Rocío

Cuando Rocío nació, en Gijón (Asturias) en 1945,  ya su familia había pasado por días difíciles. Asturias tiene una historia de profunda resistencia a imposiciones arbitrarias: fue el origen de la resistencia al avance del poder islámico conquistando tierras hispanas.

El padre de Rocío -de quien seguramente aprendió lo fundamental de la dinámica de la actitud militante- había sido líder minero de Canales de Cabrales (también en Asturias) lugar donde aún perduran sobre la Sierra de Cuera  huellas de las explotaciones mineras que funcionaron hasta los años 70 del siglo pasado.

Justamente después de la Guerra Civil española su padre sufrió la cárcel. Había luchado en el frente republicano y fue uno de los últimos presos condenados a muerte que indultó Franco. Otros corrieron otra suerte, eran épocas en que miles también fueron fusilados y tirados en fosas por cualquier lugar de España.

Finalmente la familia de Rocío emigró a Argentina (en la década de 1960). Por entonces ella tenía 15 años. En Argentina se recibió de maestra y más tarde comenzaría sus estudios de sociología.

Además de atender a la tarea en el aula,  Rocío se ocupó de los aspectos gremiales y  fue delegada por CTERA zona oeste. Trabajaba en colegios marginados y daba clases en núcleos chabolistas.

Decidió estudiar sociología, carrera que realizó en la facultad de Filosofía y Letras.

También fue en Argentina donde se casó con Carlos García, de esa unión nacieron dos hijos: Bárbara y Camilo.

Unos años más tarde el matrimonio se separa y Rocío se radica en Haedo, una localidadsituada al Oeste de la provincia de Buenos Aires, junto a sus hijos.

Rocío siguió con su militancia sindical a la que añadió la actividad política. Para 1976 estaba en pareja con Pedro Martucci y era dirigente del ERP.  Producido el golpe de Estado grupos “de tareas” irrumpían en domicilios en cualquier momento, pero preferentemente en los horarios nocturnos,  o “levantaban” a personas -previamente individualizadas- en plena calle.

El 13 de junio de 1976 un grupo que se dijo perteneciente al ejército, irrumpió pateando la puerta de la casa de Haedo y llevándose a Rocío y a su pareja. En una habitación contigua Bárbara y Camilo escucharon los gritos y el estruendo del ingreso violento. Bárbara (por entonces con sólo 8 años)  contará su recuerdo de ese momento: “Ocurrió de madrugada. De repente, empezaron a aporrear la puerta de casa y a gritar para que abriéramos. Decían que eran del ejército. Intentamos escapar con mi hermano por la ventana de la habitación, pero no pudimos (…) Entraron unos tipos, con unas ametralladoras gigantes y nos apuntaron gritando '¿alto ahí!'. Cuando vieron que éramos dos chicos se empezaron a reír. Nosotros estábamos aterrados. Recuerdo la cara de terror de mi hermano pequeño, Camilo. Escuchábamos los gritos de mi mamá pidiendo ayuda y también cómo la insultaban y pegaban. Así durante varios minutos hasta que se la llevaron.”(*)

Su primera reacción fue salvar a su hermano (de apenas 4 años). Así quedaron ambos abrazados y tapados con una manta mientras se llevaban a su madre. Luego los recogería un vecino quien los devolvió al padre. La casa fue saqueada y destruida: robaron muebles, electrodomésticos, libros… cosa habitual por parte de los grupos “de tareas”.

Sigue el recuerdo de la infancia de Bárbara: “A partir de ahí, empezó toda una cosa muy loca. Nadie hablaba del tema; era como si lo de mi madre no hubiese ocurrido. En Argentina, a los pibes como mi hermano y yo, nos etiquetaban de 'hijos de subversivos'. Los padres de otros chicos no querían que jugaran con nosotros y los docentes te trataban mal” (*)

En el año 2005 se creó una Unidad Especial de Investigación sobre españoles desaparecidos en Argentina. Dicha unidad se integró con forenses especializados, investigadores de la Secretaría  de Derechos Humanos de Argentina, la Comisión Nacional de Desaparecidos, la Embajada de España y asociaciones de españoles desaparecidos. Esta Unidad en apenas 2 años logró investigar 57 casos oficiales como una parte de la recuperación de la memoria, pero con la triste paradoja de la realidad en que fueron detenidos: el Estado español no desconocía en los años de la dictadura en Argentina lo que le sucedía a sus ciudadanos pero no hizo nada por ellos.

Hace unos 4 años se estrenó la película “La Carta de Bárbara”, un film encarado por el director asturiano Ramón Lluis Bande, que cuenta la historia de Rocío Ángela Martínez Borbolla, la asturiana desaparecida en Argentina el 13 de junio de 1976 sobe la base del relato de Bárbara y la carta en la que cuenta los recuerdos y un dolor que no cicatriza por la falta de justicia.

Rocío sigue desaparecida a la fecha. No hay testimonios que la ubiquen en algún centro clandestino de detención. Sus restos no han aparecido.

* http://www.elcomercio.es/pg060313/prensa/noticias/Asturias/200603/13/GIJ-AST-006.html

** Un documental: "La carta de Bárbara"cuenta la historia de Rocío Ángela Martínez Borbolla, Asturiana, desaparecida en Argentina el 13 de junio de 1976. Es el relato una hija, como única protagonista de la historia, acompañada en algunas escenas de su hermano Camilo. En su carta contará como fue la vida con su madre antes de la desaparición. Rocío era socióloga, docente, delegada de CTERA zona oeste,  militante y dirigente activa del ERP.

Exigiendo que se actué en defensa de los derechos humanos, las libertades civiles y la memoria de todos los asturianos y españoles que desaparecieron en la dictadura del proceso

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