Sigue el escándalo del ‘FIFA Gate’: ¿solo los sudamericanos son corruptos?

Por Rubén Armendáriz*. LQSomos.

Los principales beneficiarios fueron el llamado Grupo de los seis, integrado por los miembros más importantes de Conmebol: el presidente Nicolás Leoz (paraguayo, fallecido en 2019), el vicepresidente Eugenio Figueredo (uruguayo), el secretario general Eduardo Deluca (argentino), el tesorero Romer Osuna (boliviano), y los presidentes de las dos federaciones más poderosas del futbol sudamericano, el brasileño Ricardo Teixeira y el argentino Julio Grondona, fallecido en 2014

Un Tribunal Federal de Brooklyn continúa los juicios por el caso del llamado FIFA Gate, uno de los escándalos de corrupción más importantes en la historia del deporte que incluyó casos de soborno, fraude y lavado de dinero al interior de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), anteriores al escándalo de los sobornos pagados por Qatar para ser sede del Mundial de Fútbol de este año.

En lo que se refiere a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), fueron vinculados en su momento directivos que incluyen a los fallecidos Nicolás Leoz y Julio Grondona, así como a Luis Bedoya, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol entre 2006 y 2015. De acuerdo con la declaración de Alejandro Burzaco del jueves, los dirigentes recibieron más de 32 millones de dólares en sobornos hasta 2015.

Según se conoció, la empresa pagaba sobornos a los ejecutivos de la Conmebol para asegurar estos derechos a largo plazo, incluyendo la retransmisión de competencias como la Copa Libertadores, las Eliminatorias mundialistas o juegos amistosos.

Aunque la suma total en estos acuerdos alcanzó valores entre los 50 y 60 millones de dólares, estas cifras no se llegaron a pagar debido a que la intervención de la justicia estadounidense en 2015 con el FIFA Gate lo frustró.

Alejandro Burzaco, uno de los testigos claves en este caso y quien se declaró culpable en 2015 por cargos de asociación ilícita, reveló los métodos utilizados por dos exejecutivos de Fox, el mexicano Carlos Martínez y el argentino Hernán López, y la firma argentina Full Play para asegurarse contratos por debajo del mercado, suprimir la competencia y cultivar relaciones con ejecutivos de élite.

La empresa T&T, creada por Burzaco y la brasileña Traffic donde habrían participado los dos acusados, pagó, de acuerdo con la declaración de Burzaco, entre 30 y 32 millones de dólares en sobornos para asegurarse la obtención de los derechos televisivos de los campeonatos de fútbol.

Agentes del FBI registran la sede de la CONCACAF en Miami Beach

Hasta que estalló el escándalo de los sobornos en 2015, las empresa T&T y Traffic había pagado entre 30 y 32 millones de dólares en sobornos para asegurarse el lucrativo mercado de los derechos televisivos de los campeonatos de futbol.

La empresa pagaba sobornos a los ejecutivos de la Conmebol para asegurarse a largo plazo los derechos de retransmisión de los torneos de futbol sudamericanos como Copa Libertadores, así como partidos amistosos y de clasificación y la organización de actos deportivos.

Los principales beneficiarios fueron el llamado Grupo de los seis, integrado por los miembros más importantes de Conmebol: el presidente Nicolás Leoz (paraguayo, fallecido en 2019), el vicepresidente Eugenio Figueredo (uruguayo), el secretario general Eduardo Deluca (argentino), el tesorero Romer Osuna (boliviano), y los presidentes de las dos federaciones más poderosas del futbol sudamericano, el brasileño Ricardo Teixeira y el argentino Julio Grondona, fallecido en 2014.

“Sobornamos a todos estos señores y yo participé en este esquema”, dijo Burzaco, que llegó a un acuerdo con la justicia estadounidense que incluyó el pago de una multa de al menos 21.6 millones de dólares. Cuando la fiscal Aitlin Farrell le preguntó por qué a estos individuos en particular, Burzaco respondió que “eran miembros clave de Conmebol”.

Burzaco aseveró que su nivel de influencia era absoluto y en concreto el ya fallecido Grondona, al que se le veía como ‘un papá’, era uno de los tres con mayor poder dentro de la FIFA”, sostuvo.

Luis Bedoya

El principal implicado en este caso de corrupción internacional es Luis Bedoya, quien renunció a su puesto como presidente de la Federación Colombiana de Fútbol en 2015 luego de que se descubriera que tenía una cuenta bancaria en Suiza en la que se habría guardado el dinero recibido por estos sobornos.

Al conocerse este hecho, Bedoya renunció a la Federación y colaboró con la justicia estadounidense para no ser encarcelado, desde entonces, ha contribuido en la investigación que ha llevado a judicializar ejecutivos entre los que se incluyen Sergio Jadue, Jeffrey Webb, Roger Huguet, Zorana Danis, Richard Lai, Miguel Trujillo y los hermanos Warner.

Debido a que Bedoya colabora con la justicia de los Estados Unidos (al igual que Alejandro Burzaco), no fue mencionado por este en su declaración donde sí figuran nombres como los del paraguayo Nicolás Leoz, el argentino Julio Grondona y el brasileño Ricardo Teixeira. Sin embargo, Bedoya también estaría entre los beneficiados con los sobornos alrededor de la obtención de los derechos por la transmisión de partidos durante ese periodo.

Bedoya lleva solicitadas nueve aplazamientos de su sentencia, argumentando que sus revelaciones sobre este caso han permitido avances importantes en el mismo. Durante 2021, reveló detalles relacionados con la forma en que se negociaron los contratos de televisión, el papel que tuvieron en el proceso los hermanos Hugo y Mariano Jinkins, argentinos y dueños de la empresa Full Play.

Asimismo reveló la manera en que cada uno de los directivos recibió un millón de dólares por su complicidad, soborno que se pagó en dos cuotas de 500 mil dólares.

Históricos ex directivos de la Conmebol, incluidos los fallecidos Nicolás Leoz y Julio Grondona, recibieron más de 32 millones de dólares en sobornos hasta 2015, aseguró uno de los testigos del juicio en Nueva York contra dos ex ejecutivos del grupo Fox en el contexto del megaescándalo de corrupción FIFA Gate.

El argentino Alejandro Burzaco, uno de los testigos claves y parte del entramado de corrupción que puso al descubierto los cimientos del futbol sudamericano, detalló los mecanismos que utilizaban los dos ex ejecutivos de Fox y participantes de la argentina Full Play, el mexicano Carlos Martínez y el argentino Hernán López, sentados en el banquillo.

Aseguró que tras perder el peronismo las elecciones legislativas de 2009 en Argentina, Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), decidió rescindir el contrato de la concesión de los derechos televisivos de los encuentros de la primera división argentina con la empresa Torneos y el grupo Clarín.

* Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico.
Otras notas del autor

Síguenos en redes sociales… Mastodon: @LQSomos@nobigtech.es Diaspora*: lqsomos@wk3.org Telegram: LoQueSomosWeb Twitter: @LQSomos Facebook: LoQueSomos Instagram: LoQueSomos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Nos obligan a molestarte con las "galletitas informáticas". Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar