El increíble pegamento de los percebes/seres succionadores

La Constitución liberal promulgada por las Cortes de Cádiz el 19 de julio de 1812 ha regresado a su lugar de orígen, ahora que cumple 200 años. Sin ser una maravilla del derecho, La Pepa era mucho más “liberal” que esta Carta Magna de chicha y nabo que tenemos actualmente en la España neofranquista.

¡Viva La Pepa! Fue el grito de guerra de los liberales contra los absolutistas del rey Fernando VII. Uno no puede dejar de ver los paralelismos y las maldiciones históricas que rigen los destinos de este asendereado país. La Pepa fue abolida, cómo no, por el Borbón de turno. Tras la implantación de la dictadura monárquica se hizo célebre la chusca y siniestra proclama ¡Vivan las caenas!

Los borbones son unos parásitos muy persistentes que se han adherido a España como un percebe a la roca. No importa que no se les quiera ver ni en pintura goyesca o que se les destrone con el mayor de los desdenes, como a Alfonso XIII. Siempre vuelven, por la vía de la fuerza. Aquí está su filón. Esta vez el Borbón heredó la finca España como resultado de una sangrienta dictadura de 40 años. La enésima restauración monárquica ha situado al rey por encima de la Constitución. Tela.Tela.Tela.

Seres succionadores

Cuando se merodea por la naturaleza viva acompañado de un perro, como es mi caso, uno tiene múltiples ocasiones de preguntarse por qué y para qué existen las garrapatas. Por idénticos motivos, al regresar a la ciudad también podría preguntarse, tal vez ingenuamente, qué hay de positivo en la existencia de banqueros.

La sociedad bancaria no es menos previsible que inexorable y tramposa. Primero te crean la necesidad del miedo para guardar tu dinero. Inmediatamente trapichean con él para aumentar el bolo. A continuación te cobran por guardar tu dinero. Más tarde aducen un corralito y te arrebatan tu ahorro.

Y así.

* Director del desaparecido semanario "La Realidad"

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