Eduardo Galeano : escritor-poeta de la Patria Grande

galeanoDaniel Alberto Chiarenza. LQSomos. Mayo 2015

 Los grandes aumentos de la comprensión histórica han salido de la crisis de los vencidos; éstos siempre han tenido, más que los vencedores, necesidad de explicar por qué las cosas ocurrieron en un sentido diferente del que esperaban o deseaban.

Reinhard Koselleck

 Eduardo Germán María Hughes Galeano nació en Montevideo, ROU, en el seno de una familia burguesa de ascendencia italiana, española, galesa y alemana. Su padre fue Eduardo Hughes; y su madre, Licia Esther Galeano, de quien tomó el apellido para su “casi seudónimo”. En su juventud fue obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco. A los 14 años cedió su primera caricatura política al semanario El Sol, del Partido Socialista.
Comenzó su carrera de periodista en 1960 como editor de «Marcha», un semanario que tuvo como colaboradores a Vargas Llosa, Mario Benedetti y Roberto Fernández Retamar. Editó durante dos años el diario «Época».
Estudió con una beca en París y se enteró que Perón había dicho: “Si ese muchacho anda por acá, me gustaría verlo”. Galeano aprovechó un viaje para llamarlo al teléfono que tenía, pero no terminaba de creer que fuese real. Lo era, y fue recibido muy bien. Tuvo una larga charla con Perón en su exilio madrileño. Le preguntó al viejo líder por qué no emitía señales más frecuentes. “Perón me contestó: El prestigio de Dios está en que se hace ver muy poco”.

Chavez y Obama
Chávez entregando a Obama «Las venas abiertas de América Latina»

En el golpe de Estado de Uruguay del 27 de junio de 1973, Galeano fue encarcelado y obligado a exiliarse. A Las venas abiertas de América Latina lo censuraron las dictaduras de Uruguay, Argentina y Chile. Luego, vivió en Argentina, donde fundó la revista «Crisis».
Contrajo matrimonio tres veces: la primera, con Silvia Brando, con quien tuvo una hija, Verónica Hughes Brando; luego, con Graciela Berro, con quien tuvo dos hijos: Florencia y Claudio Hughes Berro; finalmente, con Helena Villagra.
En 1976 fue añadido a la lista de los condenados por el terrorismo de Estado de Videla –quien había tomado el poder ese año-, por lo que se fue a España, donde escribió su famosa trilogía: Memoria del fuego (repaso por la historia de América Latina).
En 1985, Galeano retornó a Montevideo. En octubre de ese año, junto a Mario Benedetti, Hugo Alfaro y otros escritores que habían pertenecido al semanario «Marcha», funda el semanario “Brecha”.
Entre 1987 y 1989 integró la «Comisión Nacional Pro Referéndum», constituida para revocar la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, promulgada en diciembre de 1986 para impedir el juzgamiento de los crímenes cometidos durante la dictadura militar en su país (1973-1985).
En febrero de 2007 superó una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón.

galeano e hija
Con su hija Verónica Hughes Brando

En abril de 2009, el presidente venezolano Hugo Chávez entregó una copia de Las Venas Abiertas de América Latina al presidente estadounidense Obama durante la quinta Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago.En 2010 ganó el destacado premio Stig Dagerman, uno de los más prestigiosos galardones literarios en Suecia.

Junto al Galeano periodista empezó a aparecer el Galeano narrador que prolongó en sus obras su visión de América Latina. Destacan la novela corta «Los días siguientes» (1963) y los relatos contenidos en Vagamundo (1973). Con la Memoria del fuego hay una recuperación del pasado de los pueblos originarios. El libro de los abrazos es uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano. Más allá de una obra literariamente sólida, está la figura del cronista que persigue injusticias, que conjura temores, que rescata del abismo personajes e historias postergadas. La obra de Eduardo Galeano nos convoca a mirar qué pasado hemos levantado y qué futuro estamos dejando para nuestros descendientes.

Establece un frente común contra la pobreza, la miseria moral y material, la hipocresía de un mundo que sigue abriendo una brecha mayor entre los que tienen y los que no tienen.
Galeano es considerado uno de los más destacados escritores de la literatura latinoamericana. Sus libros más conocidos,Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando lo documental, con la ficción, el periodismo, el análisis político y la historia.

Ahora –el dato anecdótico-, murió de un cáncer pulmonar que lo aquejaba a los 74 años, pero Galeano será, por siempre, como un Homero griego. El aeda popular inmortal que contó nuestras grandezas y nuestras miserias como diminutos seres humanos como nadie lo hizo ni, seguramente, lo hará. Es el “Eternauta” que se le escapó distraídamente a Oesterheld, es el héroe colectivo, el héroe en grupo…
Así lo despidió Página/12, a través de sus calificados –que en este caso trabajaron en grupo, paradójicamente- columnistas:
“El compromiso social no tiene nada que ver con las buenas intenciones. Toda obra de arte, toda literatura que nos ayude a ver y a vernos tiene proyección social y está comprometida aunque no lo sepa –declaró Galeano–. Se puede hablar en prosa sin saberlo, como el personaje de Molière, y muchas veces ocurre que la literatura nacida del compromiso político, galeano bynque quiere dirigirse a los oprimidos del mundo, no hace más que conversar con el espejo. Franz Kafka fue el escritor que más profundamente retrató la tragedia del siglo XX, y él se hubiera reído si alguien le hubiera hablado del compromiso político. En el fondo, yo creo que ese compromiso, cuando es verdadero, no es más que un homenaje al mundito que quiere nacer desde la barriga del mundo que padecemos”. Sus palabras tocaron el cuerpo de miles de lectores. “No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores –rubricó en uno de los textos de El libro de los abrazos–. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende”. Las palabras de Galeano permanecerán en las playas de nuestra memoria como la espuma blanca que queda en la orilla cuando el agua se retira.

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Un comentario sobre “Eduardo Galeano : escritor-poeta de la Patria Grande

  • el 6 mayo, 2015 a las 19:02
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    Seguro que Galeano, Saramago, Benedetti y Sampedro comparten la misma trinchera de papel, más allá de ese polvo que a todos nos espera.
    Nuestro reconocimiento y nuestro no-olvido será nuestro máximo homenaje.

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