Ante el auge de la extrema derecha: aprendemos juntas

Mujeres X la República*. LQS. Octubre 2019

El conversatorio “Mujeres ante el auge de la extrema derecha”, organizado por Mujeres X la República, se abrió con una performance provocadora. Noe Acedo y sus compañeras del Comando TETHA(r) aparecieron en la sala encapuchadas y leyeron con vehemencia su comunicado, que en realidad era un discurso de Adolf Hitler en el que habían introducido únicamente dos cambios: reemplazar la palabra “nacionalsocialista” por “feminazi” y el género masculino por el femenino. Así, presenciamos una muestra de cómo serían las cosas si las feministas fueran realmente “feminazis”. Esta performance se interpretó con tal seriedad que pilló desprevenidas a algunas de las personas que asistían al acto, que por un momento se preguntaron dónde demonios se habían metido y quizás incluso miraron de reojo hacia la salida.

Una vez desvelada la farsa, comprendimos gracias a la ironía de dar la vuelta a las cosas el absurdo que supone usar ese término para desprestigiar al movimiento feminista, y ahora tenemos muy claro cómo explicárselo a quienes lo usan inconscientemente.

A continuación Helia del Rosario, de la asociación de mujeres migrantes Amalgama, nos habló de cómo las migrantes sufren varias discriminaciones que se suman: por ser mujeres, por ser migrantes, por ser pobres… lo que se denomina la interseccionalidad. Y de lo complicado que les resulta participar en la sociedad, a todos los niveles: político, cultural, social. Aunque lleven muchos años en nuestro país, aunque paguen sus impuestos, siguen siendo “migrantes” veinte, treinta años después; sus hijas e hijos, que han nacido aquí, siguen siendo migrantes “de segunda generación”. ¡Como si el hecho de migrar fuera un rasgo genético hereditario!

María Ángeles Jaime, de la veterana asociación Mujeres Juristas Themis, que persigue la igualdad jurídica y forma parte ahora de la Plataforma Pro Derechos, nos hizo un breve repaso de la historia de la ley del aborto en España y de la situación actual, especialmente de los grupos de conservadores que se apostan ante las clínicas de interrupción del embarazo para acosar a las mujeres que acuden.

Muchas asistentes participaron a continuación en el debate, que fue un auténtico conversatorio, y de todo lo dicho podemos apuntarnos algunas buenas ideas:

— la responsabilidad no es únicamente de las autoridades: todas podemos contribuir en nuestro entorno más cercano a promover otra mirada a las mujeres, otra mirada a las personas migrantes, otra mirada al feminismo. Dejar de reír ciertas bromas, dejar de tolerar ciertas actitudes, hacer pedagogía en nuestro entorno.

— No quedarnos quietas. Acudir a denunciar atropellos, lenguaje ofensivo, etc., a la oficina de delitos de odio*.

— Informar a las mujeres migrantes que conozcamos sobre las asociaciones a las que pueden acudir para organizarse, recibir asesoramiento y compartir sus vivencias: Asociación Amalgama, Territorio Doméstico, algunos sindicatos.

— Muchas mujeres migrantes son feministas. Sería bueno que el movimiento feminista se abriera para representarlas a ellas también, y que ellas participasen si lo desean en grupos feministas no específicamente de migrantes.

— Según nos contó una participante en el debate, hace años los vecinos se organizaban para acompañar a las mujeres que deciden abortar desde la clínica hasta el transporte para que no se sintieran indefensas ante el acoso de los intolerantes. ¿Por qué no recuperar esa solidaria práctica vecinal? Apoyar las iniciativas de Mujeres Juristas Themis: por ejemplo denunciar la acción policial en estos casos.

— Pensamiento crítico. Tener siempre presente que los medios de comunicación, al menos en nuestro país, manipulan la información. Tratar de informarse por otros medios, no solo los hegemónicos, y de mirar la información con lupa: si la noticia es que el 32% de los agresores son extranjeros, ¡quiere decir que el 68% son españoles!

— Aprendizaje. La importancia de la educación formal es enorme y debemos reclamar que se haga hincapié en la igualdad y la justicia, sin olvidar que los valores que transmiten las familias son fundamentales. Pero el aprendizaje se produce en todos los contextos y a lo largo de toda la vida. Actos como este mismo, en el que nos hemos reunido para conversar gentes de edades y culturas muy diferentes, generan también un aprendizaje muy valioso.

Una joven intervino a última hora para decir que “la historia” la puede escribir quien la puede escribir, pero a ella le interesa más “el pasado”: lo que nos cuentan y transmiten de viva voz las generaciones anteriores, relatos a menudo anónimos pero esenciales para que esas experiencias y conocimientos se transmitan.

Seguimos aprendiendo juntas.


* Oficina Municipal de Delitos de Odio: Calle Sacramento, 2. Madrid. delitosdeodio@madrid.es
* Mujeres X la República

@mujeresxla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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