¿Bandera es femenino?

Mariví Gallardo*. LQSomos. Marzo 2017

A modo de introducción en la exposición «¿Bandera es femenino?», qué será inaugurada el jueves 2 de Marzo a las 20,00 h. en el Centro de Artes Plásticas del Cabildo de Gran Canaria, C/. Colón,8 – Vegueta.

Cuando la bandera pasa a identificar un colectivo es cuando empieza a tener una carga simbólica más fuerte y más emocional. La gente sigue necesitando identificarse con un grupo y la bandera es un símbolo enorme: es una forma sencilla de expresar una idea muy compleja.
José Manuel Erbez (1)

Según la RAE la definición de bandera es:
1. f. Tela de forma comúnmente rectangular, que
se asegura por uno de sus lados a un asta o a una driza
y se emplea como enseña o señal de una nación, una
ciudad o una institución.
4. f. Insignia de una unidad militar que lleva incluido
un símbolo o distintivo que le es propio.
8. f. Causa que se defiende o por la que se toma
partido.

El siglo XX, se puede considerar como el siglo de las banderas por el gran uso y difusión de estos emblemas, ya que se utilizaron y utilizan para, a través de ellas, expresar los sentimientos más significativos de las incontables organizaciones y agrupaciones humanas existentes, bajo sus múltiples y diferentes aspectos.

Este proyecto, sin embargo, plantea el hecho de que la bandera es un objeto absolutamente masculino y se identifica desde sus orígenes y a lo largo de su existencia con el sexo masculino. Estas enseñas han representado durante siglos el símbolo de la violencia, la guerra y la agresividad de este grupo humano; conceptos que son diametralmente opuestos a los estereotipos históricamente relacionados con lo femenino (belleza, amor o fertilidad).

Son numerosas las imágenes en que se representa y muestra la función, el poder y valor simbólico de las banderas en la sociedad patriarcal.

La importancia de dicho objeto se puede ejemplificar con el proceso histórico levantado a Mariana Pineda (Granada, 1804-1831), liberal española durante la Restauración de Fernando VII, mediante el cual fue condenada a muerte a los 26 años. Al margen de la veracidad de los hechos que se le imputaron, la realidad es que fue acusada, detenida, enjuiciada y ejecutada a garrote vil, por hallársele una bandera en su casa. Se sabe que la base de la acusación era habérsele encontrado “el signo más decisivo y terminante de un alzamiento contra la soberanía del Rey N. S. y su gobierno monárquico y paternal”.

Dicho “signo” consistiría en un paño montado en unos bastidores, que fue calificado por el fiscal como “horroroso delito”. Este suceso nos puede dar una idea de la gran trascendencia y poder que lleva implícito dicho objeto.

Este proyecto parte de estos dos aspectos y se basa en un experimento-estudio realizado por Boroditsky, Schmidt y Phillips, en el ano 2002.

Con este estudio estos científicos pretendían verificar si el género gramatical realmente lleva a los hablantes de diversos idiomas a concentrarse en diferentes aspectos de los objetos. El resultado fue que los hablantes seguían el género gramatical de su lengua materna, asignándole adjetivos femeninos a los objetos gramaticalmente femeninos y adjetivos masculinos a los objetos gramaticalmente masculinos.

Por ejemplo, en el caso del objeto “llave”, cuyo género gramatical en alemán es masculino (der Schlüssel) y en español es femenino, se le atribuyeron propiedades y características, relacionadas con el género biológico. Así para los germanos, llave, se calificó como “duro, pesado, con picos, metálico, dentado” y “útil”. Además en alemán las llaves no tienen dientes, sino “barbas”… Para los españoles, por el contrario, la llave fue descrita como “dorada, compleja, pequeña, graciosa, brillante” y “diminuta”.

Por otra parte, llama la atención, como mínimo, que teniendo influencia el género gramatical de las palabras en nuestra visión del mundo (Jakobson, 1966) se presente esta dicotomía entre por un lado, el uso de la bandera como emblema de guerra, como insignia poderosa de un país y por otro lado, su género gramatical: Si la bandera fuera una persona… sería una mujer.

Entonces, ¿qué sucede en el caso de este sustantivo: bandera, con género femenino? Si dicho sustantivo es femenino, y las banderas son un elemento de comunicación y de identificación de cualquier grupo:

¿Qué relación existe entre este objeto y las mujeres?
¿Existen vínculos entre este objeto y el imaginario colectivo de las mujeres?
¿Es tan importante el peso de este símbolo para las mujeres como para los hombres?
¿Cuál es la percepción de las mujeres con relación a este objeto?
¿Qué raíces y mecanismos sostienen el significado de ese objeto para las mujeres?
Y, por ultimo, ¿con qué bandera se identifican las mujeres? y ¿en torno a qué bandera se agruparían las mujeres?

¿Bandera es femenino?, básicamente se desarrolla en torno a objetos y escenas cotidianas a las que se modifica su “status” (privado, íntimo-público, visible), convirtiéndolos en objetos con nuevas referencias y significado. Se plantea en este proyecto una confrontación entre dos realidades (una pública, la otra privada), con un tono irónico pero también en el fondo cargado de crudeza y disconformidad con la realidad que se presenta.

Todo parte de la observación de instantes de la vida cotidiana los cuales se abstraen, para visibilizarlos. Esta acción, desarrollada de forma creativa y artística, los convierte en foco de atención, perdiendo entonces su aparente inocencia y adquiriendo el interés que la autora cree que les corresponde.

A partir de la siguiente idea: ¿En torno a qué bandera se agruparían las mujeres?

Se trataría de plantear y confrontar, algunos aspectos de la realidad de la mujer, su problemática, estereotipos sociales con relación a diferentes ámbitos relacionados con cuestiones de género como la belleza, el trabajo doméstico y los roles asignados, aprendidos y asumidos por la sociedad en diferentes esferas de la vida; mediante la exposición de dibujos, instalación de fotografías, proyección de videos y resultados de encuestas.

Con las siguientes cuestiones se planteará una interacción con los visitantes a la exposición.

— ¿Existen vínculos entre el objeto bandera y el imaginario colectivo de las mujeres?
El imaginario colectivo se define como un conjunto de símbolos y conceptos en la memoria y la imaginación, en una variedad de individuos pertenecientes a una determinada comunidad.
La toma de conciencia de todas esas personas, al compartir estos símbolos, refuerza el sentido de comunidad. Imaginario colectivo es un concepto de las ciencias sociales, acuñado en el año 1960 por Edgar Morin, que designa al conjunto de mitos y símbolos que, en cada momento, funcionan efectivamente como de “mente” social colectiva.
— ¿Cuál es la percepción de las mujeres con relación al objeto bandera?
— ¿Qué raíces y mecanismos sostienen el significado de ese objeto para las mujeres?

* Mariví Gallardo Castro. Es natural de Las Palmas de Gran Canaria. Obtuvo la Licenciatura en Bellas Artes, por la Facultad de BB. AA. Sta. Isabel de Hungría, de Sevilla en 1982. Imparte docencia en la Escuela de Arte y Superior de Diseño Gran Canaria, desde 1984 a 2011.
Pose un amplio bagaje en exposiciones individuales y colectivas, en la impartición de cursos y talleres, publicación de textos e ilustraciones.
Uno de sus últimos trabajos como ilustradora ha sido publicado recientemente ¿Pensar? (2) con textos de Manuel Blanco Chivite, publicado por El Garaje Ediciones

Notas:
1.- Bibliotecario en la Universidad de La Laguna y secretario de la Sociedad Española de Vexilología
2.- No pienso, y por eso existo
Imagen 1: Lazos odiosos. Muertes irreversibles. 2017. Madera, nylon, tela, cartón e hilo de lana 16,2 x 100 cm
Imagen 2: Bandera de cada día. 2015. Instalación. 220 x 90 cm
Imagen 3: Abanderada. 2015. Acuarela sobre papel Guarro. 50 x 70 cm
Imagen 4: ¿Pensar? 2017. Micro instalación. 15 x 21 x 8 cm

La exposición ¿Bandera es femenino?, estará mostrada hasta el 31 de marzo, en el Centro de Artes Plásticas del Cabildo de Gran Canaria, C/Colón,8,

Deja un comentario