Deje ya de mentir señor (aún) ministro Albares, sobre Pablo González

Deje ya de mentir señor (aún) ministro Albares, sobre Pablo González

Por Javier Sáenz Munilla*.

Afortunadamente, ya va siendo cada vez menos necesario explicar que Pablo González es un periodista español detenido y torturado psicológicamente en la cárcel llamada “El Guantánamo polaco”, hace 17 meses, sin que sus abogados puedan asistirle como tiene derecho, sin poder ver y comunicar con su familia, hablar con sus tres hijos, salvo dos visitas de su esposa, en la última con su hijo mayor y la madre de Pablo, pasando 23 horas al día aislado en una celda mínima sin luz solar, siendo violado también su derecho a la correspondencia….¿O sí es preciso aún, 17 meses después, explicar esto a los ciudadanos españoles? ¿Es que los medios de comunicación de España, o sea tan españoles como el periodista Pablo González, no informan como es preciso sobre la tragedia que está sufriendo su compañero, mi compañero de profesión Pablo González y su familia, la tragedia y el daño que está sufriendo con este caso el periodismo español, la libertad de expresión, el derecho de los ciudadanos a la información, como establece el artículo 20 de la Constitución española?

Quienes desde las asociaciones y plataformas como #FreePabloGonzález y otras, periodistas algunos, como el que firma esto, defensores de los derechos humanos los mas, empezamos a creer que ya se ha roto el silencio sobre el caso Pablo González, porque algunas de nuestras iniciativas tienen cierto eco en ciertos medios; no con la amplitud que quisiéramos, no con la contundencia y la claridad que deseáramos, bueno queremos empezar a creer que…Porque llevamos muchos meses, con su familia y amigos, bregando para que se respeten los derechos de Pablo, los derechos de cualquier ciudadano español, de la Unión Europea, que tiene, entre otros, el derecho a la defensa, a la presunción de inocencia, lo que a Pablo González se le viola desde el día de su detención en Polonia. Repito, hace ya 17 meses, más de 500 días. Sus derechos son violados cada día por el gobierno de Polonia, un país miembro también, como España, de la Unión Europea. Y ¿nadie hace nada?. ¿La prensa, los medios españoles, como la Sexta para la que trabajaba, no defienden a su colega? ¿Y el gobierno español?

El gobierno español, que sean cuales fueren los resultados de las elecciones del próximo 23 de julio, pasará a ser un gobiernos en funciones al día siguiente, de momento y desde hace 17 meses, no hace nada. No cumple con su obligación . No exige al gobierno de Polonia que deje de violar los derechos de Pablo González, al que acusa de espía ruso, sólo porque tiene dos pasaportes: uno español, porque lo es y otro ruso, porque nació en Moscú, nieto de un niño evacuado de la guerra, y que a los 9 años se trasladó a España con su madre y donde vive desde entonces, donde se ha criado, donde ha estudiado, donde se ha casado.

Pero no sólo eso, el gobierno español no sólo no hace nada por Pablo González. Es que además, la persona que debía dirigir la defensa de sus derechos como ciudadano español, el ministro (aún) de Asuntos Exteriores de España, señor Albares, en lugar de eso, se dedica a mentir, a propalar insidias, a asegurar públicamente que Pablo González está siendo tratado correctamente, según las vigentes leyes polacas y, que por lo tanto sus derechos, incluido el de defensa, están siendo respetados. El señor Albares, este (aún) fakeministro, sirve así a no se sabe bien qué discausa, interés o quizá futuro negociete, pero no a la verdad, no a la justicia, no al derecho.

Albares, aun ministro, tiene poco pero tiene algún tiempo para rectificar; apenas unos días. Puede volver a llamar, a entrevistarse, a enviar recados a ciertos periodistas con influencia o puestos de dirección de grandes medios y rectificar lo que ha hecho hasta ahora: Dejar de decir, bajo cuerda, mentiras tales como que las acusaciones contra Pablo González son graves y contundentes que, mejor no te metas en esto, no publiques en tu medio nada. Consejos envenenados.

Haría mejor, y le queda poco tiempo, en pedir que se aplique la reciente notificación de la Comisión Europea que, interpelada por varios eurodiputados españoles, informa de que Pablo González podría muy bien ser enviado a España, más cerca de su familia, para cumplir aquí la prisión provisional, hasta que se celebra un juicio justo y cuanto antes. Se lo acabamos de pedir por escrito al aun ministro Albares. Hace un año que le escribimos también y aún esperamos su respuesta.

¿Rectificará ahora el señor (aun) ministro Albares?. Yo, además de por razones humanitarias, se lo aconsejo. Señor Albares, deje ya de hacer el ridículo y rectifique. Pablo González es inocente, mientras en un juicio justo no se demuestre lo contrario. Y usted ya le ha condenado, violando, también usted, su derecho a la presunción de inocencia. Es inocente y usted lo sabe. Ahora tiene, poco pero tiene, aún tiempo para dejar de ser usted el culpable de esta ignominia.

* Periodista y analista internacional. Miembro del Colectivo LoQueSomos. En Twitter: @pepitorias
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One thought on “Deje ya de mentir señor (aún) ministro Albares, sobre Pablo González

  1. Acabo de leer la entrevista a Y.D. en INFOLIBRE. Me ha parecido quizás no sorprendente pero sí indignante , que esa supuesta voz de la izquierda obvie asuntos como la República, la sumisión a EE.UU./OTAN, la creciente participación con armas y otros bagajes en la guerra “contra la agresión de Putin”, desconociendo la realidad del régimen zelenskiniano,y las evidencias geopolíticas del conflicto, el contumaz silencio gubernamental ante la situación de Pablo González, la política marroquí, etc., etc.. Y el escándalo -compartido- de considerar tabú cualquier mención a la inefable Ley Mordaza, cuya derogación fue compromiso cardinal de la coalición gobernante. Eso sí, reitera su condición de mujer libre y sin ataduras. Qué cosas. Tenía entendido que era comunista, creo que llegó a prologar una reciente edición del Manifiesto. Evidentemente, de ejercer, de manifestarse como tal daría pie a políticamente incorrectas “servidumbres” de clase. . Será por sumar.

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