Madrid. 47 años de los últimos fusilamientos, ni un día de olvido

Madrid. 47 años de los últimos fusilamientos, ni un día de olvido

Ni un día de olvido

Por Iñaki Alrui. LQSomos.

Martes 27 de septiembre 2022, olor a eternos otoños, frescor confuso frente a los rayos de sol, 47 años de los últimos asesinatos de la dictadura, día de recuerdos, encuentros y homenajes para los cinco luchadores ANTIFASCISTAS fusilados en la transición (1).

Madrid, Cementerio Civil (sumido en un llamativo abandono), un grupo de camaradas y amigas nos juntamos en torno a la tumba de Ramón García Sanz. Flores, comentarios y, frente a la lápida, recuerdo para todos: Ramón, José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo, Juan Paredes Manot (Txiki) y Ángel Otaegui.

Seguimos, más encuentros: comida y alzar copas de vino con brindis emotivos (2) por la libertad y contra el terrorismo de estado, tan practicado y legalizado por toda España, anécdotas o mejor memoria oral, que hoy rascando la ironía recrean el relato de lo que fueron detenciones torturas, cárceles, clandestinidad, exilios, años de plomo para todas las que luchaban en las calles, en la universidad, en institutos o fábricas contra la dictadura, atención las dos últimas silabas: -dura, muy dura; nunca jamás fue blanda ni aperturista, hasta el mismo final fue dura y criminal.

Las sobremesas se enganchan a la tarde y andamos ya en el singular barrio de Lavapiés, el tiempo corre y estamos en el Teatro del Barrio, para compartir un nuevo acto de recuerdo y homenaje, siempre serán pocos.

La sala se llena, y ya sin luz un vídeo nos traslada a aquella sala del Consejo de Ministros del 26 de septiembre de 1975, al “enterado”, una reunión de 18 terroristas de estado para rubricar las cinco penas de muerte.

Rosa García, miembro de La Comuna y militante de FUDE-FRAP en la década de los 70, nos hace la introducción al acto: “En aquellos 39 largos años no hubo un solo día sin represión, pero tampoco hubo un solo día sin lucha, ni sin lucha armada. La lucha armada es además algo que asiste a los pueblos, un derecho, para defenderse de cualquier tiranía. […] Gracias a aquellas luchas, a ese enfrentamiento, a ese sacrificio, hoy tenemos libertades y derechos”.

Le seguirán a través del acto las actuaciones musicales de Bernardo Fuster (Pedro Faura), quien llevó la música por toda Europa, en su exilio (1973-1976), miembro de la Unión Popular de Artistas (UPA-FRAP).

Escuchamos a continuación diversas intervenciones: Manuel Blanco Chivite, condenado a muerte (pena conmutada) en los consejos de guerra de septiembre de 1975, que nos hará un repaso de quiénes eran aquellos ministros del “enterado”, para terminar con dos puntos: “Primero, JUSTICIA, no solo que se reconozca la ilegitimidad de aquellos consejos de guerra farsa, algo evidente, sino que se dé reconocimiento de la legalidad de la lucha antifranquista en todas sus modalidades. […] Y el segundo el RELATO, estamos luchando por el relato. La transición significó olvido, y el olvido es la primera piedra —y piedra fundamental— para que te vendan una historia falsa”.

La siguiente intervención es la de Pablo Alcántara, historiador, quien a publicado recientemente su segundo libro: La secreta de Franco (de necesaria lectura) y su plática tratará de represión y policías (todo un silogismo): “Policías que pasaron de la noche a la mañana de ser los policías de la dictadura, a ser los policías de la democracia; […] policías que fueron ascendidos y condecorados tanto por la UCD, como por el PSOE”. “Los últimos años del franquismo, desde los medios o en series de televisión como ‘Cuéntame’, se ha intentado dulcificar”. “El Tribunal de Orden Público, creado en 1963, llevo a cabo más de 22.000 causas, más de 9.000 personas terminarían por esas causas en la cárcel, y más de 200 asesinadas en las calles”.

A continuación, un vídeo con la intervención de Flor Baena, hermana de José Humberto Baena, donde nos narra aquellos días y todo su proceso de búsqueda de la Verdad, Justicia y Reparación.

Retomamos las intervenciones con Dani Canales, miembro de Amnistía Internacional: “El testimonio de Flor es potente e ilustra bien el problema de que estas condenas hayan seguido vigentes, hoy por hoy siguen siendo validas en términos jurídicos”. Nos recuerda que “Amnistía Internacional, en el 75, ya consideró que se trataba de procesos injustos, y se movilizó, como lo hace ahora, contra la pena de muerte… y también se movilizó contra las condenas del 75. Y examinó el porqué fueron procesos injustos, aunque parezca una obviedad, por ejemplo, en el caso de José Humberto Baena, que estuvo una veintena de días incomunicado, firmó bajo torturas su confesión, y la sentencia condenatoria a muerte se sustentaba únicamente en su confesión”.

Cierra las intervenciones Laura Encabo, la voz joven del movimiento memorialista y miembro de la asociación La Comuna, una intervención que rompe muchos clichés establecidos en la lucha memorialista: “De vosotros hemos heredado una parte de coraje político, que ahora nos va a hacer falta, y estoy contenta de que sigamos haciendo resistencia a día de hoy. […] Para la gente joven es difícil ocupar ciertos espacios, primero porque estamos implicados en muchas luchas también, tenemos muchas cosas encima, pero luego es porque nos cuesta entender que este espacio nos apela y también es para nosotros. […] Tengo la sensación de que la Verdad la puedo reclamar en mi nombre también, y en el vuestro por supuesto, no me gusta el argumento de ‘esto hay que lucharlo por si nos pasa a nosotras ahora’, y sí me gusta decir que yo sí me siento apelada por la reivindicación de verdad. Mi generación ha sido arrebatada de una cosa básica de su identidad, y quiero decir en todos mis entornos que soy militante Antifascista, que se entienda, que se comprenda”.

El acto sigue, vídeo con las movilizaciones internacionales de septiembre del 75, más música con Bernardo, un repaso de los ponentes, y la lectura de una carta de María Victoria Sánchez-Bravo, hermana de José Luis, enviada en 2020 a la vicepresidenta primera del gobierno: “Como puede suponerse, las consecuencias de todos estos hechos en mi familia fueron arrasadoras. El día que fue fusilado mi hermano, todavía conservaba las señales de la tortura en el cuerpo y alguna de las heridas todavía sangraba”.

El cierre llega desde el patio de butacas, dos voces de primera línea de aquellos días: Pablo Mayoral y Vladimiro Fernández Tovar, los dos procesados en esos mismos consejos de guerra, emotivos, sentidos, comprometidos.

Los aplausos cierran el continuará del recuerdo vivo de estos 47 años de la resistencia antifranquista… ¡seguimos!

Notas:
1.- Sí, en la TRANSICIÓN, que se inició con el viaje de Carrero Blanco, y en el 75 ya tenían todo cocinado: al heredero del poder, a los camisas viejas que encabezarían la “democracia”, al ejército, fuerzas de ¿orden? y justicia(s), para pintar una fachada que seguía anclada a los mismos cimientos. Los primeros años de la transición siguieron de manera más teatralizada (disimulada) la eliminación de todas las que se oponían al ‘nuevo’ régimen, asesinando, torturando, maltratando a todo lo que fuera disidencia y ruptura con la política pactada. Los asesinados en las calles, ya fuera por las policías o por los fascistas (en una variada sopa de siglas) fueron una continuación organizada (aunque no ha quedado por escrito en ningún lugar, mandan los hechos) de lo que iniciaron con el crimen contra salvador Puig Antich, después los fusilados del 27 de septiembre y así continuaron en la transición: franquismo sin Franco.
2.- Escrito el mes de octubre, en la cárcel, por Manuel Blanco Chivite . Este poema sería musicado por “Pedro Faura” (Bernardo Fuster) que lo cantaría por toda Europa junto a Mara, ambos miembros de la UPA (Unión Popular de Artistas, perteneciente al FRAP).

Llenad el féretro de vino

No quiero compañeros
ni una lágrima ni una oración.

Llenad el féretro de vino
y a mí dejadme en la tierra
húmeda y fragante del Norte.

Materia con la materia
que quiero ser hierba,
que quiero ser pino,
nada más compañeros.

Si acaso reuníos y bebed,
emborrachaos en silencio
y luego cantad canciones de guerra
con música de fusiles,
que no quiero compañeros
ni una lágrima ni una oración.

Llenad el féretro de vino,
que se emborrache también la tierra
y a mí enterradme en ella
a poca profundidad.

Que quiero sentir el calor del sol
y las gotas de lluvia,
que quiero oír el fragor de la batalla
y vuestros gritos de victoria,
compañeros.

27 de septiembre, Día de la Resistencia Antifranquista
#27SResistenciaAntifranquista

27-9-1975: Prohibido olvidar
* Miembro del Colectivo LoQueSomos. Otras notas del autor
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