Toques de queda, bloqueos de carreteras, redadas: el ejército israelí se atrinchera en Siria

Toques de queda, bloqueos de carreteras, redadas: el ejército israelí se atrinchera en Siria
Tanques israelíes en la región de Al-Hamidia, cerca de los Altos del Golán, en Siria, el 16 de enero de 2025. (Ercin Erturk/Agencia Anadolu)

Por Hoda Matar*

Al-Hamidia, Siria – En el pequeño pueblo sirio de Al-Hamidia, a unos 50 kilómetros al suroeste de Damasco, la mayoría de las casas, como la del pastor de ovejas Abu Mo’az, están construidas con piedra negra de basalto, característica del terreno volcánico de la región. El aire desprende un aroma a lavanda y salvia por el recóndito paisaje rural.

Pero en los últimos dos meses, la vida en el pueblo ha pasado a estar definida por la ocupación militar, con tanques y tropas israelíes afianzando su presencia en el territorio sirio recién tomado y asediando la zona: destruyendo casas e infraestructuras vitales, erigiendo puestos militares avanzados, restringiendo la circulación, desplazando a los residentes y llevando a cabo detenciones.

«Nos desplazaron, pero luego volvimos a casa», dijo a Drop Site News Abu Mo’az, de 55 años y padre de cinco hijos. «Nuestro sustento de vida ha quedado dañado. Nuestras vidas están destrozadas y desconocemos cuál va a ser nuestro destino».

Al-Hamidia está enclavada en una zona tampón patrullada internacionalmente en los Altos del Golán, entre Siria e Israel. Israel arrebató a Siria la mayor parte de los Altos del Golán en la guerra de 1967 y acabó construyendo asentamientos ilegales y anexionándose la zona en 1981, en un movimiento no reconocido por la comunidad internacional -excepto por Estados Unidos, después de que el presidente Trump desatara las críticas mundiales en su primer mandato al reconocer oficialmente la soberanía israelí sobre los Altos del Golán en 2019-. En 1974 se estableció una zona tampón desmilitarizada entre la región anexionada y Siria, con fuerzas de la ONU encargadas de vigilar la zona.

Tras la caída del presidente sirio Bashar al Asad a principios de diciembre, Israel lanzó una campaña masiva de ataques aéreos en toda Siria, apuntando preventivamente y destruyendo enormes sectores de la capacidad militar convencional de Siria, los mismos tipos de armas y sistemas que todas las naciones poseen para defender sus fronteras y soberanía. El ejército israelí también invadió más profundamente el territorio sirio, haciéndose con el control de más tierras en la zona tampón y más allá, incluido el monte Hermón. Las autoridades israelíes han declarado su intención de permanecer allí indefinidamente y las tropas de la zona han seguido fortificando su presencia militar, construyendo pistas de aterrizaje y levantando puestos avanzados y bases militares.

En los 14 pueblos sirios que se encuentran en esta zona, la vida de más de 35.000 personas está ahora dictada por el ejército israelí, con toques de queda, bloqueos de carreteras y redadas en viviendas.

Más de 50 familias huyeron de Al-Hamidia, uno de los pueblos más afectados por la invasión israelí, junto con Kudna y Al-Rawadi. Los que se quedaron han tenido que lidiar con la vida bajo la ocupación israelí. Mo’az, el mayor de los hijos de Abu Mo’az, dice que el viaje a su escuela secundaria en el pueblo cercano de Jan Arnabeh se ha vuelto prácticamente imposible. «Nuestra ruta habitual era de sólo seis kilómetros, pero ahora que Israel la ha cortado, debemos recorrer 25 kilómetros», dijo el joven de 16 años, añadiendo que el viaje se ha vuelto demasiado largo y caro para muchos estudiantes. «Dos compañeros míos, sobre todo de Al-Samdaniya, han perdido todos sus exámenes».

Vídeo de la barrera levantada por las fuerzas israelíes frente a la casa de Abu Mo’az con las excavadoras israelíes visibles. (Fuente: Hoda Matar)

Las autoridades israelíes han declarado abiertamente que mantendrán una presencia militar en la región a largo plazo. «Las Fuerzas de Defensa de Israel permanecerán… en la zona de seguridad… durante un periodo de tiempo ilimitado», afirmó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, en una declaración grabada en vídeo hace dos semanas mientras se encontraba en el monte Hermón. «No permitiremos que fuerzas hostiles se establezcan en la zona de seguridad del sur de Siria».

Los residentes se encuentran ahora bajo ocupación israelí con escaso apoyo de Damasco o de otros lugares. «Tememos otro 1967, especialmente con el nuevo gobierno que no presta atención a Quneitra», dijo a Drop Site Abdel Hakim Qutayesh, ex ingeniero jefe de planificación en Quneitra, en referencia a la guerra de 1967, cuando Israel capturó partes de los Altos del Golán. «No es sólo un trozo de tierra. Es un símbolo de los territorios ocupados de Siria. Criamos a nuestros hijos para que sean leales a esta tierra».

Pero los informes sobre el terreno de esta región son escasos. Amenazados por las fuerzas israelíes con la expulsión y la demolición de sus casas si se filtran noticias o imágenes, los residentes locales se abstienen en gran medida de hablar con la prensa. En el pueblo de Al-Rawadi quemaron o destruyeron viviendas, lo que obligó a muchas familias a huir. Las tropas israelíes han emitido órdenes que designan horas concretas en las que los residentes pueden entrar o salir de la aldea. Los soldados registran las tarjetas de identidad y los números de teléfono de los residentes. Está prohibido hacer fotografías y hablar con los periodistas.

En Yabaza al-Yashab, pueblo conocido por su producción lechera, el ejército israelí ha designado zonas específicas de pastoreo. El jefe de la aldea dijo a Drop Site que las fuerzas israelíes incluso enviaron mapas digitales por WhatsApp indicando las zonas permitidas y las horas de movimiento. Los pastores que se desvían más allá de estas zonas han sido detenidos.

El mes pasado, el activista y abogado Mohammed Fayad fue detenido en Al-Hamidia junto con el periodista francés Sylvain y el periodista sirio Yusef Ghraibi mientras filmaban a las tropas israelíes. «Nos golpearon y detuvieron acusándonos de filmar zonas sensibles y emplazamientos militares pertenecientes al ejército de ocupación israelí», declaró Fayad a Drop Site. «Nos confiscaron los móviles, los portátiles y el equipo de trabajo, nos rompieron los discos duros y nos llevaron con los ojos vendados y esposados a un centro de interrogatorio israelí, que creo que es el edificio de la gobernación, en función de la distancia recorrida».

Bajo el régimen de Asad, Siria formaba parte oficialmente del Eje de la Resistencia, la coalición informal de Estados-nación y actores no estatales de Oriente Próximo que se comprometieron a oponerse conjuntamente a Israel. Pero a diferencia de los demás miembros -Hizbolá, Irán, los hutíes de Yemen y la Resistencia Islámica de Iraq-, Siria no lanzó ataques contra Israel en respuesta a la guerra genocida contra los palestinos de Gaza.

La destitución de Asad fue encabezada por el poderoso grupo militante Hayat Tahrir al-Sham (HTS) bajo su líder, Ahmed al-Sharaa, que desde entonces ha sido nombrado presidente de la transición de Siria. Presionado para responder a los bombardeos aéreos masivos israelíes y a la toma de tierras en el Golán, Sharaa puso la nota diplomática. «El estado de guerra de Siria, tras años de conflicto y guerra, no permite nuevos enfrentamientos», declaró el 14 de diciembre. «La prioridad en este momento es la reconstrucción y la estabilidad, no dejarse arrastrar a disputas que podrían conducir a una mayor destrucción».

El mes pasado, Sharaa criticó duramente la incursión de Israel en territorio sirio. «El avance de Israel en la región se debió a la presencia de milicias iraníes y de Hizbolá. Tras la liberación de Damasco, creo que no tienen justificación para presencia alguna. Hay pretextos que Israel utiliza hoy para avanzar en las regiones sirias, en la zona tampón», afirmó. «Siria sigue comprometida con el Acuerdo de Retirada de 1974 y está dispuesta a recibir a las fuerzas de la ONU para restablecer las condiciones a su estado anterior», añadió.

Dado que el nuevo gobierno sirio no puede o no quiere hacer frente a la invasión y ocupación israelíes, los habitantes de la región fronteriza se sienten abandonados a su suerte.

Qutayesh, ex ingeniero jefe de planificación en Quneitra, ha estado documentando los avances israelíes en la zona desde el 9 de diciembre, así como lo que describió como el «abandono de Quneitra por parte del nuevo gobierno central».

«Durante casi dos meses, no tuvimos gobernador, ni policía, ni fuerzas de seguridad», dijo a Drop Site. «Incluso la ayuda no llegó hasta el 26 de enero».

El gobernador interino de Quneitra, Mohammad Al-Said, reiteró que el nuevo gobierno sirio rechaza la incursión de Israel en la zona. «Con el colapso del antiguo régimen, las preocupaciones de Israel sobre la presencia de Irán y Hizbolá ya no existen», dijo Al-Said a Drop Site en una entrevista realizada a través de mensajes de WhatsApp, añadiendo que el gobierno sirio no mantiene negociaciones con Israel. «Nuestra posición es clara: Israel debe retirarse inmediatamente de acuerdo con el derecho internacional». También afirmó que los dirigentes locales rechazaron las ofertas israelíes de «ayuda» e insistieron en negociar sólo a través de los canales oficiales sirios.

Sin embargo, los residentes locales afirman que la ayuda que han recibido de Damasco no se acerca a lo que se necesita.

Abu Mo’az dijo que no tuvo más remedio que vender su ganado. «Trasladé a mi familia y a mis animales a Sa’sa’, lo que me costó tres millones de liras (unos 230 dólares). Pero el alquiler allí era demasiado alto, y tengo cuatro hijos que van a la escuela, así que regresamos», dijo. «Acabé vendiendo todas mis ovejas: no hay electricidad para bombear agua para el ganado, e Israel se apoderó de nuestras tierras de pastoreo».

Con las redes de agua y electricidad destruidas en Al-Hamidia, la Media Luna Roja de Quneitra proporcionó camiones cisterna de agua durante dos días, pero los suministros fueron insuficientes. Algunos aldeanos con pozos privados distribuyeron agua, pero no la suficiente para mantener al ganado, lo que obligó a muchos a vender sus rebaños antes de que murieran de sed. Más tarde, Israel permitió reparaciones limitadas en las infraestructuras de agua y electricidad, y el mes pasado autorizó la entrada de trabajadores de fuera de la aldea en dos ocasiones.

El Dr. Yuma Yunis, director de la Media Luna Roja de Quneitra, dijo que sus equipos han estado sobre el terreno desde la invasión israelí en diciembre. «Distribuimos alimentos y suministros de emergencia, especialmente a las familias cuyas casas fueron quemadas o destruidas. Distribuimos agua y atendimos casos médicos», dijo Yunis a Drop Site. «Pero a partir de ahora, los lugareños tendrán que arreglárselas por sí solos. La Media Luna Roja ha agotado todos sus suministros, incluidos los que se dejaron para emergencias, y no hemos recibido refuerzos».

Soldados israelíes bloquean carreteras y restringen el movimiento dentro y fuera de las aldeas sirias en la carretera que conduce a Quneitra

Los lugareños han creado grupos de WhatsApp y páginas de Facebook para compartir información. Yazan Abbas y su equipo iniciaron un grupo de WhatsApp que reúne a los lugareños, justo después del colapso del régimen, para ayudar a los residentes desplazados internos en Jan Arnabeh. «Estamos apoyando a cuatro familias que se vieron obligadas a huir. Muchos otros optaron por mudarse a Damasco y sus suburbios para quedarse con familiares», dijo. «Ofrecemos refugios y ropa de abrigo, sobre todo porque la gente abandonó sus casas con tan sólo la ropa que llevaba puesta».

Otro esfuerzo de base, creado por el estudiante universitario Mohammad al-Muteb, se centra en documentar las violaciones israelíes, aunque ha sido difícil conseguir la atención de los medios. «Muchos periodistas estaban demasiado concentrados en celebrar la caída del régimen», dijo al-Muteb.

En Al-Hamidia, Um Mo’az sube al tejado de su casa de dos plantas todas las mañanas para ver cómo las excavadoras israelíes empiezan a trabajar (limpiando la tierra, levantando barreras de hormigón y acercándose a su casa) antes de volver a su tierra para cuidar de la única vaca que tiene. Esta mujer de 47 años elabora queso y yogur y los distribuye entre quienes no tienen ganado. «Nuestra casa tiene cuatro habitaciones, pero ahora todos dormimos en una habitación, la más cercana a la calle principal», dijo.

«Están construyendo puestos de avanzada, pero yo estoy plantando árboles. Mis hijos seguirán yendo a la escuela aquí».

* Nota original: Curfews, Roadblocks, House Raids—Israeli Military Entrenches Inside Syria.
Hoda Matar es una periodista independiente afincada en Quneitra (Siria).
(Este artículo fue publicado en colaboración con Egab.)
– Traducido por Sinfo Fernández en Voces del Mundo.

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