Trivializar el Holocausto, legalizar el franquismo

Un anteproyecto de ley de los ministerios de justicia y exteriores trivializa el Holocausto y legaliza el franquismo.

El 7 de Febrero del 2014, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, presentó en la rueda posterior al Consejo de Ministros de los viernes en la Moncloa, un anteproyecto de ley para la concesión de la nacionalidad española a los sefardíes que justifiquen tal condición, modificando el artículo 23 del código civil.

En la exposición de motivos, hace un poco de historia de los judíos sefardíes y su expulsión en 1492, para luego, en el apartado II, relatar lo sucedido durante la II Guerra Mundial, y cómo, en base a un Decreto de 21 de diciembre de 1924 del dictador Primo de Rivera, se permitió a las legaciones diplomáticas españolas dar protección consular a los judíos sefardíes tanto a los naturalizados como a muchos otros judíos. Nos dicen, en esa exposición de motivos, que “…entre otros cabe destacar a los diplomáticos Ángel Sanz Briz en Budapest, Julio Palencia en Sofía, José Rojas Moreno en Bucarest, Javier Martínez de Bedoya en Lisboa o Eduardo Propper de Callejón en Burdeos…  Miles de judíos escaparon así del Holocausto y pudieron rehacer sus vidas”

Es seguramente cierto que miles de judíos escaparon del Holocausto, pero lo que es también cierto es que miles no lo hicieron, pues cuando llegaban huyendo del nazismo a la frontera española, se encontraban con una normativa racial, la orden nº 90-1849 del 11-05-1939 sobre normas para el paso de fronteras españolas y modelos de solicitud de autorización para la entra en España.

Dicha orden, que afectó a miles de judíos, se promulgó desde el departamento del Servicio Nacional de Política y Tratados, siendo su principal artífice el diplomático franquista y antisemita José Rojas Moreno, Conde de Casas Rojas, bisabuelo del ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, el mismo que cita a su bisabuelo como “salvador de judíos” desde Bucarest.

Otra normativa más se dictó en ese mismo año de 1939: la de depuración de médicos, entre ellos los judíos, y está firmada por el ministro antisemita Ramón Serrano Suñer.

Por ello, que se diga sin más en el anteproyecto que “miles de judíos escaparon del Holocausto” es una trivialización del mismo, una información incompleta y una falsedad histórica.

Los diplomáticos españoles a los que alude el anteproyecto fueron separados en 1936, por desafectos a la II República.  Situarlos ahora como héroes, significa que se está dando por legal el régimen franquista bajo cuyas órdenes estaban actuando durante la II Guerra Mundial, teniendo de ministros de Asuntos Exteriores a personajes como Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco, estrecho colaborador del nazismo y cómplice del Holocausto, entre otras razones, por la deportación de los republicanos españoles o el envío de la División Azul en apoyo del nazismo.

Los diplomáticos que se mantuvieron leales a la II República han sido objeto de estudio y homenaje con un libro “Diplomáticos al Servicio de la República”, editado por el propio Ministerio de Asuntos Exteriores en el año 2010. En el Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio, fue colocada una placa en honor de los funcionarios del Servicio Exterior Republicano.

Por no estar hace mucho de acuerdo con esa versión “oficial” del franquismo y el Holocausto, escribí una carta al Director de El Mundo, P.J. Ramírez, que fue publicada el día 4-1-2013. En ella explico, muy resumidamente, que la política del Estado franquista fue promulgar leyes antijudías, como las dos anteriormente señaladas, y aplicarlas. No sé si la destitución del director hace pocos días, tuviera algo que ver con mi carta al director, pero me temo que sí.

Por cierto, contrariamente a lo que se hizo hace ya muchísimos años con estas normativas antisemitas en países donde se promulgaron, como la Alemania nazi y la Italia fascista, en España aún no han sido anuladas, lo cual constituye una seria anomalía. Cierto que ya no están vigentes, pero conservan la validez.

Junto a la anterior denuncia, también publiqué una comunicación en el I Congreso de Víctimas del Franquismo que tuvo lugar en el año 2012 y cuyas actas se publicaron en el año 2013. Allí hice referencia a la orden de octubre de 1939 aplicada a los médicos, tanto republicanos como judíos, por Serrano Suñer. Y me preguntaba por mis antepasados judíos polacos y médicos que hubieran querido venir a España huyendo del Holocausto: esto les hubiera impedido salvarse de su asesinato.

Posteriormente, con motivo del acto celebrado el Día Internacional en la memoria de las personas que fueron víctimas del nacionalsocialismo y todos aquellos crímenes de regímenes totalitarios y genocidas, que tuvo lugar el día 27 de enero del 2014 en Barcelona, organizado por el Memorial Democratic de la Generalitat de Catalunya, una de las familias escogidas como ejemplo de testimonios del Holocausto fue la mía materna, los Hoenigsfeld, y en donde se recuerda a estas normativas antijudías del año 1939.

Espero que todo ello se plasme en el cuaderno didáctico que tienen previsto publicar. Así por lo menos los niños catalanes sabrán la verdadera historia de Franco y el Holocausto, y no la que le cuentan desde la ley de educación, Lomce, que será la de la versión de los diplomáticos franquistas “salvadores de judíos”.

Otras de las acciones que he llevado a cabo, contra corriente, para honrar la memoria de los judíos, ha sido la de solicitar que retire el nombre de Manuel Fraga Iribarne de una sala del Congreso de los Diputados, por su cruel Pregón antisemita de año 1971 en Zamora, y que se revoquen las medallas o reconocimientos como académicos de la Real Academia de “Ciencias Morales“ y Políticas a Ramón Serrano Suñer y Manuel Fraga Iribarne, por participar el primero en el Holocausto y, el segundo, por negarlo.

Del Congreso, he tenido una lacónica respuesta del Presidente de la Comisión de Peticiones, señalando que lo van a estudiar. De la Real Academia no he tenido respuesta alguna, lo cual no es extraño dado que su presidente es el propagandista católico, Marcelino Oreja, Marqués de Oreja. Hace poco, en octubre del 2013, se hizo un homenaje a Ramón Serrano Suñer, organizado, junto con la Fundación Ramón Serrano Suñer, por la Universidad CEU, en la que Oreja dirige el Instituto de Estudios Europeos.

Recientemente, tras el nombramiento como académico de número de Rodolfo Martín Villa (posible encausado en la Querella argentina contra criminales franquistas), ha tomado posesión como académico correspondiente el historiador neo franquista Stanley Payne, seguramente para darle un barniz académico.

Esperemos que con la proposición de Ley de modificación de la Ley de amnistía de 1977, que acaba de presentarse por el grupo mixto en el Congreso de los Diputados, todos esos académicos franquistas que se refugian en la Real Academia de Ciencias Morales, sean juzgados y, en definitiva, el franquismo sea condenado como un régimen totalitario, que cometió crímenes contra la Humanidad (incluida su colaboración con el Holocausto ), que no prescriben, y que el actual régimen monárquico, heredero del primero, lleva en su interior la ilegalidad y la impunidad, como lo lleva la Constitución monárquica de 1978, gracias a la «modélica » Transición.

Otros artículos de la autora

Notas:

El Gobierno modifica el Código Civil para conceder la nacionalidad española a los que acrediten la condición de sefardí

Proposición de Ley de modificación de la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía

El hispanista Stanley Payne, nuevo académico correspondiente

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