En el universo de las ratas calientes

Mariano Muniesa*. LQS. Enero 2020

«Hot Rats» fue el álbum pionero en el uso de la manipulación de la cinta por parte de Zappa para producir cambios de ritmo y sonoridades muy pocas veces escuchadas antes en un disco de rock

Es una gozada volver a escuchar esta obra maestra de progresión y vanguardia. Todo el disco es una aventura cuya escucha se debería experimentar al menos una vez en la vida

Escribió Frank Zappa en sus memorias, escritas en 1988 y publicadas en España por la editorial Malpaso acerca de este trabajo: “Me pasé gran parte de 1969 en el estudio, trabajando en el disco ‘Hot Rats’ y también di algunos conciertos con Ian Underwood y Sugarcane Harris. El álbum, que por cierto me gustó mucho, se asomó a la lista de éxitos de Billboard -estuvo en el 99 o por ahí- y desapareció enseguida. Al menos en Estados Unidos había producido otro fracaso”.

Con la excepción de Jimi Hendrix, Frank Zappa puede ser la única estrella de rock tan prolífica tras su muerte como lo fue durante su vida. Y eso es mucho decir, considerando que lanzó 62 álbumes en sus 52 años en este planeta. Desde su muerte en 1993, se han publicado casi 60 lanzamientos, lo que hace que sea aún más difícil navegar por su laberíntico catálogo y hace que la mayoría de estas joyas póstumas estén esperando ser descubiertas. La última es «The Hot Rats Sessions» (1): una inmersión profunda y exhaustiva de seis discos en la primera obra maestra de Zappa en solitario sin los Mother of Invention.

Marcando distancias con sus discos anteriores, -el multi-instrumentista Ian Underwood es el único miembro de los Mothers Of Invention que aparece en el álbum y fue su principal colaborador musical- Zappa eligió un elenco muy interesante de músicos que aportaron mucho a este álbum. Bajistas como Max Bennett y Shuggie Otis, baterías como John Guerin, Paul Humphrey y Ron Selico y violinistas eléctricos como Don «Sugarcane» Harris y Jean-Luc Ponty están tan ligados a «Hot Rats» como su propio creador. Técnicamente, fue el primer álbum de Frank Zappa grabado en equipos de 16 pistas y uno de los primeros álbumes en usar esta tecnología.

«Hot Rats» fue el álbum pionero en el uso de la manipulación de la cinta por parte de Zappa para producir cambios de ritmo y sonoridades muy pocas veces escuchadas antes en un disco de rock. En «Peaches en Regalia», «Son of Mr. Green Genes» y «It Must Be a Camel», Zappa hizo lo que él mismo denominó «percusión de doble velocidad», una técnica que consistía en tocar baterías dobladas sobre pistas básicas de esa misma batería, bajo, guitarra y piano mientras escuchaba las pistas básicas a mayor velocidad. En la grabación finalizada, reproducida a velocidad normal nuevamente, las grabaciones de esa batería se escuchan al doble de la velocidad y el tono habituales. Esto le daba a las sobregrabaciones de tambores una originalidad sorprendente, que le proporcionaba su comicidad característica, muy parecida a la de los tambores de juguete. Otros instrumentos, incluyendo teclados, saxofones y bajos, fueron grabados de manera similar.

El LP original fue de esos discos tan característicos de finales de los 60 y comienzos de los 70, como «Bitches Brew» de Miles Davis o «The Madcap Laughs» de Syd Barrett por ejemplo, editados ambos también en 1970, que reflejaban un espíritu de innovación, experimentación y progresión que tristemente, hace muchos años que parece haberse perdido. 43 minutos de jam sessions de rock jazzístico y composiciones cósmicas, una «película para tus oídos», como lo llamó el propio Frank Zappa, que ahora se reedita como un séxtuple álbum que abarca 7 horas y 19 minutos con todo el background inédito que se ha podido conservar y recuperar de las grabaciones originales hechas a lo largo de 1969. Un experimento como este podría parecer un suicidio comercial si hablásemos de cualquier otro artista, pero en este caso no olvidemos que nuestro hombre creó un auténtico culto seguido por fanáticos de toda su obra que no tienen reparo alguno en hacerse con todo lo que esté a su alcance de Zappa, lo cual me hace aventurar incluso que venderá cantidades muy por encima de las previsiones más optimistas.

Para los que ya estamos familiarizados con «Hot Rats» y sus fascinantes transgresiones sonoras, es una verdadera gozada volver a escuchar esta obra maestra de progresión y vanguardia: desde el excepcional trabajo de los teclados y sintetizadores en «Peaches En Regalia», los aullidos del Capitán Beefheart en «Willie The Pimp», que cuenta junto a «The Gumbo Variations» con unas guitarras que están en los orígenes del heavy metal o el cruce de influencias, sonoridades e instrumentaciones que envuelven «It Must Be A Camel» todo el disco es una aventura cuya escucha todo el mundo debería experimentar al menos una vez en la vida.

La colección es como un manual de instrucciones que muestra cómo fue el proceso de construcción de «Hot Rats». Hay diferentes permutaciones de cada canción, ensayos, mezclas diferentes de las originales, –incluyendo las de la reedición de 1987- versiones de las mismas canciones con instrumentos distintos e incluso improvisaciones que tienen todo el aspecto de ser muy rudimentarias «songs in progress». Al margen de virguerías tales como los solos de guitarra aislados de Frank Zappa o la versión a cappella de «Willie the Pimp» que muestra a un Captain Beefheart ciertamente muy distinto al que se escucha en la versión original del disco. Incluso para contentar al seguidor más freak de Zappa, una difícilmente digerible primera grabación –yo diría que un ensayo fallido, a pesar del excelente solo de guitarra- de «Son of Mr. Green Genes» y el lento y extenso ensayo de una «Peaches en Regalia», alargada en varios minutos.

Pero incluso en las pistas más extrañas y rebuscadas, «Hot Rats» es el tipo de álbum que Zappa hizo para disfrutar y para que el público del rock lo disfrutase. Es un estado de ánimo, un álbum en el que cuando te sumerges en las horas y horas de solos, ensayos y revisiones de las sesiones de grabación, es fácil y tentador perderse. Es igualmente un estado de ánimo capturado en «The Hot Rats Book», un libro de fotografías espectaculares y es muy divertido cuando nos saca de la atmósfera y la música uno de los anuncios promocionales del cd 6 o dos mujeres jóvenes que cuentan la historia de «Willie the Pimp», que en su mayoría consiste en gritos histéricos como «¡Willie, hijo de puta!» e incluso el propio Zappa explicando que la frase «ratas calientes» era solo su descripción de cómo sentía que sonaba un solo de Archie Shepp.

Este Box-set es el tipo de lanzamiento generalmente reservado para las reediciones de Led Zeppelin o los Beatles, o como sucedió recientemente con los Stooges en «1970: The Complete Fun House Sessions» y ciertamente, la envergadura y la dimensión histórica de este álbum así lo merece, en tanto que aún pudiendo resultar difícil aproximarse a este cúmulo de «outtakes», ensayos y pruebas, sumergirse en ese mundo y en ese proceso creativo dará una comprensión mucho más clara de los motivos que llevaron a «Hot Rats» a convertirse en un clásico de la historia del rock, pese a su fracaso de ventas en Estados Unidos. ¿Se animan a hacer la prueba?

Notas:
*.- Nota original del diario “La Región”
1.- Edición 50º Aniversario del álbum de Frank Zappa grabado en 1969. Esta caja de seis discos recopila todas las composiciones grabadas en aquellas sesiones de 1969 así como nuevas mezclas, rarezas, tracks básicas mezcladas desde masters multipistas por Craig Parker Adams en 2019. 65 canciones, 6 de ellas inéditas. Incluye libro de 20 páginas con imágenes tomadas por el fotógrafo de la portada de Hot Rats -Andee Nathanson- fotos de sesión de Bill Gubbins y textos de Matt Groening, Ian Underwood, Andee Nathanson y Joe Travers. La caja también incluye un juego de mesa de Zappa con piezas customizadas, dados y cartas.

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