados en todos los contextos: riquezas y recursos naturales, pueblos originarios y especialmente mujeres, niñas y niños).

Me consta, a través del calentón de este análisis un poco de andar por casa, que si no desmontamos estos falaces discursos (que aquí nos meten por vena nuestros medios progres como obedientes esbirros/títeres del amo “made in USA”), no entenderemos las zafias tácticas de instrumentalización del fascismo a través de todas sus amables y perversas caras, en las llamadas “democracias burguesas” contemporáneas, que no son más que genocidas dictaduras del capital luchando por legitimarse y continuar liderando el saqueo global ante su colapso, que por inminente que parezca, aún arrastrará varias generaciones.

Al final, este sistema hipócrita imperialista-capitalista-progre/occidental, se desenmascara a si mismo a cada momento a través de sus lacayos, convirtiéndolo todo en un degenerado y obsceno circo de voces y luces digitales distorsionadas, y si no somos conscientes mediante análisis críticos, materiales, objetivos y desde la perspectiva del bien común y la justicia social, nuestros corruptos “medios de manipulación”, se encargan de demostrárnoslo reiteradamente, a través de un degradado espectáculo bochornoso constante, con el único y persistente fin de legitimar la verdadera perversidad genocida del propio sistema en todas sus caras, que nos presenta como amenazas, las lógicas reacciones de supervivencia colectiva desesperadas que se generan contra él, incluso las manipuladas, de unos colores o de otros…, infantilizadas, desmovilizadas y sobre todo hoy atemorizadas, individualizadas, desideologizadas e idiotizadas las masas, generación tras generación, la tarea la tienen muy sencilla, en nuestra mano está, como siempre, tomar consciencia comunitaria global y local para frenar la barbarie.

– Imagen: Foto-montaje de Susana Rioseras
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