Soñé que ardía Nôtre Dame

Nònimo Lustre. LQS. Abril 2019

Esa minoría de la Humanidad que constituye el mundo occidental está conmocionada por el incendio en Nôtre Dame de París. Según sus medios propagandísticos, el fuego ha devorado no sólo parte de la historia de Francia sino la de todo el planeta. ¿Todo todo? No creo que los japoneses de Hiroshima y Nagasaki estén demasiado acongojados y eso que son parte importante del Occidente ampliado como demuestra que hayan fotografiado hasta el aburrimiento tan famosísima catedral.

Por mi parte, sólo puedo decir que la visité dos veces y que nunca la fotografié -¿para qué, si salía mejor en esas postales que jamás envié? La primera, cuando era un niñato autoestopista y la segunda, en el año 2000 por motivos fútiles. En esas dos ocasiones, me pareció una de las catedrales más feas que conocía: para mi gusto, sus torres son mochas; su hoy derrumbada aguja, pretenciosa, demasiado fina, fuera de escala y de lugar; sus mármoles, sucios y lerdos; sus vidrieras, convencionales; su ambiente general, opresivo. Cada cual que opine a su libre albedrío pero siempre que admita que ha leído demasiados folletos turísticos o que, definitivamente, para gustos se han hecho los colores. Eso sí, también puedo decir que he pasado años en el “quai” de enfrente emborrachándome con unos amantísimos colegas mientras jurábamos que por nada del mundo cruzaríamos el Sena para averiguar si eran ciertos los rumores que corrían por el Barrio Latino: que allende el río sólo vivían zombis que nos odiaban cuya madriguera era, precisamente, ese venerado mamotreto dizque gótico que teníamos al alcance de la tea –perdón, de la mano.

Una vez dejada clara mi opinión sobre Nôtre Dame, seguiré con las consecuencias del incendio. La primera, han sido las protocolarias lamentaciones de las autoridades que, como son brindis al sol, no requieren comentarios. La segunda, ha sido una oleada de ofrecimientos de donativos, con las empresas de lujo Pinault-Vuitton a la cabeza. Independientemente de que se materialicen o no, su oferta es absolutamente cónsona con su negocio puesto que Nôtre Dame es una caja fuerte del lujo plurisecular -en árabe, cueva de Alí Babá- y ya sabemos que entre lujosos no se pisan la manguera.

Ahora bien, me ha extrañado que la iglesia católica no haya sido la primera en rascarse el bolsillo. Lo cual nos lleva a preguntarnos si acaso esa catedral no es una sucursal, embajada o filial del Estado Vaticano. Pero automáticamente me he respondido: Nôtre Dame es propiedad del laico Estado francés quien la subvenciona y corre con todos sus gastos.

Y ahora me pregunto: ¿cuántos donativos ha recibido Siria por la destrucción de Damasco, Alepo y el país entero? Teniendo en cuenta que la Cristiandad tuvo su primera Roma en esas hoy arrasadas tierras y que, hasta que apareció Gengis Kan, había más cristianos al este de Damasco que a su oeste romano, lo menos que podrían haber hecho el Vaticano y las Grandes Potencias bombardeadoras es recaudar cuatro cobres para salvar los vestigios de aquel cristianismo primigenio. Pero, como dicen que Nôtre Dame es un icono universal, ahora preguntaría: tras su destrucción e incendio, ¿cuántos donativos han recibido esas cunas de Occidente y de su escritura que son Mesopotamia en general e Irak en particular? Si recordamos que el saqueo artístico y arqueológico de esos lugares estuvo dirigido por Ashton Hawkins –eximio teórico del atraco ex situ como garantía de conservación-, a Irak sólo podría llegar la parte de los impuestos que haya pagado ese distinguido mecenas y que él mismo haya investido para obras de caridad. Es decir, cero.

Pero olvidémonos de los donativos que sólo son vil metal y pasemos a la parte espiritual o espirituosa de Nôtre Dame. Como todas sus hermanas, esta catedral fue construida gracias al expolio de otros lugares además de con el sudor y la sangre de sus obreros -y se ha mantenido gracias a los mismos. El olvido radica en que nadie recuerde los muertos en ‘accidentes laborales’. Y, peor aún, ya están los listillos de guardia perorando que fue destruida durante la Revolución Francesa y rematada durante la Comuna. Ahora bien, si acabamos de ver que, pese a las sofisticadas medidas de seguridad, en un rato ha estado a punto de derrumbarse, ¿no hubiera sido mucho más fácil arrasarla en aquellos períodos revolucionarios? Los muertos que vos matáis gozan de buena salud, refrán que sirve para París y también para la España republicana donde es cierto que ardieron parcialmente algunas pocas iglesias pero no por aversión religiosa o por disgusto artístico sino porque en ellas se habían perpetrado crímenes tan duraderos y tan espantosos que sólo el fuego podía limpiar.

No olvidemos que, tanto en París como en España, quien ha protegido el patrimonio nacional, sea artístico sea eclesial, ha sido el pueblo llano. A veces, a costa de desviar recursos bélicos y con riesgo de la propia vida; a veces, incluso cuando su mérito artístico, inficionado por ese clero que alardea de pésimo gusto, era más que dudoso. En la tesitura actual, yo sólo espero que el francés medio no se precipite a donar ni un euro; que lo paguen los ricos y que desgraven por ello ya que tienen experiencia en hacer negocios pues son los mismos que destruyen para luego enriquecerse con la reconstrucción. Por mi parte, está claro que no daré ni un céntimo para que el famoso arquitecto oficial de turno la reforme como hizo Viollet-le-Duc cerca de 1850 con la aguja quemada –es decir, adulando a su deplorable arbitrio. Menos aún lo daré para que se recupere la Corona de Espinas, el clavo de la Pasión, las reliquias de san Denis y santa Genoveva o el manto de san Luis, rey de Francia. Si esas reliquias fueron descubiertas en perfecto estado y certificadas allá por el siglo XIII, esperaré sentado a que reaparezcan en el siglo XXXIII.

Más articulos del autor

Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

Metáfora de la ley

Nònimo Lustre. LQS. Abril 2019

En ausencia de una Ley de Eutanasia, esas autoridades, ¿podrían hacer algo más? Pues, creemos que sí…

Como todos sabemos, la metáfora es una figura retórica contradictoria pues se basa en unificar la realidad con lo imaginario. Es un mecanismo irracional porque lo imaginario es, aparentemente, inmiscible con la física de la realidad. Y, sin embargo, es el mayor motor en el crecimiento del lenguaje. Pero la metáfora muere cuando es tomada al pie de la letra. Por ejemplo, si decimos que la violencia de género es como un martillazo, los que sólo la perciban cuando hay una mandarria por medio estarán reduciendo ese concepto jurídico hasta eliminarlo por completo. Algo muy parecido a lo que la justicia española está perpetrando contra Ángel Hernández Pardo.

Pero, antes de argumentar porqué decimos que en el infame sumario que han abierto contra Ángel se está tomando la metáfora al pie de la letra, permítanme unas pocas consideraciones teóricas que muchos calificarán como abstrusas:

¿Cómo es la ley?: la ley es intrínsecamente totalitaria –holística o comprehensiva suena mejor- porque intenta predecir todos los comportamientos humanos, los meritorios y los antisociales. Pero este propósito es de imposible cumplimiento por varias razones: a) porque la realidad siempre supera a la ficción y la ley es una ficción, un artilugio, una convención social bien o mal intencionada. b) porque los legisladores carecen de la imaginación necesaria para sublimar la justicia pero, ojo, esta falta no es suya sino universal. c) porque la realidad cambia a diario y descubre nuevas situaciones legislables; por ejemplo, ¿cómo normativizar los derechos y deberes de los animales o de los robots?

Los legisladores son conscientes de estas dificultades y por ello crean un campo semántico alrededor de los delitos, las faltas, las beneficencias y las actividades generales del ciudadano. Además, ya que, dada la complejidad de la acción humana, no pueden afinar mucho, crean unos satélites alrededor del hecho legislado que, al menos, ofrezcan más posibilidades hermenéuticas. De ahí que hayan nacido los agravantes, los atenuantes… y los eximentes que son el último objetivo de estos párrafos.

Es precisamente en este campo satelital, complejo y complementario de la norma básica –sea ésta la divina Constitución, sea el derecho natural-, donde tiene más cabida la metáfora puesto que los sujetos de derecho se observan desde la perspectiva ideal de una antropolatría constituida en un dogma al que necesariamente deben supeditarse esas referencias cotidianas que siempre son real/imaginarias -es decir, metafóricas. Léase, como si la persona concreta, imputable o inimputable, tenga que ser legislada como si fuera La Santa Persona. Como si en lugar de la manoseada metáfora “dientes como perlas”, fuera considerada -ejemplo, los robots- “hojalata como carne social”.

Por todo ello, sostenemos que el sumario abierto contra Ángel es el paradigma actual de cómo la justicia española ha tomado la metáfora al pie de la letra. Porque, al encasillarle en la categoría ‘violencia de género’, la susodicha justicia ha entendido las manos que entregaban el pentobarbital sódico a Mª José como la mandarria antes citada. En consecuencia, las que no pasaban de ser herramientas subalternas al servicio de la esposa, han sido hipertrofiadas hasta ser convertidas en el martillazo inherente a los delitos contra las mujeres.

La violencia de género, bien o mal entendida, no debe limitarse a la metáfora del martillo –ésta, siempre mal entendida-. Así lo han visto algunas autoridades judiciales progresistas cuando se han opuesto a la calificación del enésimo juez que ha derivado la instrucción a esa categoría escudándose en una sentencia del prestigiosísimo (¿) Tribunal Supremo. En ausencia de una Ley de Eutanasia, esas autoridades, ¿podrían hacer algo más? Pues, creemos que sí. Mientras llega tan ansiada ley, hemos de conformarnos con exigirles que recurran a los eximentes. Y no aludimos a un eximente pasivo que consistiría en dilatar el sumario hasta que se legalice la eutanasia porque eso sería una decisión precaria y vergonzante –además de inaplicable a Ángel por el precepto de irretroactividad de la ley- sino a exprimir la abundancia de eximentes que proliferan en el corpus jurídico español.

Porque, veamos, en ese corpus existen desde pseudo-eximentes como el indulto –humillante porque el condenado debe declararse delincuente-, hasta la obediencia debida para los militares y para el clero, pasando por las objeciones de conciencia –que parecen ser innumerables pero que, en la práctica, sólo se aplican a los antiabortistas-. Ello sin contar a las personas inimputables –los menores de edad o los desprovistos de capacidad social- y, por supuesto, sin necesidad de acudir a los atenuantes, vergonzosamente miserables en el caso de Ángel.

Llevado a sus últimos extremos, calificar a Ángel como homicida –si por los meapilas fuera, sería encausado como asesino-, nos retrotrae a los tenebrosos tiempos en los que, si sobrevivía, el suicida era condenado a muerte. No es broma ni hablamos del Medioevo: cuenta el exiliado ruso Ogarev que, en el Londres del siglo XIX, fue testigo de cómo asesinaron a un suicida fallido; los médicos habían avisado de que, habiéndose abierto la garganta en su intento de morir, no podrían ahorcarle porque se le abriría la herida y respiraría por ella -después de muchos ensayos a cual más macabro, las autoridades consiguieron matarle-. Pues bien, si Ángel es un homicida, ¿se atreverían a encausar a Mª José como incursa en el delito de suicidio? La pregunta es estúpida pero no más absurda que la acusación de homicidio contra Ángel.

Que unos ciudadanos ejemplares como Ángel e incluso una hipotética Mª José, sean empapelados es intolerable para la sociedad post-franquista. Esto lo saben las autoridades actuales pero no obran en consecuencia. Se quejan en privado de que no pueden dar carpetazo legal y público al infamante sumario por razones procesales, como si fuera el primer sumario que se anula en España, como si no supiéramos los intríngulis de las relaciones entre el ministerio público y los jueces. No voy a pedirles ninguna audacia pero sí que pierdan el miedo a la Iglesia, única garantía de que habrá una ley de eutanasia. Y también les voy a pedir que apliquen un eximente total para Ángel. No soy jurista pero les sugiero que bien podría englobarse en la categoría de ‘objeción de conciencia’ sólo que, en este caso, para evitar el carácter negativo de esa figura jurídica, se formularía en positivo como “respeto de conciencia”, aunque luego su letra grande se redactara como mejor creyeran –y más no puedo ceder.

No estoy pidiendo peras al olmo. Sólo reivindico que se respete la conciencia -minoritaria o mayoritaria, no hace al caso- de dos votantes y que, de paso, se subsane el disparate de haber asesinado a una metáfora. No es mucho pero la lengua castellana y, sobre todo, el pueblo español se lo agradecerá.

Más articulos del autor

Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

La piedad clandestina

Nònimo Lustre. LQS. Abril 2019

La calidad de una democracia se mide por la transparencia de la gestión pública, cualidad que suele hacer superflua la clandestinidad de los ciudadanos

Durante el tardofranquismo, los demócratas repetíamos a menudo una frase de Friedrich Dürrenmatt: “Tristes tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente”. Es probable que uno de aquellos resistentes, Ángel Hernández Pardo, la pronunciara de vez en cuando. Es probable que hoy la recuerde. Pero hoy no puede pronunciarla en voz alta porque está detenido en una comisaría. Sobre su cabeza pende el artículo 143 del Código Penal que regula –es un decir- la inducción y la cooperación al suicidio.

Ángel Hernández Pardo –AHP, recuerden el nombre de este Héroe-, está preso en un calabozo acusado de haber cumplido con los deseos de su mujer, aquejada de una enfermedad incurable, irreversible, incapacitante y extremadamente dolorosa. Es decir, con el debido respeto a los tetrapléjicos y otros desahuciados, un sufrimiento inimaginable que ya duraba 32 años y contra el que son inútiles los opiáceos y los habituales cuidados paliativos.

Poco después de haber bendecido a su mujer con la razón y la valentía de los mayores Héroes, AHP fue detenido en su casa. En lugar de admirarle, ¡detienen al Varón Justo! Porque AHP no huyó sino todo lo contrario: ante la enésima demora en tramitar siquiera una Ley de Muerte Digna –Eutanasia, si prefieren-, hizo público que su deber como humano era acatar la decisión de su mujer. Lamentablemente, en la misérrima España actual, los Deberes Humanos para con Terceros (DHT) no sólo no están normalizados para estos terribles trances sino que parecen ir detrás de los Derechos Humanos –estos sí, legislados aunque sea según normas arbitrarias y anacrónicas-. Y todo porque esos DHT, alfa y omega de la solidaridad humana, son monopolizados exclusivamente por un Estado que los quiere coartar porque no quiere o no se atreve a garantizarlos.

No puedo soportar la imagen de AHP esposado, trasladado en coche celular y empapelado por una persona togada y perfumada mientras su familia, sus allegados y no digamos él mismo, sufren el entierro y el duelo por Mª José, su venerada esposa. Hoy no soporto tanta humillación ante la Sinrazón y tanta crueldad cívico-religiosa, pero mañana los dráculas biempensantes saldrán de sus púlpìtos para chupar la sangre de la ciudadanía -viva o muerta, no les importa, viven de ello-. Es la Inquisición que resucita cada luna nueva y que se oculta en cada luna llena. Ya les veo venir con las maledicencias que ya utilizaron contra el doctor Jacob Jack Kevorkian (1928 – 2011), otro Héroe al que etiquetaron como Dr. Muerte y al que encarcelaron por durante años acusado de haber eutanatizado a 130 pacientes que así se lo suplicaron. Razonaba Kevorkian que «Morir no es delito” (Dying is not a crime), una obviedad que, por ser universalmente admitida, no debería ser una evidencia penal.

Tampoco puedo soportar que, gracias a ese canallesco artº 143, nuestro Héroe puede ser condenado a años de prisión. Incluso si lo fuera a sólo unos meses, me seguiría pareciendo insoportable. Con semejantes leyes y códigos, la ciudadanía que no quiere morir como se mata a las bestias, no tiene otra salida que la clandestina. Nos obligan a ser clandestinos y, como siempre ocurre, los clandestinos ricos se irán a Suiza o a cualquier de los cinco países que han legalizado la eutanasia, y los clandestinos pobres, a la cárcel. Y nos obligan a ser tan valientes como AHP cuando, parafraseando a las feministas, “no queremos ser valientes, queremos ser libres”.

La calidad de una democracia se mide por la transparencia de la gestión pública, cualidad que suele hacer superflua la clandestinidad de los ciudadanos. Y, por descontado, esa calidad política también se mide por la atención prestada a las minorías. Pero hay ciertos demócratas-de-toda-la-vida, que toman el rábano por las hojas y se dedican a vigilar y castigar a las minorías marginadas. Evidentemente, no me refiero a esos desalmados sino a los legisladores que respeten a los casos demográficamente pequeños. Esas almas bondadosas saben que todos los individuos somos minoría, unos por flacos otros por gordos; unos porque sufren otros porque gozan. Unos porque quieren morir pues aman la vida de verdad y otros porque quieren matar a los anteriores –parece muy retorcido pero están surgiendo bandas peligrosas que prosperan en estos laberintos amorales.

Pero esta delicadeza política no ha llegado a España. ¿Por qué? Porque, en este sedicente Estado Laico, subsisten unos dogmas religiosos alegales que son sostenidos por la institución más hipócrita que conoce Occidente: la Iglesia. Una caterva mitrada que predica la Piedad pero que detesta a laicos piadosos como AHP. Una logia cavernaria que se permite el lujo de hacer campaña electoral contra los partidos que pretendan legalizar la eutanasia. ¿Hasta cuándo, atroz Conferencia Episcopal, impedirá la promulgación de una ley de Muerte Digna?, ¿Quosque tandem, ubicuo Estado Vaticano, dejará de entrometerse en las cuestiones internas de otros Estados?

Más articulos del autor

Nota de la Asamblea de redacción de LoQueSomos:
Queremos manifestar todo nuestro apoyo y solidaridad activa con Ángel Hernández Pardo, ante la valentía que ha demostrado en su compromiso con el derecho a una muerte digna. Ética y honestidad de la mano.
En LoQueSomos hemos tenido la suerte de contar con Ángel Hernández Pardo como colaborador, y hoy con más fuerza nos consideramos defensoras de que la eutanasia sea considerada como un derecho de libre elección de toda persona que arrastre una enfermedad irreversible en la que le produzca una existencia de dependencia y sufrimiento que no desea.

Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

¡Que viva México, cabrones!

Nònimo Lustre. LQS. Marzo 2019

El día 1º de marzo, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), envió una Carta al rey de España y al Papa del Vaticano sometiendo a la consideración de “Su Majestad” y de “Su Santidad” (doble sic) la necesidad de elaborar un relato conjunto sobre la Invasión de las Américas y, correlativamente, estudiar la conveniencia de que ambos Estados pidieran perdón por los abusos perpetrados contra los amerindios. Unos veinte días después, en lo que debemos calificar como un delito diplomático y, peor aún, como un incalificable desprecio hacia el remitente, la Carta fue filtrada al gran público por la monarquía española.

[La mera lectura del párrafo anterior es un aviso a esos navegantes que presumen de objetividad e incluso de neutralidad: en esta polémica sobre la susodicha Carta, el-abajo- firmante, español de pura cepa, NO es objetivo ni neutral sino claramente mexicanófilo y les puedo asegurar que tengo motivos racionales y personales para ello y que, si hubiera sido exiliado republicano, los tendría por razones aún más sobradas, si ello cupiera o cupiese. Dicho de otro modo, al probo feligrés de la Iglesia de la Objetividad le sugiero que abandone esta lectura y, de paso, también le desafío a que me cite una obra de Historia -con una sola me conformaría-, cuyo autor no padezca ataduras ideológicas]

Item más, es obvio que una carta presidencial es siempre una acción política. Por ello, conviene subrayar que el-abajo-firmante no entra en los motivos políticos que estén detrás o delante de la ahora famosa Carta de AMLO. Pero sí aprovecho esta ocasión para añadir que AMLO ha pedido perdón a los indígenas ‘mexicanos’ por el daño que les han infligido los sucesivos gobiernos republicanos y que, además, ha puesto la fecha de 21.sept.2021 para renovar sus votos indigenistas –misma fecha que ha puesto que la puesta en común con España y con el Vaticano para firmar un relato compartido.

Otrosí, sólo añadiría que AMLO ha introducido dentro de su política Carta una cuña moral que irrita profundamente no sólo a los españoles sino a todos los que sostienen que Política y Moral son entidades independientes e inmiscibles. Una cuña moral que pretenden ignorar todos aquellos que cifran su vanagloria en la Real Politik y en el pragmatismo. Porque la Carta, más que susceptible de un iluso análisis histórico –no hay nada que estudiar históricamente hablando porque todos sabemos de sobra lo que fue la Invasión de las Yndias-, es materia de Moral y Buenas Costumbres.

La respuesta de la monarquía española ha sido la que nos temíamos: “La llegada, hace 500 años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas. Nuestros pueblos hermanos han sabido siempre leer nuestro pasado compartido sin ira y con una perspectiva constructiva”.

Obsérvese la expresión “consideraciones contemporáneas” porque ahí está el meollo de la cuestión. Es una frase que oscila entre la perogrullada y la huida. Que España juzga desde la contemporaneidad es una perogrullada porque no se escribe en el siglo pasado ni en el venidero. Y es una huida porque falta el adjetivo para ‘consideraciones’: ¿políticas, económicas, científicas, diplomáticas, jurídicas, internacionales? Todos los adjetivos que quieran… menos morales. ¿Por qué no ha escrito consideraciones morales cuando discursea sobre la moral de la Invasión aunque sólo sea para dictaminar que España ni quiere ni puede entrar en esa materia?

Pues bien, si el Estado de mi país, desde el rey hasta su último súbdito, repite por los siglos de los siglos el mismo argumentario para escabullirse de la cuestión moral, este español de pura cepa –repito-, quiere abordarla sin titubeos para demostrar que los argumentos que subyacen en la amoralidad del bunker hispano son falsos, manidos, cínicos y, en suma, abanderan el hediondo paradigma de ese absurdo que llaman ‘la Moral del Vencedor’. Un paradigma que vengo oyendo desde que tengo uso de razón y una falacia innoble a la que se siguen agarrando cual clavo ardiendo los sucesivos gobiernos españoles -antes, durante y después de Franco-.

En sustancia, vocifera España que, en los albores de la Invasión, los excesos de los invasores no eran considerados excesivos por lo que, concluyen ladinamente, no hubo excesos. Sin embargo, vamos a enumerar algunas evidencias en contrario:

En 1498, sólo seis años después del ‘Descubrimiento’, ya hubo españoles que cuestionaron los métodos de la Invasión. Es probable que el primero de ellos fuera Francisco Roldán, un ‘colono’ que propuso una suerte de contrato social con los amerindios, un “español de bien” que se enfrentó al desaforado esclavismo de la familia Colón y, definitivamente, un nombre propio ocultado por una historiografía oficial que, controlada por la Iglesia, pretende que el sermón de fray Antonio de Montesinos (1511) fue la primera denuncia de las políticas genocidas.

Francisco Roldán nos recuerda que no sólo fueron algunos frailes ‘indigenistas’ como Montesinos o Las Casas los que se opusieron a la barbarie invasora sino que también hubo españoles que, observando con el mayor rigor la moral laica de los siglos XVI-XVIII, protestaron contra el sadismo y la avaricia de los invasores. Algunos, incluso se pasaron con armas y bagajes al enemigo –es decir, a los amerindios. Durante los tres siglos de Coloniaje, hubo muchos desertores, traidores, fugados, etc. pero, censurados sistemáticamente por el belicismo español, sólo unos pocos han sobrevivido en la Historia. Los tres menos desconocidos son Gonzalo Guerrero, Francisco Villanueva y Pedro Chamijo alias Bohórquez, quienes -huelga añadirlo-fueron asesinados en vida y ninguneados después de su suplicio.

Estos ejemplos personales, pese a estar más calumniados que estudiados, nos demuestran que la ética de aquellos siglos no era muy distinta que la actual echando por tierra el socorrido lugar común de que ‘a la Conquista hay que juzgarla según la moral de entonces’.

Viñeta de Eneko

El bunker hispano

En los tiempos de la archi-propagandeada Transición española, se llamó bunker a la mafia de los fachas que, erre que erre, se oponían hasta con las armas –literal- a eliminar los aspectos más superficiales del franquismo. Lo traemos a colación porque ese bunker estaba plagado de historiadores americanistas cuya mefítica influencia se mantiene incólume hasta nuestros días. Es más, su presencia en los medios ha reverdecido gracias a que son los más interesados en atizar la polémica sobre la Carta de AMLO. Sobra decir que este bunker es belicista por antonomasia, cual corresponde a los que han prosperado no por sus méritos sino por haber ganado una posguerra incivil contra su propio pueblo –léase, contra los sabios republicanos.

Este bunker americanista se las prometió muy felices con el V Centenario (1992) puesto que intentaron monopolizarlo. Odiaron a aquellos españoles que no compartían su doctrina sobre esos infames amerindios a quienes calificaban como “reos del pecado nefando… fatalistas cosmogónicos… hundidos en tres mil años de atraso” (Morales Padrón) o bien como “agresivos… de costumbres sanguinarias… perezosos, desconfiados y dados a la bebida… polígamos… sucios… e infanticidas” (Luciano Pereña) Luminarias científicas a los que se unieron otros académicos como Juan Pérez de Tudela y Bueso, Manuel Ballesteros Gaibrois (en 1990 llegó a conferenciar en la Fundación Francisco Franco), Antonio Rumeu de Armas, Mario Hernández Sánchez-Barba (redactor convicto y confeso del prólogo a una enciclopedia militar apologética con el golpismo militar que el entonces ministro Narcís Serra firmó ¿inadvertidamente?), Demetrio Ramos, Mariano Cuesta y un largo etcétera.

Para recordar que la perversidad de este bunker se cierne ominosa sobre la Carta de AMLO puesto que no se limita a la Academia sino que ha permeado a toda la sociedad española, basta copiar una noticia que involucra directamente al citado Sánchez-Barba y a su poco diplomático vástago:

“La Guardia Civil investiga los posibles sobornos a Manuel Antonio Hernández Ruigómez, embajador del Estado español en Haití entre 2011 y 2014. La Guardia Civil ha pedido al juez que instruye la operación Lezo que abra una línea de investigación sobre estos sobornos, que buscaban obtener proyectos de reconstrucción de infraestructuras hídricas para la empresa pública madrileña, aprovechando el terremoto de 2010 en Haití… se ordenaron pagos de 7.200 euros al año a Mario Hernández Sánchez-Barba, padre del embajador español, supuestamente por la publicación de artículos de opinión en La Razón… los agentes, piden investigar la cuenta del padre del embajador ya que a pesar de establecerse que serían 7.200 euros por ingreso, en uno constan 72.000” (ver prensa 25.III.2019)

Resumiendo: el padre ensalza a Franco y su hijo ensalza a las placas tectónicas que le dieron la oportunidad para reconstruir Haití –es broma- pasando por una derivación insólita: ayudar generosamente a que su padre siguiera infectando a los medios españoles con odio, racismo y fachosidades varias.

El bunker hispano del 1992 sufrió los embates del calendario de manera que la mayoría de sus individuos están criando malvas o jubilados en sus ostentosas propiedades. Pero no se pueden quejar porque les han heredado sus hijos biológicos y/o ideológicos. Por citar sólo dos nombres, ahora se llaman Elvira Roca Barea (el título de su obra magna lo dice todo: Imperiofobia y Leyenda Negra) y Arturo Pérez-Reverte, bellaco proto-facha que quiere hacerse famoso a punta de insultos pero que no quiere ser tildado de facha porque vendería menos.

Estos neofranquistas deberían saber que AMLO se ha mostrado muy discreto en su Carta. No sólo escribiendo “Su Majestad” –lo leo y me duelen los ojos del alma- sino evitando aludir a un par de agresiones que España perpetró contra el México republicano. Comprendo que AMLO tiene las limitaciones intrínsecas a la Presidencia y a la Diplomacia pero este españolito puede decirlo: España invadió militarmente México a mediados del siglo XIX y España le insultó al comenzar el siglo XX. Yendo por partes:

1) 08.enero.1862: el general Prim desembarcó en Veracruz al frente de 5.600 soldados españoles que se unieron a los 6.000 que ya había enviado porque le dio la gana el gobernador de Cuba y a los 2.400 de Francia y los 800 de Inglaterra en una expedición punitiva contra México so pretexto de un impago de deuda externa. La primera arenga de Prim es un modelo de hipocresía imitado hasta hoy. Exigió el espadón humanitario: “Orden, pues, y respeto al país en que nos hallamos; vean los que nos juzguen de invasores y de dominantes, que no venimos aquí por espíritu de conquista, ni nos ciegan ambiciones de ningún género; que sólo venimos a sellar el buen nombre de nuestra patria; como nobles caballeros a pedir reparación de ofensas inferidas; como generosos a contribuir a la paz y desarrollo de un pueblo digno de felicidad y de ventura”. Seguramente, unos siglos antes Hernán Cortés dijo lo mismo. Pero con una diferencia: la agresión de Prim sólo duró cuatro meses –después, el resto de los invasores fueron expulsados y su ‘emperador’ Maximiliano, fusilado.
2) 1910, I Centenario de la Independencia iberoamericana: la retórica idolátrica fue exactamente la misma que hoy exhibe el facherío español: “la solidaridad de la raza… confraternidad y amor entre España y América… erradicar la leyenda negra… estos países encargados de conservar la grandeza del antiguo imperio español” (El Mercurio, Chile) Pero el despropósito y la provocación llegaron a extremos escandalosos cuando el rey envió como su representante para aquellos fastos al general Polavieja. Porque no conviene olvidar que este pájaro de mal agüero era un pregonado intervencionista defensor del imperialismo europeo puesto que, en su opinión, no repartirse el mundo disponible y desechable iba en “contra el sentido moderno del derecho internacional, el mayor peligro de los estados débiles”, dictum de una actualidad espeluznante. Y, como buen intervencionista, fue verdugo de Marruecos, Catalunya, Andalucía, Cuba y Filipinas –ordenó fusilar al sabio filipino Rizal-. Pues bien, mentando la soga en casa del ahorcado, fue enviado a México por haber firmado ¡una biografía de Hernán Cortés!

Finalmente, cuando el bunker se queda sin argumentos, recurren a una Ultima Thule: los españoles mataron, sí, pero los indios –jamás dicen indígenas- se mataban entre ellos con ritos satánicos más crueles que los ritos españoles. Y algo de razón tienen puesto que, en efecto, los amerindios y todos los pueblos que en el mundo ha habido, se han entrematado con ostentosa fruición y escasa piedad. Admitido lo cual, hemos de constatar que los amerindios no invadieron Europa sino que fueron invadidos con inaudita saña. Entre ellos serían crueles –no todos- pero la Invasión no corrigió su crueldad sino al revés, la estimuló –siendo demasiado moderado, diría que los Invasores fueron bomberos pirómanos-. Y, por supuesto, en el colmo del cinismo podríamos recurrir al refrán “mal de muchos consuelo de tontos”. Sin embargo, muchos bunkerizados prefieren este otro refrán, “el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón”. No les recomiendo que abusen de él porque tendrían que explicar a qué ladrón se refieren, ¿a los demoníacos indios o a los invasores avariciosos?.

El perdón

Sería superfluo insistir en que el bunker se opone a que el rey de España pida perdón -probablemente, es una pretensión innecesaria porque el catalanofóbico Felipe VI, congruente con sus privilegios, ha demostrado ser de extrema derecha-. Aun así, para la exaltada vicepresidenta dizque socialista, Felipe VI no tiene que pedir perdón “a nadie”. No obstante lo cual, es fácil descubrir que la monarquía ha pedido perdón a medio mundo –menos a los elefantes de Botswana que mató Juan Carlos I-. Por ejemplo, para el susodicho JuanCar, las expulsiones de los judíos fueron injustas e innecesarias. (Sinagoga sefardí de Tifereth, California, 1987), declaración que la monarquía ha repetido en otros magnos eventos y que el gobierno ha extremado hasta el punto de regalar la nacionalidad española a cientos de (supuestos o reales) sefardíes. Y España también ha pedido perdón a Holanda por el genocidio perpetrado por el duque de Alba pese a que las cifras de víctimas holandesas no tienen comparación con el genocidio de la Invasión americana. Ejemplos: en la más cruenta de las batallas entre los Tercios de Flandes españoles y los ejércitos de los Países Bajos, murieron un millar de soldados y en la más feroz de las ocupaciones de ciudades, los mercenarios al servicio del rey hispano degollaron a 7.000 ciudadanos. Con ser terribles estas cifras, ¿tienen, acaso, comparación con lo ocurrido en América?

Por lo demás, todos sabemos que los Estados actuales de medio mundo, desde Alemania hasta Japón, han pedido perdón a los países ex invadidos/colonizados -mejor dicho, a los gobiernos de esos países-. Pero con excepciones que, ¡oh, casualidad!, suceden cuando de indígenas se trata. Ejemplo: Alemania pide a diario perdón por el Holocausto judío –del resto de los disidentes y rebeldes gaseados, no sabe no contesta-, pero sólo ha esbozado un mínimo gesto, sin reparación alguna, para reconocer que exterminó a los pueblos Herero y Nama (1904-1907, en la actual Namibia)

A pesar de este cúmulo de evidencias, más de perdonavidas que de humanitarias o contritas, España sigue aferrándose a las glorias del Imperio. Sostenella y no enmendalla es su plurisecular leit motiv. En parte porque el bunker sigue al mando de la acorazada carabela y, en parte, porque media población española se refugia en un sofisma que me da vergüenza citar: enfrentados a las acusaciones que los criollos la hacen de haber exterminado a los amerindios –supuestos antepasados de esos mismos criollos-, los españoles responden con un chiste viejo de siglos: quienes mataron a los indios serían vuestros abuelos, no los míos que se quedaron en España y nunca cruzaron el océano. Este sofisma causa estragos, no entre muchos latinoamericanos que lo consideran un malabarismo verbal propio de los charlatanes europeos, sino más bien entre los caballeretes hispanos que son los únicos que se lo toman en serio. Es obvio que los criollos republicanos exterminaron a cientos de pueblos amerindios – siguen en ello- pero es no menos cierto que los Estados latinoamericanos, al constituirse, asumen la moral cristiana y subsumen en ella las culpas individuales de sus ciudadanos. Por ende, subrayamos que no estamos ante los pecados individuales de varias generaciones sino de hecatombes colectivas. Pero, por desgracia, el chiste sigue malgastándose porque de esta torticera manera se logra, obviamente, seguir eludiendo toda responsabilidad histórica y todo hilo monárquico, republicano y estatal, así como continuar el permanente diálogo de sordos entre criollos y españoles y marcar unas diferencias inexistentes entre los españoles que fueron a América y los que no fueron. Es muy difícil conseguir que, en tan pocas palabras, se encierre tanta confusión como en ese repetidísimo chascarrillo…

En cuanto al Vaticano, el otro destinatario de la Carta AMLO, el Papa dirá misa pero, según el público feligrés que tenga, celebrará una misa cantada, o de difuntos o abreviada, etc. También puede presumir de que Él ha pedido perdón a los amerindios y al lucero del alba pero siempre observando la regla de oro de los Pontífices: ¿qué tu mano derecha no sepa qué hace tu manos izquierda?, ¿que la brújula sea sustituida por la veleta?… La casuística de la Patrística es infinita por lo que mejor nos limitamos a copiar un par de noticias que reflejan las contradicciones del Estado Vaticano.

El papa Francisco, sobre el aborto y la eutanasia: «No es lícito liquidar, matar una vida para resolver un problema» (15.XI.2014) A lo que, meses después, añadía sin miedo a parecer paradójico: “El Papa decreta que se perdone el pecado mortal del aborto por primera vez en la historia. Francisco convoca un Jubileo de la Misericordia que durará hasta 2016 y que da bula desde diciembre para disculpar 46 millones de abortos anuales… No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos» (15.V.2105) Te seguimos, Maestro, por lo bien que te explicas.

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

La piedra de la locura, ¿se cura en las cárceles?

Nònimo Lustre. LQS. Marzo 2019

“El Ministerio del Interior ha paralizado cautelarmente una investigación científica que, desde 2016, ha aplicado una estimulación eléctrica cerebral a 41 presos violentos, 15 de ellos homicidas, para estudiar su agresividad… El experimento, realizado en las cárceles de Huelva y Córdoba, consiste en suministrar una leve corriente de 1,5 miliamperios en la frente de los reclusos y evaluar antes y después sentimientos como la hostilidad y la rabia.”

“Estimulación eléctrica cerebral” a lo bestia

Esta es la bomba informativa con la que me he desayunado y voto al chápiro verde que me ha puesto las pilas antes de probar el café. Nunca creí que acabaría aprobando una medida del ministerio del Interior -antes, Gobernación- pero hoy acepto mi fatum interior, reprendo suavemente al ministerio por no haberse percatado mucho antes de lo que se cocía en las cárceles -auténticos sesos al ajillo- y aplaudo con sordina a tan alta institución -que será muy alta pero algunos conocemos sólo sus bajuras.

Raquel Martín, una psicóloga de 25 años que conduce estos experimentos -tienen otro nombre pero es más feo- declara muy ufana que “Antes de la estimulación eléctrica, los presos suelen responder de manera muy violenta… Después de las tres sesiones, se sienten relajados y muchos dicen notar una especie de paz interior“. ¡Qué bonito bonitísimo!, ¡meditación trascendental por el precio de pocos voltios! Lástima que su jefe, el profe Molero, acabe confesando que “La estimulación transcraneal con corriente directa es una técnica no invasiva, portátil, barata y sencilla. Si hay evidencia científica de que funciona, sería cuestión de regular su uso”. Leo, releo y me quedo con la sentencia final: ‘si funciona, la regularemos’, lo cual, traducido al castellano, quiere decir que NO hay pruebas de que funcione pero, si las encuentran, las aplicarán a todos los violentos de este planeta.

Temerario me parece que se envíe a las cárceles a una recién licenciada en Psicología y peor me parecería si, como sospecho, trabaja como becaria pero, en cualquier caso, debo explicar a Martín que los presos suelen ser violentos -motivos no les faltan estando entre rejas-, pero, aun así, no son mucho más feroces que el resto de los mortales. Por ejemplo, esos mosquitas muertas que bombardean con drones desde su casita o esos jueces que mandar agarrotar a un reo mientras meriendan picatostes con el cura del lugar. Resumen: comparados con los genocidas de guante blanco, los homicidas y asesinos presos son tiernos cervatillos. Además, los presos están obligados a ser excelentes actores y mejores conejillos de indias; Sra. Martín, ¿qué esperaba que la dijeran después del electrochoc light?, ¿no sabe usted que las pacificaciones están en razón directa a la fuerza empleada por las fuerzas de Paz? Pues si no lo cree, pregúntele a los sambenitados por la Inquisición o a los indígenas que han padecido las evangelizaciones. Es más, le aseguro que, si en lugar de 1,5 miliamperios, les atiza usted 150 mA, cualquier paciente -no sólo los presos- se hace jainita… si sobrevive.

En cuanto al profe Molero, discrepo que ese tipo de electrochoc sea una técnica no invasiva, etc. ¿quién puede creer que sacar a un preso de su celda,

Maestro Hierominus Bosch: ¡usted es inmortal!

colocarle unos cascos eléctricos y dejarle pa’ los restos no sea invasivo? -lo de que es barato y sencillo se lo dejamos a los contables y que sea portátil sólo indica que da facilidades para su uso y nada más. Ahora bien, con todos los respetos que impone la Academia, no es cierto que todavía no haya pruebas científicas de que funcione la estimulación transcraneal con corriente directa. Hay pruebas, y muchas, de que esta clase de psicocirugía NO funciona. Si me permite un dato histórico, debe saber que el médico persa Rhazes, allá por el año 900, ya denunciaba que curar la epilepsia con incisiones craneales, era un timo; y hablaba de ‘incisiones’, una técnica menor comparada con las trepanaciones, sean éstas mecánicas o eléctricas.

Por lo demás, esto de electrificar el córtex prefrontal es la simplísima actualización de la superstición paramédica de La Piedra de la Locura, cuya curación -es un decir- enriqueció a multitud de charlatanes desde el Medioevo y cuya plasmación en telas y tablas fue caricaturizada y denunciada por grandísimos pintores, empezando por El Bosco y por su famosísima tabla titulada precisamente La extracción de la piedra de la locura (ca. 1475)

Jan Sanders van Hemessen, ca. 1550-1555 (desde ca. 1614, en El Prado, luego museo de El Prado)
Pieter Huys, no está en El Prado

Aunque ha sido comentada hasta la saciedad, esta tabla merece alguna explicación adicional: su protagonista, el paciente trepanado, se hace llamar Lubber Das, arquetipo literario del imbécil y su título viene a decir “Soy tonto”. El cirujano, barbero o médico, lleva un embudo, signo de ignorancia, su faltriquera está apuñalada, signo de fraude, y el fraile y la monja están para demostrar la sempiterna complicidad del clero en todo lo que huela a sinrazón.

Pero todo pasa. La piedra de la locura fue olvidada o, mejor dicho, hace 150 años fue sustituida por la Frenología, una seudociencia que hizo estragos entre los científicos. Comenzó siendo una mera craneometría y terminó encontrando el alma

Materialismo en la post-Ilustración
Menos mal que siempre hubo críticos y humoristas

dentro del cráneo e incluso llegó a ubicarla y analizarla según los lóbulos, hemisferios, etc. De las circunvoluciones cerebrales, si eso ya tal.

No vamos a perdonar a los frenólogos porque representan una tradición de materialismo tan extremo como irracional y arbitrario. Ni olvido ni perdón puesto que vamos a reírnos dellos, ahora que han sido reemplazados por los neo-doctores penitenciarios. A éstos últimos, les preguntaría: Observen el mapa frenológico de abajo; ¿creen ustedes que la localización de las funciones que vemos se mantiene todavía?, o, al contrario, ¿han variado de ubicación? No hay más preguntas, señoría.

Un mapa siempre cambiante
La Tierra Hueca: si usted no creía en ella, se arriesgaba a la terapia eléctrica

Pero hay una razón más -y es bastante pesada- para despotricar contra los frenólogos de ayer y de hoy: que caucionaron (pseudo)científicamente las teorías más extravagantes de los nazis, aquellas que navegaban del racismo puro al Tibet como cuna de la Humanidad (aria, of course) pasando por delirantes leyendas como la de la Tierra Hueca.

Podemos reírnos de las majaderías de los científicos alemanes de ayer pero Europa comenzó con la piedra de la locura, siguió trepanando como posesa y terminó, hace escasos años, inventando el electrochoc.

Orientalismo de ocasión

Pero, como Occidente no aprende o como las ciencias adelantan que es una barbaridad, ahora ya no se necesitan barcos negreros ni presos para experimentar: hay voluntarios para todo, para ir en patera o para electrocutarse -pero con cariño y plenas garantías hospitalarias-. Mártires por la ciencia ha habido a millones y siempre los habrá pero, por favor, “los experimentos con gaseosa”, dijo aquella lumbrera socialista de ministro con patada a las puertas.

Para terminar, electrificar la corteza prefrontal, tal y como han pregonado los mengeles de las cárceles españolas, no sólo es un abuso de fuerza similar al de alimentar a la fuerza al preso en huelga de hambre sino algo peor: es volver a las andadas irracionalistas denunciadas hace más de un milenio por el persa Rhazes. El cortex de marras, funcionará mucho, poco o nada -no podemos saberlo- pero es seguro que su actividad también se rige por la palabra -los antiguos pueden decir ‘alma’-. Ahora bien, mal vamos cuando la palabra es introducida a martillazos -perdón, a amperiazos- en las anfractuosidades cerebrales. Mezclar lo físico con lo metafísico suele ponerse episódicamente de moda pero hoy estamos ante una viejísima macedonia desacreditada por siglos de experiencias. Por favor, la próxima vez experimenten no con presos sino con gaseosa o, al menos, sean más originales. Además, observando la última ilustración, ¿qué significan criterio, solucionar problemas o cualesquiera otra de las supuestas funciones?; o, disparando por elevación, ¿es que el cerebro, con o sin ese cortex, tiene más funciones?

¿Cuál de estas 13 funciones se puede decir de otra manera?

NB. En venezolano, “me saca la piedra” significa ‘me irrita’. No creo que sea sensato vincular esa expresión común con la Piedra de la Locura que acabamos de comentar.

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

Cuatro minúsculas aportaciones al 08.III.2019

Nònimo Lustre. LQS. Marzo 2019

1ª, ILUSTRACIONES PARA EL 8 DE MARZO

Siglo XXI: actualidad ejpañola

Hoy es 8 de marzo, único día que el almanaque ha dejado para la mitad de la Humanidad -y del Cielo, añaden los celíacos- y, deseoso por aportar mi granito de arena al análisis del feminismo, me zambullo en uno de sus aspectos más espectaculares: el de las niñas con pene. Como quiéranlo o no saben sus habitantes, en Ejpaña hay autobuses que rulan por las ciudades con mensajes más que deplorables a los que se ha contestado con campañas en las que se usan ilustraciones como la de la izquierda.

La única pieza de la casa de HEDA

Así que cogitando cogitando -pero poco-, he recordado el personaje Darger. Me explico, Henry Darger (1892-1973) fue un gringo, humilde obrero de los hospitales que pasó toda su vida yendo de su mísera habitación al trabajo y siempre haciendo escala en la iglesia católica para asistir a misa. Y nada más. Jamás salió de su ciudad ni siquiera alteró su itinerario -cual Kant en Könisberg, hoy Kaliningrado-. La única variación en sus idas y venidas era cuando le entraba el agobio religioso y asistía a varias misas en el mismo día. Era, pues, todo un meapilas católico. Cuando murió, oh! dear landlord, sus caseros entraron dizque por primera vez en su pieza y descubrieron que estaba hasta el techo de periódicos viejos… y de docenas o cientos de cuadernos en los que había escrito varias novelas enormes e historietas interminables dibujadas a todo color. Es decir, hizo en su dormitorio lo mismo que hicieron en su celda del frenopático muchos de los ‘artistas locos’.

Uno de los innumerables “cuadernos de campo” de HEDA, etnógrafo de sí mismo

Pero las dimensiones de la obra de HEDA superan lo imaginable. Por ejemplo, una de sus abundantes -y abundosas- novelas, la conocida saga de las Vivian Girls, se compone de 15.000 páginas que suman 09 millones de palabras. Como era de temer y prever, esto le ha valido un puesto en el Guinness pero un puesto segundón porque ese mil veces maldito Libro -monumento a la corrupción, la banalidad y el embrutecimiento- ha sido asaltado por unos escritores sanos, opulentos y normales -o eso creen ellos- que han copado sus primeros puestos en la más estúpida competición que vieron los siglos: a ver quién la tenía más larga escribiendo. Pero decidir no es fácil y menos cuando mezclamos entidades tan heterogéneas como el miembro viril y la extensión de una novela. Por ello, ahora la disputa está entre Nigel Tomm (18.000 pp. y 11 millones de palabras) y Mark Leach, menos páginas (10.000) pero más palabras (18 millones), en cualquier caso, ambos son algo más ¿prolíficos, estajanovistas, caraduras? que HEDA. Naturalmente, el problema de encontrar la obra literaria más larga, se complica si, a la prosa bruta, añadimos la poesía. Entonces toparíamos con los Cuentos tibetanos de Gesar (1 millon de versos), el Mahabarata y la Parusía del erudito ecuatoriano José Rumazo, ambos con 200.000 versos.

Hay un aspecto de la Obra de HEDA que, probablemente, es al que debe su fama pero que nunca se comenta abiertamente y menos aún se le concede un valor dentro del universo HEDA, sea un valor estético, psicoanalítico, biográfico, hermenéutico, etc. Vamos, que se comenta mucho… pero por lo bajinis. Me refiero a que, muy a menudo, las Niñas Vivian son dibujadas desnudas o semidesnudas pero ¡con pene!
Entre los cientos de exégesis que ha suscitado este ‘detalle’ predomina la más estrambótica: que HEDA no vió nunca a una niña desnuda. Difícil de creer tratándose de un hombre que llegó a los 81 años y que trabajó toda su vida en un hospital -aunque pudiera ser, fuera el hospital del tipo que fuera. Pero también podemos colegir que bien pudo haber sido así puesto que HEDA vivió en los USA y en los hiper-puritanos años de la primera mitad del siglo XX, cuando el dr. Kellogg vendía sus cereales para promocionar la circuncisión y para evitar que los Hombres se masturbaran -de las Mujeres, nunca se supo-, y cuando, en general, dominaba las más disparatadas -léase, machistas-, teorías y prácticas sexuales. En un ambiente tan opresivo, toda enfermedad mental tiene su asiento, máxime cuando a HEDA le tocó vivir -pero no participar- con dos guerras mundiales lo cual representa la apoteosis de la mentira total y absoluta.

Envidia del pene versión playera
Las Niñas Vivian se pierden en el bosque

En cuanto su significado más profundo, entre los exégetas, comentaristas y palmeros de HEDA era inevitable que saliera a colación el repetido mantra de la “envidia del pene” -mucho más frecuente que su opuesto, la envidia del útero-. Quizá deberíamos dedicarle un par de párrafos a este tópico pero no queremos caer en las explicaciones psicológicas y menos en las psiquiátricas. Además, de hacerlo deberíamos estudiar la recíproca: niños con vulvas. Lamentablemente, no sabemos si HEDA dibujó muchos, pocos o sólo algunos por la sencilla razón de que sólo hemos visto unas docenas de sus dibujos y/o acuarelas entre los que apenas hemos visto niños. Habida cuenta de que estamos refiriéndonos a un corpus de miles de

Las Vivian son apresadas por Los Malos

ilustraciones difícilmente accesibles en internet en su totalidad, hubiéramos agradecido a los estudiosos de la obra de HEDA que hubiesen colgado en la Red algunos (supuestos) niños con vulva pero ni siquiera sabemos si los llegó a plasmar en sus oceánicos cuadernos.

Los Malos las examinan fríamente

Según nuestro leal saber y entender, estudiar la obra de HEDA desde presupuestos subjetivos es meterse en un terreno resbaladizo. Para evitar trompicones, lo más prudente es abstenernos de entrar en su psique pero, si nos obligan a ello, ¿no sería más fácil empezar el análisis por su adicción a

Los Malos las torturan calientemente

las misas? Un feligrés que ‘repite’ misa es un psicópata pero, como resulta que ir a la Iglesia, a cualquier iglesia, no está penado… No quiero imaginar las visiones que HEDA debía sufrir o gozar viendo al Niño Jesús en el belén o al mismo Cristo desnudado con su paño de pureza.
Enfin, miseria aparte, la saga de la Niñas Vivian es imposible de resumir pero, haciendo de tripas corazón, diremos que es una epopeya infantil en la que las susodichas niñas sufren

Las Vivian contraatacan
HEDA hacía también miles y miles de collages

muchísimo aunque, de vez en cuando, vencen a Los Malos.

En cuanto al tópico de las niñas con pene, subrayaré que su relación actual con el hermafroditismo -al que aludimos hace meses en este blog- es remota y estéril porque las Vivian o cualquier otro ejemplo moderno, no tienen nada que ver con el anatomismo excluyente de tiempos pasados. Tan pasados como el grabado que reproduzco a continuación:

“Historia Natural: Hermafroditas”
Hasta en el Nat Geog (enero 2017)

Si acaso, tanto a los anatomistas del pasado como a los enfermos mentales que organizan los sexistas autobuses ejpañoles

que mencionaba en el primer párrafo, les diría que la transfobia tiene la batalla perdida. Si hasta el National Geographic se les acaba de poner en contra…

Hasta en el Nat Geog (enero 2017)
Quedémonos pues con la estupenda inquietud estética que despierta HEDA y olvidemos las enfermizas inquietudes que, asimismo, despierta en los biempensantes.

¿Señoras de las Moscas? o ¿Amigas de las Vivian?

2ª, ¿ARTISTAS LOCAS O LOCAS ARTISTAS? (*)

Una de las más antiguas obras del outsider art
Tres amigas íntimas

Si llevo dos días colgando postes de artistas brutos, ¿por qué no recordar en una tercera nota a algunas artistas crudas? Pues a ella vamos a través de cinco fichas por las que desfilará el arte de lesbianas, artríticas, negadoras del apartheid, una china para cubrir la cuota orientalista e incluso una mongólica -sin olvidar “por exigencias del guión”- a una simple ama de casa. Alguien dirá “lo peor de cada casa” pero también he añadido algunas obras paralelas para calibrar cuánto han influido estas señoras en algunos artistas de mucha fama y mejor billetera.
Mary Ann Willson (pinta entre 1810 y 1825)
No sabemos casi nada de la vida ni de la obra de Mary Ann Willson (MAW). Al parecer, las únicas fuentes de información son unas pocas cartas en las que se la menciona. Por ellas, podemos aventurar que se fue de Connecticut y llegó a las cercanías de Nueva York en compañía de la que evidentemente fue su gran amor, la “señorita Brundage”. En ese destino, dícese que Brundage labraba la tierra mientras que MAW pintaba acuarelas y dibujaba. Sus materiales eran naturales, desde bayas silvestres hasta pigmentos del huerto, y vendía sus obras a sus vecinos convenciéndoles de que eran unas “rare and unique works of art.” Cuando murió Brundage, MAW desapareció del mapa. Hasta los años 1940’s nadie expuso públicamente sus acuarelas.

La perfecta ama de casa
¿Un Pollock? No, su antepasado igualmente horroroso

Janet Sobel (1893-1968)

He dudado si incluir a Sobel (JS) porque su mérito sólo estriba en que se puso a pintar cuando ya era cuarentona, allá por los años 1940’s. Pero tuvo mucha suerte pues enseguida fue apadrinada por ricachones/as mecenas -léase, inversores con vistas al futuro- tan famosos como Peggy Guggenheim, Sidney Janis y el filósofo John Dewey -probablemente, tan dominguero como la misma Sobel. A la postre, la he incluido porque su obra antecede a la de Jackson Pollock -para servidor, uno de los feístas, seudoartistas y, definitivamente, terroristas oftalmológicos más

Pero, cuando abandona el gotelet, la miseria sale a relucir

afortunados si miramos al bolsillo-. Pero, qué le vamos a hacer… el goteo (drip) sigue estando de moda incluso cuando el gotelet ha sido olvidado. En 1944, JS recorrió los USA dentro de la exposición Abstract and Surrealist Painting in America. Años después, todavía se alaba su autodidactismo. Pero si la mitad de los artistas son así…

Helen Martins (1897-1976)

Artista blanca en la Sudáfrica del apartheid

Helen Martins (HM) dejó a su marido y se fue a cuidar a sus padres durante 17 años. Cuando murieron, se quedó en la casa de familia, allá en una remoto pueblo de la comarca de Karoo, Sudáfrica, y comenzó a llenar el patio con más de 300 esculturas compuestas por materiales de desecho. Pero padecía una artritis galopante de manera que, quien realmente hizo las esculturas, fue un pastor de ovejas local, de nombre Koos Malgas (KM) a quien, por supuesto, por ser negro la historia no presta ninguna atención. Huelga añadir que su convivencia no gustó a los vecinos, escandalizados por la evidente sintonía entre una blanca y un

Koos Malgas, el artista subalterno absolutamente menospreciado

negro. MH se suicidó cuando notó que se estaba quedando ciega. Malgas murió 24 años después.
Los ejemplos de ‘jardines fantásticos’ son ubicuos e innumerables pero hemos recordado a HM y KM por la transgresión político-étnica que supusieron.

Guo Fengyi (1942, Xian, Shaanxi, China – 2010)

Guo Fengyi (GF) también fue autodidacta. Hasta sus 39 años, trabajó en una fábrica de

Guo Fengyi

caucho pero, cuando la artritis (again and again) la jubiló, comenzó una segunda vida dibujando y pintando con tinta china en papel y con pincel fino, como los antiguos chinos. Esta particularidad es el rasgo de su obra que más enloquece a los críticos; les ahorro las literaturas que han caído sobre la inerme GF porque se las pueden imaginar (misterio, mito, metafísica, vieja historia, camino espiritual), puro orientalismo sobrevenido.
Olvidándonos del orientalismo, me ha parecido encontrar una cierta similitud entre la obra de GF y las artistas rusas del rayonismo, tendencia abstracta una de cuyas primeras figuras fue la pintora Natalia Goncharova, asidua en el año 1917 a la Dom Anarkhia, la casa donde se reunían -hasta que les llegó con aviesas intenciones la Cheká- artistas tan famosos como

Judith Scott abrazando a uno de sus numerosos capullos

Ródchenko, Malévich, Maiakovsvi, etc.

Judith Scott (1943-2005)

Con la figura de Judith Scott (JS) nos sumergimos en lo más hondo del cuerpo, del arte y de la psique. Y es que JS nació sordomuda y con síndrome de Down, como diría

Laura Ellen Bacon, Forms of Growth, 2011 (seis años después de que muriera JS)

Extremoduro, “¿Qué más se necesita para ser dios?”. JS fue declarada “ineducable” por lo que se crió en un asilo para tontilocos. Nunca habló y, obviamente, nadie sabe si oyó pero sus obras, especialmente sus nidos o capullos (cocoon-like) ahora cuestan millones. Por si eso fuera poco para mostrar los recovecos del mercado del arte y para demostrar cómo cualquier artista puede ser aprovechado cual cerdo, subrayaré que su influencia es notoria, tanto en los monumentales nidos -no sólo escultóricos sino también arquitectónicos- que la siguieron como en sus obras basurales -ver abajo sus respectivos ejemplos.

(*) Evidentemente, el título de este poste es una burla a la polémica ejpañola de actualidad: los catalanes encausados sobre los que se piden penas de cárcel monstruosas, ¿son presos políticos o políticos presos? Algún asesor orgánico ha exagerado su ingenio -es un decir- hasta la caricatura. Y así lo entienden en el resto del planeta. Además, pocas veces podremos asistir a un debate más majadero. Todos los presos son políticos y todas las artistas están -o son- locas. En ocasiones, hay que recurrir a la antigua reductio ad absurdum para desembarazarse de las caprichosas ocurrencias de los paniaguados.
Otrosí, la “Imagen destacada” -no siempre reproducida-, o icono capitular de este poste es un nido plantado por Reef Knot en una plaza de Sydney en el año 2012.
Item más, estas fichas -sin las obras paralelas agregadas a cada artista- provienen del artículo de Alison Nastasi 10 Female Outsider Artists You Should Know, en Art, 16.XI.2014

3ª, HOMENAJE A PILAR BAEZA

En 1985, Pilar Baeza fue violada. Su novio de entonces y un amigo, asesinaron al violador con un arma conseguida por la víctima quien fue condenada a 30 años de prisión. Tras cumplir durante equis años la pena impuesta -si hubiera sido varón, jamás la hubiera caído esa enormidad-, se ‘reinsertó en la sociedad’, sea eso lo que signifique, y ahora Pilar Baeza (PB) se presenta a unas elecciones municipales puesto que tiene “todos los papeles en regla”. Pero, si en algo destacan los enemigos mediáticos y políticos de cualquier violada, es que ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Amparados en la justicia divina de su Dios Vengador, les importa un bledo eso de la ‘reinserción’ de PB. Han puesto el grito en el cielo de manera que le ha faltado tiempo a la Manada Mediática -tan canalla como las otras dos Manadas de violadores, la de Pamplona y la de Villalba, ambas con militares y guardias civiles en su putrefacto seno-, para desgarrar, morder y alabar a ‘la única víctima’ quien, como corresponde a un país neofranquista, no es la violada PB sino la asesinada.
A mí, me irrita sobremanera que estos perros de presa -con perdón de los cánidos- sean los mismos que perpetraron el genocidio español, algunos directamente y otros, como encubridores de larga data y como herederos económicos y políticos. Maldita sea la gracia que tienen: unos sádicos empedernidos protestan justo en estos “días feministas” farfullando protestas de amor a la mujer siempre que ésta sea una individua y, sobre todo, siempre que no esté organizada. Feministas difusos por unas horas, se olvidan de los desmanes cometidos por la Iglesia, por la Sección Femenina de la Falange y, en general, por la bestial y ahora inimaginable para los jóvenes misoginia militante del franquismo.

Presas en el primer franquismo. En la foto, hay bebés pero faltan los robados
Presas republicanas ‘reinsertadas’ por el equipo del psiquiatra Vallejo-Nájera. Algunas, fueron fusiladas después de la foto

Su amnesia se hace odio Conquistador, odio de los Tercios, odio hispano -nunca diríamos ‘africano’- cuando surge el tema de los bebés robados. Llegados a este punto, los babeantes cánidos sangrientos, enseñan los colmillos con especial rabia. ¿Por qué?: porque ninguno puede estar seguro de que él/ella no sea un bebé robado y, empecinadamente, no lo quieren saber ni toleran que nadie investigue en este affaire de monjas secuestradoras, curas à la astilla, médicos con el cazo puesto, pías familias franquistas y etcétera.

Hasta que estalló el caso de PB, este poste estaba planificado como la penúltima entrega de la serie sobre art brut y locas artistas -o viceversa-. Esta vez, quería homenajear el arte de las mujeres presas y así continuaré en los párrafos siguientes pero era ineludible presentar mis respetos a una ex-presa contra la que se ha lanzado el facherío patrio -irrespective de si fue artista taleguera o lo sigue siendo, detalles que desconozco y que, además, no hacen al caso.
Observación: en este poste NO reproducimos obras de antiguas presas -las sufragistas, por ejemplo- ni tampoco ninguna de las incontables obras artísticas realizadas por personas libres pero con temática carcelaria. Dicho de otro modo, todas las ilustraciones que siguen han sido hechas por presas actualmente presas o por mujeres que pasaron muchos años presas.
La gran discriminación que nos perturba y entorpece consiste en que muy raramente se establece un vínculo cibernético entre “artista cruda” y “mujer encarcelada”. Da igual que las obras de las presas puedan ser clasificadas como outsider art: son talegueras y esa etiqueta parece ser incompatible con la de artista o cualquier otra.

Camboya. Lina, Sleeping with Children, 2013

Hecha esta puntualización, comenzaré el somero recorrido por las obras artísticas de las presas por un país geográficamente lejano pero que velis nolis es uno de los auténticos “países de nuestro entorno”. Es bien sabido que, con esta frasecita, se llenan la boca los paniaguados ejpañoles y con ella quieren incluir al Reyno de las Expatrañas -Artajo dixit- dentro de la honorable mafia de los países europeos desarrollados. Vano empeño porque, ¡horror!, en materia socio-política, los ‘países de nuestro entorno’ son la Myanmar que genocida a los moros Rohingya, el Egipto que masacra a los moros disidentes, la Colombia que cuenta con 7 millones de exiliados internos… y Camboya. Porque, aunque se repita a menudo, nunca está de más volverlo a proclamar: Ejpaña es la segundona de Camboya, único país del mundo que tiene más desaparecidos que Ejpaña. Por ello, es natural que reproduzcamos en primer lugar una pieza de las presas

Myanmar/Birmania. Htein Lin, ex presa política, Instalación, 2019

camboyanas (izda.).

India. Presa común o política -ni lo sabemos ni nos importa- en la cárcel Sudhowala cuya obra se expone en la Vadodara Sarjan Art Gallery

De Camboya nos vamos a Myanmar, país donde los ultra-pacifistas budistas están exterminando a los

Rohingya so pretexto de que son inmigrantes -llevan siglos en el mismo sitio ‘birmano’- cuando evidentemente los persiguen porque son pobres y musulmanes -por ese orden. Sus cárceles tiene una fama parecida a las de Camboya y alrededores: como diría un alemán, son lager de exterminio donde difícilmente hay espacio para el arte.

Turquía, ¿es europea, asiática o las dos cosas? Para no tener que contestar a estas estupideces, vayámonos a observar las artes de turcas y kurdas, ambas periódica,

Gülsün Karamoustafa, ex presa política turca

cruel y sistemáticamente encarceladas pero por motivos que

Kurdistán, 2016. Zehra Dogan, kurda-turca fue condenada a 10 años de prisión por este cuadro que, simplemente, colorea e ‘interpreta’ una foto publicada por el gobierno turco

sólo en apariencia son diferentes: las turcas, por oponerse a las dictaduras de ayer y de hoy; las kurdas por el mero hecho de ser kurdas.

Terminaremos este breve paseo con una escala en los EEUU, el país que encadena -literalmente- por millones al mayor número de disidentes sociales o políticos -económicos, menos-.

 

 

 

EEUU. Jessie, internada en el talego de Norfolk City, obra Sin título
EEUU. Anne Drager, Birth in Jail; grabado en madera. Cortesía de Ceres Gallery, Chelsea, NYC

Finalmente, el siguiente grabado cuenta la historia de Kari Parsons, presa en Maryland en el año 2005, quien fue obligada a dar a luz en una celda solitaria. Todo comentario, está de sobra.

 

 

 

 

 

4ª, LAS MARGINALES POR ANTONOMASIA

Introducción. “Decíamos ayer” que, durante el franquismo y más acá, en Ejpaña la mujer había sufrido prisión desde su parto -y los bebés desde su mismísimo nacimiento- a manos, garras y pezuñas de “monjas secuestradoras, curas à la astilla, médicos con el cazo puesto, pías familias franquistas y etcétera.”. Hoy, nos vamos de excursión a las otrora conocidas como Yndias Occidentales donde encontramos el mismo genocidio pero ampliado en el tiempo y en el espacio: desde 1492 y en todo el Nuevo Hemisferio. Por tanto, hoy podemos comenzar este poste con ilustraciones similares a las primeras de ayer. Tres ejemplos:
El primero, una fotografía tomada en el campo de exterminio -sí, lager de exterminio- de Isla Dawson circa 1896. Relata un testigo: “Horror y pesar experimenté al ver el abandono, el desaseo repugnante, la hiriente desnudez y miseria en que yacen ciento y tantas mujeres adultas… los enfermos en Dawson no reciben atención alguna ni se los aísla siquiera… ¡En cerca de ocho años los señores misioneros no han podido aún establecer una enfermería a que, de paso sea dicho, están obligados por su contrato con el gobierno de Chile! El único régimen o sistema interno de la misión se reduce a cuidar… de los mocetones cuyas fuerzas pueden aprovechar fácilmente en la explotación de los negocios establecidos en la isla. Es así como han muerto abandonados centenares de esos desgraciados que han caído en las manos de la misión” (testimonio de Domingo Canales, en Menéndez, rey de la Patagonia)

Idílica escena absolutamente falsa

Pero, al igual que obró la sucia propaganda franquista, también el arte occidental más ortodoxo se ha empeñado no sólo en borrar las huellas del crimen sino, más allá, siempre ha querido construir una Historia Sagrada Oficial dominada e instruida por la más infame inversión sobre las víctimas, ahora retratadas como beneficiarias.

The Scream, Denver Art Museum. Canadá, al igual que Australia, tiene su infame stolen generation (generación robada)

Si en Ejpaña sufrimos la pandemia de los bebés robados, igualmente e incluso en mayor medida la han sufrido -y la sufren- todos los pueblos amerindios, desde el -según su propaganda-, pacífico y arcádico Extremo Norte hasta la Tierra de Fuegos: Canadá, ¿creías que te ibas a escapar? Pues no, porque tú también robaste niños y bebés indígenas sistemática y masivamente. ¿Cómo convenciste a sus padres? Pues con el infalible argumento que sostiene el Policía Montado RCMP que vemos a la derecha del siguiente cuadro de Kent Monkman, 2017.

[Lo siento, este pintor canadiense es indígena de ascendencia Nehiraw (antes, Cree)… pero es varón; aunque, bien pensado, podemos considerarle como algo femenino puesto que, a efectos artísticos, a veces utiliza un desconcertante alter ego medio trans medio sarcástico: Miss Chief Eagle Testickle]
Dentro de este serie sobre las mujeres artistas marginales (art brut, outsider art), hoy hablamos de indígenas porque ¿hay alguien más outsider que los pueblos indígenas? Como de costumbre, no incluimos objetos ni -salvo un caso- obras de mujeres no indígenas. Partiendo de esos postulados, nos centraremos en los amerindios y, más en concreto, en los indígenas ‘latinoamericanos’. Dejamos constancia de que hoy nos ha sido más difícil que en los postes anteriores encontrar las debidas ilustraciones. Y ello por varios motivos: porque no hemos querido buscar en inglés, porque no hay en la Amerindia artística-femenina un corpus tan voluminoso como lo hay “en inglés” y, finalmente, porque no hemos querido empezar por pueblos

Esta niña, Sayen, nació en 2016 mientras su madre estaba presa y engrillada

concretos -hubiera sido más expeditivo- sino por el panorama cibernético general.
Otrosí, además de las consabidas notas definitorias de los artistas crudos, los amerindios también viven prisioneros. Y es que, menos un puñado de indígenas aislados -léase, en aislamiento voluntario- que sobreviven en la Amazonía y, quizá, en algún remoto rincón del Chaco, todos los amerindios están encarcelados, a veces tan hacinados como los prisioneros de Gaza, a veces con alguna holgura menor. En cuanto a las condiciones de sus cárceles, si ayer finalizábamos el poste con el caso de Kari Parsons 2015, hoy aportamos un caso similar pero fechado en 2016: el de la presa política Lorenza Cayuhan, mapuche, quien también dió a luz con grilletes. Tres años después, ninguno de sus carceleros ha pagado por aquella tortura.

El nefasto poder del turismo entre los “huicholes

Al grano. Las restantes once ilustraciones siguen un orden geográfico descendente, de Norte a Sur. Comenzamos en México y con los antes llamados “huicholes”, sufrido pueblo famoso por sus cuadritos de hilos coloridos y por sus aficiones psicotrópicas al que ahora matan con los besos de los turistas con dinero y sin dinero.

El proyecto Vochol emprendido por los huicholes, es un buen ejemplo de cómo algunos amerindios han derivado de la artesanía al arte -en este caso, conceptual/artesanal. Según explica un crítico mexicano sobre “nuestros paisanos considerados artesanos… sus obras son siempre las mismas. La diferencia entre los artistas y los artesanos es que aquellos fueron a escuelas superiores, mientras que los artesanos aprendieron en sus hogares, su escuela fue o es su entorno; no saben de la historia del arte ni que hubo un tiempo en el mundo cuando el poder lo tuvo en sus manos un rey, y él mantenía al artista. Que existieron los mecenas, y gracias a ellos el arte y el artista tuvieron vida, y que todo lo que se producía era para goce casi exclusivo de estos patrocinadores… cuando vio [el indígena] que su trabajo en realidad era un arte y a partir de entonces a eso se dedicó y así surgió el artista indígena. Desde entonces, tanto él como el que es conocido como artista hacen arte. La diferencia es que uno trabaja para los ricos y el otro lo hace para aquellos que no tienen

Vo-chol”, neologismo de vocho (carrito) y huichol (etnónimo colonial, hoy Wixárika) Vochito cubierto por las wixárika con 2.277.000 chaquiras -mostacillas, piedritas de colores. Año 2010.

tanto dinero.” (Javier Castellanos)

Seguimos en México, ahora con el caso de Ana Pellicer (AP), una artista que no tiene nada de marginal ni tampoco es indígena pero que merece ser incluida en esta serie por sus vínculos con el arte indígena y, en especial, por el aprecio que ha demostrado hacia esos pueblos -y no es la primera excepción-. AP ha trabajado entre los Purépecha (porhé, juchari anapu, tarascos e incluso, para algunos invasores “tarados”) De AP hemos incluido su escultura La Libertad de Ocumicho, una pieza elevada con hule, fierro, fibra de vidrio, cobre y latón en la que, dejando aparte las alusiones a las estrellitas guadalupanas del plinto,

Ana Pellicer, La Libertad de Ocumicho, 1990.

destacan las cabezas de los indígenas y su dedicación a un pueblo indígena. Además, en la espalda de la escultura, reza una cita de Mary W. Shelley (W. por Wollstonecraft, autora de Frankenstein, uno de los pocos mitos duraderos del Occidente moderno): “No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas”. Sentencia más actual, imposible.

Paula Nicho Cumes, maya chixot (antes, ‘kakchiquel’)

Un poco más al Sur, en la Guatemala maya del altiplano, son famosas las escuelas pictóricas Tzutuhil y la chixot de San Juan Comapala. En esta última, destaca una artista indígena que, metafóricamente, da alas a sus cuadros.

El hecho de que no hayamos querido buscar en inglés, no empece que la siguiente ilustración sea la obra de una indígena caribeña más anglófona que castellanohablante.

Sigamos navegando hacia el Sur, allá donde los cronistas coloniales aseguraban en frase poco coloquial que “allá no hay pecado”. Quizá por esta

Karen Spencer, miskita. Regiones autónomas del Atlántico nicaragüense

alusión, no queremos olvidar una breve mención al arte corporal femenino. Con tintes naturales cuasi indelebles y con tatuajes y/o escarificaciones, lo encontramos en toda

Mujer blanca pintada por mujeres kayapó

Amerindia. Un ejemplo de la Amazonía brasileña.

Y otro ejemplo amazónico pero ahora de la Amazonía peruana, concretamente la habitada -ya que no poseída legalmente- por los Harakbut o Haramkbet, un subgrupo Piro, involuntarios protagonistas de un plagio perpetrado por C.J., un ¿ex? misionero ejpañol quien copió los trabajos sobre los Ñihamwo (antes, Yaguas) pacientemente investigados por el distinguido antropólogo francés J-P.Ch.. El presunto y no tan presunto delincuente académico CJ, con sus rudimentarias traducciones de J-PCh pergeñó una dizque su tesis doctoral gracias a la cual siguió dando clases en la universidad Complutense hasta su bien remunerada jubilación. Desde hace 30 años, este plagio es el secreto a voces del gremio antropológico hispano; incluso llegó a los tribunales, pero en nada afectó a la suerte económica del interfecto, bien amparado por la Iglesia católica.

Yesica Patiachi, pintora harakbut y profesora de secundaria.

Yéndonos hacia el Noroeste, arribamos a los Andes ecuatorianos donde

Tigua, ¿arte naïve? Como quieran pero sus artistas, aunque anónimas, no tienen nada de ingenuas.

son famosas las telas de Tigua. Estos cuadros, generalmente de pequeñas dimensiones, sobre cuero y con más acrílicos que tintes naturales, son producidos en masa por anónimas mujeres quichua y también por sus maridos.

Y llegamos al Sur Sur, exactamente al Wallmapu, antes Araucanía de donde hemos seleccionado dos cuadros de la artista mapuche Guillermina Antinao. No ha sido fácil escoger porque las obras femeninas mapuches abundan. Por ejemplo, igual que Antinao, otras pintoras mapuche como María Cecilia Nahuelquin, Faumelisa Manquepilan, Paz Ñancuvil y Marcela Huitraiqueo también han expuesto en galerías de arte y museos no específicamente etnográficos. Ya ven, en Chile, a las mapuches, por un lado las obligan a parir encadenadas y por el otro, las dejan pintar -alabemos

Guillermina Antinao, mapuche ‘chilena’ ante la ciudad

la generosidad que demuestran los post-pinochetistas para con sus artistas indígenas…

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

Miguel Hernández, Peintre

Aub era un pintor dominguero, como su Jusep TC
Max Aub cuidó todos los detallles de su “biografiado”

Nònimo Lustre. LQS. Marzo 2019

En la Edad Cibernética, algunas coincidencias onomásticas hacen la puñeta a una parte de los homónimos. Es el caso del anarquista y pintor Miguel Hernández (MH) cuya búsqueda en internet es obnubilada por ‘el otro MH’… y por las docenas de artistas, deportistas y etc. que se apellidan igual. Para evitar suspicacias, bromas y desvíos, anuncio que este MH de nuestras entretelas NO es un ente de ficción al estilo de la genialidad “Jusep Torres Campalans”.

Item más, el estilo pictórico de MH está etiquetado como brut y/o outsider pero de naif o ingenuo no tiene absolutamente nada -dada la confusión sobre estos estilos artísticos, conviene precisarlo-. Lo prueba el caso de Miguel García Vivancos, cuya biografía se parece (poco) a la de MH puesto que ambos lucharon en la Guerra Incivil como anarquistas de pro y ambos tuvieron que exiliarse en Francia y ambos devinieron en pintores de cierto éxito. Pero ahí termina la similitud porque, mientras MH es un brut auténtico, Vivancos derivó a un ingenuismo detallista que tiene multitud de compradores… de postales typical.

Año 1933, portada de Farrell
Reconocido en las grandes galerías de arte

Amén de que MH murió en sus primeros años de su exilio parisino mientras que Vivancos regresó a Ejpaña donde murió en 1972 -Franco asesinaba aún- con ciertas comodidades, pese a figurar en las fichas policíacas como amigo de los terroríficos Durruti, Ascaso y Gª Oliver.

Dejamos para otro momento la biografía de MH pero no sin antes resumirla brutamente en que, hijo de campesinos abulenses, emigró a Brasil y Argentina cuando sólo contaba 19 años. En el plus ultra desempeñó todo tipo de oficios y no regresó directamente a Ejpaña sino que antes pasó por Lisboa. Durante la dictadura de Primo de Rivera, lo encontramos como militante de FAI-CNT (dentro del grupo de afinidad Los Intransigentes que, por cierto, eran poco intransigentes… en la política partidista) y, ya en la época republicana, publicó la que (sospechamos) es su única y cortísima novela ¡Era un cadáver andante!

A partir de 1939, su exilio es parecido al de tantos otros republicanos: campo de

1949: Carpeta con 15 linografías

concentración, pérdida de esposa, refugio en las mansardas parisinas… y, hacia

Una de las 15 obras grabadas sobre linóleo

1946, se erige involuntariamente en nombre fundamental del nacimiento de la corriente artística del art brut, con Jean Dubuffet como organizador y propagandista.

No sólo conoce a los “brutos” de Dubuffet, también trata con los poetas más famosos de la Dulce Francia. André Breton, por ejemplo, de quien pinta un retrato en 1952 y a quien envía en 1949 un (digamos) poema que comienza “Existia por que pensaba / pensava por que existía, / dijo Descartes antaño / y dice Sartres hoy dia.” (sic) Si alguien quiere comprobar que la literatura y la plástica no discurren parejas, puede comprobarlo puesto que esos ripios siguen por los mismos derroteros hasta el final que puede leerse en la siguiente ilustración:

Ahora bien, MH es pintor y puede comprobarse en las siguientes ilustraciones:

Rêve de la vierge
Passage Ronce, 1948. Vendido en 2003 por Christie’s de NYC
Perenne en las subastas de arte
!MH en Madrid!, catálogo de 43 págs.
MH fotografiado por los famosos

Ya fallecido pero presente en las más importantes subastas de pinturas, le realizan la primera exposición individual en el Madrid de 1976. Extrañamente, es en la sala oficial de la gubernamental -Franco había muerto el año anterior- Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural.

Incluso el diario monárquico ABC del 02 enero 1977, asustado porque “los tiempos están cambiando”, comenta y critica esta insólita exposición. Firmada por A.M. Campoy, la columna se apoya ‘antropológicamente’ en Frobenius -quien ya era un dinosaurio- para afirmar que MH es un “auténtico primitivo… entre rudimentario y pueril”. Y continúa desbarrando: MH “como un pelícano loco de amor, se abrió el pecho para picotearse el corazón solitario en un llanto por la amada perdida”. En esto, Campoy cuasi plagia a otros críticos que miran la obra de MH como anclada en la nostalgia de la esposa ausente, como si MH no hubiera podido superar esa pérdida, como si su condición de anarquista exiliado fuera irrelevante, como si su empeño pictórico fuera banal o circunstancial (la madre que les parió… agotaron mi paciencia).

Revista anarquista de la que fue tesorero

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

El futuro según un zafio liberal-conservador

Nònimo Lustre. LQS. Febrero 2019

El facherío hispano es muy proclive a la provocación tabernaria de jayanes y sicarios. Es lógico, después de asesinar a la mejor España, ¿qué iban a hacer estos malasmadres sino mofarse de los sobrevivientes? Sin embargo, lo que no es lógico sino insensato es creerse sus propias chanzas y, encima, considerarlas como suprema muestra de ingenio. ¿Pueden los verdugos tener sentido del humor? Dudoso. ¿Pueden sus bravatas incomodarnos? Poco, puesto que son fruslerías si las comparamos con el sadismo de sus dictaduras, la dura y la blanda o actual.

Esto viene a cuento de una de las últimas patochadas vomitadas por Arcadi Espada (ArEs), ayer comunista y hoy filofascista –volveremos sobre ese prefijo filo-, precisamente la que le valió ser expulsado de un programa de televisión de cuyo nombre no quiero acordarme. Según las innumerables glosas ocasionadas por tan famoso como efímero incidente, ArEs insultó a las personas con síndrome de Down –en fabla políticamente incorrecta, mongólicos-. Pero, antes de profundizar en las fobias de ArEs, debemos conocer algunos datos del susodicho.

Hoja de Servicios –después, curriculum

El plebeyo de nacimiento Arcadio Espada Enériz Pérez Crespo es hijo de Arcadio (Nerva, Huelva, 1919-1999) y de Francisca (1929-2009) Ahora bien, lo de plebeyo ha desaparecido desde que contrajo nupcias contra la distinguida bibliotecaria Patricia Jacas Escrivá de Romaní. Naturalmente, la ascensión de ArEs. al empíreo de la Alta Cuna no viene por las Jacas sino por Escrivá de Romaní (EdR), apellido ilustre donde los haiga, pues son marqueses de Monistrol de Noya, condes de Alcubierre y condes de Sástago y etcétera y, además, están emparentados con los clanes de los Silva, Roca de Togores, Silvela, Labayen, Fernández-Villaverde, Ruiz de Bucesta y, para acortar la cuenta, los Mora de la beatorra Fabiola de Bélgica… pero también de su hermano Jaime, alias Jimmy, de profesión su monóculo marbellí.

De toda esta chamarilería con bula, quien más nos interesa del clan EdR es uno de sus miembros más encumbrados: José Mª Finat y Escrivá de Romaní, más conocido como Conde de Mayalde (1904-1995) Los madrileños de los años 50’s y 60’s, le recordamos perfectamente pues fue alcalde de Madrid entre 1952 y 1965. Pero los españoles de más edad, si queda alguno, le recordarán con mayor motivo pues este EdR fue uno de los más sanguinarios represores de la Guerra y de la Posguerra. Si esta España fuera democrática y si lo fuera Europa, su Hoja de Servicios al Generalísimo le conduciría directamente a los tribunales puesto que también fue gobernador civil de la provincia de Madrid (1939-1940), director general de Seguridad (1939-1941) y embajador de España ante Hitler (1941-1942)

Ahora bien, para los resistentes al tardofranquismo, este Mayalde tiene un ‘mérito’ especial porque fundó la BPS o Brigada Político-Social en fecha 08.III.1941. Evidentemente, los desmanes de este torturador fueron muchos e incluso más dañinos que crear la BPS pero, qué quieren, quienes hemos tratado con los sicarios ‘sociales’, guardamos en nuestra memoria un apestoso albañal para que chapotee su fundador. De ahí que veamos a ArEs como pariente morganático de un Conde mucho más sangriento que el apocado Drácula.

[Un hecho que hoy parecería inverosímil: en febrero de 1955, Rafael Finat, hijo del conde de Mayalde, y un primo suyo se ahogaron en el río Tajo. Once meses después, cerca de Toledo capital, dos jornaleros encontraron los restos de Rafael. La canallesca de entonces atribuyó el hallazgo a los campesinos JGD y CVC y lo localizó en Safont pero, en realidad, el cadáver fue encontrado por el Mudito a unos 10 kms. de Safont, aguas arriba. El entonces alcalde capitalino regaló una pequeña moto Guzzi al Mudito, “generosidad” que fue muy discutida en La Sagra, comarca donde se desarrollaron los últimos avatares del accidente. Teniendo en cuenta que el Tajo era y es poco caudaloso –casi nada a su paso por Toledo-, y que, en 1955, todavía no se habían despoblado sus pueblos cercanos, ¿por qué tardaron tantos meses en encontrar a un ahogado? Más aún, ¿por qué mintió la prensa en un tema neutro, por qué ‘escondió’ al Mudito si éste no era un rojo redomado sino, simplemente, mudo de nacimiento? No es necesario responder; esta anécdota refleja hasta qué punto el franquismo tergiversaba incluso los hechos menos conflictivos… y nos hace sospechar que hoy se siguen manipulando hasta endilgarnos inverosímiles ruedas de molino]

Una vez reseñados estos pormenores de parentesco político-familiar, hemos de continuar con las fazañas de ArEs: en su ya lejana juventud, perteneció al PSUC –partido comunista en versión catalana-, luego se hizo periodista, luego fue miembro fundador de UPyD y de Ciutadans y, sobre todo, se aficionó enfermizamente a la provocación quizá no tabernaria como apuntábamos al principio sino peor todavía: desde posiciones de poder dizque cultural. Por citar sin orden cronológico algunas de sus memorables guapezas:

a) comentó que una famosísima foto de Javier Bauluz, aquella en la que unos bañistas se solazan al sol con el cadáver de un ahogado no europeo a pocos pasos, ArEs protestó porque la foto no captó a los servicios sociales que, según él, habían llegado a la playa –perfecta ilustración del ejemplo chino sobre el dedo que señala a la Luna… mientras ArEs mira el dedo-. b) en 2018, publicó el grueso panfleto Un buen tío. Cómo el populismo y la posverdad liquidan a los hombres, un trabajito de encargo para lavar el alma, la cara y especialmente los elusivos milloncejos del multi-procesado Francisco Camps, alias el Curita. c) poco después, se permitió una grosería, esta vez tabernaria, en forma de tuit dirigido al diputado republicano Gabriel Rufián: “¿La polla, mariconazo, cómo prefieres comérmela?”. d) es posible que, con esta sucia jactancia, quisiera redimirse de una cursilería anterior, cuando afirmó que “una Infanta no puede ir a un Juzgado, es como si va Blancanieves”, una genuflexión monárquica bastante torpe pues no resulta prudente asociar a la sospechosa empresaria Cristina de Urdangarín con las blancas y las nieves. e) finalmente, es de subrayar que ArEs padece veleidades no sólo literarias sino, peor aún, activistas como demostró en La Ametlla del Mar vandalizando los lazos amarillos que la población local había anudado en defensa de los presos políticos catalanes -un claro ejemplo de cómo entiende la libertad de expresión.

En fin, gracias a estas ‘excentricidades’, ArEs se ha ganado un buen puesto en el escalafón de los “liberales-conservadores” (en ese orden), oxímoron con el que define al “nuevo PP” su joven Mandón. Y lo cierto es que, como veremos más adelante, pese a haber dado cumplidas pruebas de su conservadurismo –antes, neofranquismo-, el cubículo de este polemista está más en la arista liberal que en la conservadora.

Neoliberalismo extremo y limpieza étnica

Es hora de adentrarnos en el meollo de la infamia y por ello no vamos a desviarnos comentando el incidente televisivo de marras –una banalidad- pero sí vamos a recordar su antecedente, el remoto artículo periodístico que lo originó y aclara. In illo tempore, escribió ArEs:

«Si alguien deja nacer a alguien enfermo, pudiéndolo haber evitado, ese alguien deberá someterse a la posibilidad, no solo de que el enfermo lo denuncie por su crimen, sino de que sea la propia sociedad, que habrá de sufragar el coste de los tratamientos, la que lo haga. Este tipo de gente averiada alza la voz histérica cada vez que se plantea la posibilidad de diseñar hijos más inteligentes, más sanos y mejores. Por el contrario ellos tratan impunemente de imponernos su particular diseño eugenésico: hijos tontos, enfermos y peores» (nuestras cursivas, “Un crimen contra la Humanidad”, El Mundo, 09.V.2013)

Aunque la columna es vieja de un lustro, ArEs la ha reivindicado a menudo. Es más, sus palmeros la consideran paradigma de que tiene “una voz propia” por encima de izquierdas y derechas. Y, en esto último, tienen algo de razón puesto que esa columna consigue irritar a griegos y persas. Yendo por partes: la frase “si alguien deja nacer a alguien enfermo” es una clara incitación al aborto lo cual escandaliza a la derechona pero también esa alusión a la eugenesia podría ser entendida como un ataque a la izquierda. En realidad, esta segunda opinión descansa en el supuesto de que la izquierda es proclive a la eugenesia, extrapolación filibustera de una de las ideas que preconizaba una fracción de esas izquierdas –la de algunos libertarios más o menos decimonónicos y actuales.

Después de desbrozar el comienzo de la columna, si leemos con cuidado la mitad de la columna, es obvio que ArEs defiende una posición rotundamente totalitaria. Según el dichoso plumífero, desde un punto de vista economicista, la Sociedad –rudo eufemismo por Estado-, no debe hacerse cargo de las personas –o personitas- “enfermas”. Aunque disfrazados de estatalistas, como feroces individualistas que realmente son, los totalitarios sueñan con las limpiezas étnicas, de clase y sociales; ArEs debe estar lamentándose de que no reine un Führer español como aquel Hitler a quien rindió pleitesía su pariente político, el tal Mayalde de infelice recordación. Pero, ojo, por torpeza en la redacción o por voluntad de confundir, la última frase puede ser atribuida tanto a los abortistas por eugenesia –una minúscula fracción de la derechona libre de clerigalla- como a los eugenésicos propiamente dichos. Dicho en breve, tanto a las derechas (residuales) como a las (supuestas) izquierdas.

Por ello, no podemos comentar el final de la columna pero sí nos urge llamar la atención sobre la frase que hemos subrayado en cursivas: Este tipo de gente averiada alza la voz histérica cada vez que se plantea la posibilidad de diseñar hijos más inteligentes, más sanos y mejores. A nuestro leal entender, aquí está la madre del cordero y el resto del texto es marear la perdiz para que la pasemos por alto.

Pero antes, tenemos que insistir en que el supuesto abortismo de ArEs no es tal sino una chusca provocación heredera de doctores mengeles como el palentino Antonio Vallejo-Nájera Lobón, el psiquiatra que “descubrió el gen rojo” y que, una vez ‘descubierto’ lo aisló para ‘mejorar la raza española’; léase, clasificó a los republicanos como asociales de reinserción imposible –los genes de entonces no se podían operar y era dudoso que las mujeres tuvieran genes- justificando así la represión de la posguerra so capa de limpieza genética. En suma, ArEs es partidario de algunos abortos pero no en nombre de la libertad de la mujer –expresión que consideraría decimonónica- sino de la libertad del Estado, un constructo ilógico y absurdo donde los haya. Encima, sus razones para preconizar la omnipotencia del Estado son de orden económico, evidentemente el argumento que mejor escuchan los gobierneros.

Pero ArEs va mucho más allá porque, con su frase en cursiva, lo que insinúa en su bravata es que el Estado debe diseñar hijos más inteligentes, más sanos y mejores. Por ende, el Estado no sólo debe tender a la limpieza política sino, simultáneamente, debe crear una Nueva Raza. Olvidemos los insultos a quienes osen oponerse a este Diseño Inteligente estatal y poco divino. Tildarlos de averiados e histéricos es un burdo recurso retórico para enmascarar la brutalidad totalitaria de su teoría política. Tampoco merece la pena preguntar quién va a decidir quiénes serán los hijos caracterizados por su inteligencia o qué significa eso de ‘mejores’ –otra cortina de humo-.

Sin embargo, con estos sencillos postulados, ArEs se pone a la cabeza del ultra-neoliberalismo rampante y, de paso, nos hace un gran favor: revelar sus planes. Se ha convertido en la punta de lanza del trifachito o trifálico: en el futuro, el Estado no sólo olvidará a los fetos y/o las personas “enfermas” sino que castigará a quienes se atrevan a introducirlas en la sociedad -con el tiempo, ahí se apuntará Vox. Los súbditos, primero que paguen impuestos y, luego, que se busquen la vida como la Paquera. Por ende, su teoría es proactiva, no sólo pasivamente seudo-democrática.

Todo ello es el vetusto abc del liberalismo ultra encarnado por Ciutadans y por la fracción hegemónica del “nuevo PP”. Pero es que, además, el elitista ArEs predica la clasificación estatal de la ciudadanía en tontos y listos, sanos y enfermos, mejores o peores. Lo cual, a nuestros ojos, es la vuelta al arcaizante sistema de castas estancas que caracterizó al franquismo: a un lado, los “caballeros mutilados”, al otro pero muy lejos, los jodíos mancos. En menos palabras, la separación absoluta entre los individuos listillos que triunfan porque ‘se hacen a sí mismos’ –no parece que sea el caso de su familia morganática- y la masa despreciable de los perdedores. Como aventurábamos al comienzo, no es filo-fascismo: es fascismo sin prefijo. Y en el oxímoron liberal-conservador del ‘nuevo PP’, ArEs quiere nadar y guardar la ropa pero desde la arista neoliberal. Conclusión: neoliberalismo y neofranquismo unidos, jamás serán vencidos.

¿Y por dónde empezarán a expulsar súbditos?, ¿y dónde y cuándo acabará su Reconquista? Lo predijo Martin Niemöller en un poema archicitado en el que, con el tiempo, las víctimas eran sucesivamente comunistas, enfermos incurables, judíos, etc. Según la que algunos creen que es la primera versión (1946), abreviada reza así:

«Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada,
porque yo no era socialista.
Luego vinieron por…
Luego vinieron por mí, y no quedó nadie para hablar por mí.”

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

El tridente de los muertos vivientes

Nònimo Lustre. LQS. Febrero 2019

Un fantasma tullido pero armado y uniformado amenaza la precaria coexistencia dentro del Estado español. Se llama Operación Blas de Lezo y consiste en resucitar la figura del susodicho almirante presentándolo como paradigma, prez y espejo de ‘las más acrisoladas virtudes españolas’. ¿Puede representar esas virtudes un militar que comenzó su carrera al servicio del rey Gabacho y que la terminó defendiendo el Imperio del siglo XVIII pero utilizando los métodos más brutales, incluso en contra de las órdenes ‘humanitarias’ de su Virrey? Pues así lo quiere el trifachito de los neo-franquistas (PP y C’s) y de los retro-franquistas (Vox), purrela de muertos vivientes que se ha matrimoniado una vez más, en esta ocasión para publicitar la figura de un déspota que debe a sus mutilaciones su presunta capacidad como Héroe-aspirante-a-la Fama (1).

Blas de Lezo (en adelante, BL) fue un militar y, por ende, utilizó la despiadada disciplina propia de su oficio y de su tiempo. No vamos a discutir si gracias a ella, obtuvo victorias o derrotas. Menos aún estamos capacitados para evaluar sus batallas pero, independientemente de que fuera un napoleón o un furriel condecorado, no aceptamos que los héroes españoles tengan que llevar uniforme. Preferimos una España civilizada a una militarizada. Nuestros héroes son siempre civiles mientras que el heroísmo –generalmente, pagado por la plebe irredenta- de los mílites, va en su sueldo.

Aclarada nuestra posición de partida, analizaremos la figura de BL comenzando con unas brevísimas notas biográficas:

Al servicio de Francia

En 1701, contando sólo 12 años de edad, BL se enrola como grumete o quizá guardiamarina en la flota de Alejandro de Borbón, hijo de Luis XIV, rey de Francia. Es decir, comienza su carrera militar bajo bandera extranjera. En 1704, estalla dentro del territorio español la Guerra de Sucesión que ya venía asolando Europa desde el mismo año en el que BL se viste de uniforme. Y no nos vale argumentar que las monarquías de Madrid y de París estaban en manos de la misma familia –“Ya no hay Pirineos”, dicen que dijo el Rey Sol- porque las montañas seguían ahí mientras los españolitos pasaban a ser carne de cañón en las guerras francesas.

Primera mutilación: el 24.VIII.1704, frente a Vélez-Málaga, se traba una gran batalla naval entre las flotas franco-española y anglo-holandesa. BL pelea a bordo del Foudroyant (caray, qué nombre castellano más raro…) hasta que una bala de cañón le destroza la pierna izquierda. Gracias a esta amputación y gracias al valor demostrado al afrontarla, el monarca francés, el Rey Sol Luis XIV, le asciende a Alférez de bajel de alto bordo.
Segunda mutilación: Poco después, le destinan al puerto fortificado de Toulon, cerca de Marsella, donde lucha contra los saboyanos. Aquí es donde la esquirla de un cañonazo impacta en su ojo izquierdo dejándole tuerto de por vida.

Al servicio de España contra Catalunya, Génova y el Maghreb

Tercera mutilación. En 1712, cambia de bandera y se alista en la Armada española que le ha ofrecido ser Capitán de Navío. Orgulloso de su ascenso, marcha contra Catalunya al mando del navío Campanella desde donde bombardea Barcelona con fruición cañonera. Pero, el fatídico 11.septiembre.1714 (proto-Diada), abandona la impunidad del primer barco a sus órdenes y se precipita al asalto contra las precarias defensas de la ciudad. Los barceloneses defienden sus casas con armas de ocasión pero, incluso cercado, un héroe local le dispara una certera bala que le inutiliza el antebrazo derecho. A sus 25 años, BL ha conseguido ser consecutivamente cojo, tuerto y manco.

Otrosí, en 1731, BL se encarga de una operación que hoy llamaríamos ‘represalia por impago de deuda externa’. Convertido en recaudador armado, ataca la ciudad de Génova a quien Madrid acusaba de quedarse con unos milloncejos supuestamente propiedad de España. Ergo BL olvida que, según Quevedo, el oro de las Yndias “viene a morir en España / y es en Génova enterrado”. Convencidos los banqueros genoveses de las razones de BL –o de sus cañones, no somos expertos en psicología mediterránea-, entregan el botín a BL. Otro ascenso militar.

BL bombardeó Barcelona en 1714. Fragmento del grabado Barcino Magna Parens, Joan Van Ghelen , Viena, 1718

Después de Génova, la furia justiciera –y recaudadora, repetimos- de BL le lleva a la Berbería –hoy, Maghgreb-. En 1732, reconquista la plaza de Orán y, al año siguiente, vuelve con una imponente flota poniendo en fuga a los musulmanes que pretendían sitiarla y reconquistarla. Lamentamos no tener espacio para copiar la narrativa ibérica que describió aquel episodio pero cualquiera la puede imaginar: “los moros huyeron en desbandada… los piratas estaban aterrorizados… pese a la desigualdad numérica de las mesnadas hispanas, triunfó la Cruz”, etc. En pago a sus servicios como atracador en Génova y ‘pacificador’ en Orán, en 1734 el rey le asciende a Teniente General de la Armada.

En Cartagena de Yndias

La fama imperecedera de BL le llegó en la batalla de Cartagena de Yndias, florón de la Corona hispana y cubil de corsarios, espías, contrabandistas y comerciantes (2). En 1741, una enorme flota inglesa se lanzó a la conquista de esa ciudad; BL les hizo frente con unas fuerzas ostensiblemente menores pero, aun así, los hijos de la Pérfida Albión fueron derrotados por BL… y por las enfermedades tropicales.

Se dice que BL contaba con 2.830 hombres (2.230 soldados españoles y milicianos de la ciudad) a los que las mejores crónicas añaden “600 indios flecheros del interior de la provincia”. Estos flecheros eran negros, mulatos y amerindios chocóes, hoy conocidos como Emberá, êbêra o ẽpẽrá aunque bien pudieron haber sido Emberá-Wounaan.

La primera grieta en la sabiduría bélica de BL surge cuando observamos que el tullido Almirante vio llegar de lejos a la flota enemiga enfrascado en la construcción de nuevas fortificaciones. Bien, prudente medida. Pero la larga espera y las fiebres tropicales hicieron mella en el ejército español (hispano-criollo-amerindio, más bien) de manera que, de los 6.000 soldados que se reunieron antes del asedio inglés, menos de la mitad estaban en buen uso cuando llegó la Royal Navy –quien también fue derrotada por las miasmas del Trópico, más letales que la pólvora del rey hispano.

Dícese que los españoles tuvieron 800 muertos pero que los ingleses sufrieron 3.500 muertos en combate y 2.500 por enfermedades. Como en toda materia militar, estas cifras forman parte de esa Verdad que es la primera víctima de cualquier guerra. Y, para intuir la diferencia que hubo entre las cantidades oficiales y las reales, basta citar al enemigo:

“Por la cuenta honesta tuvimos 18.000 hombres muertos y, según un soldado español que capturamos, ellos perdieron a lo sumo 200. El Almirante Una Pierna con su excelente mando y fuego mató a 9.000 de nuestros hombres, la fiebre general mató un número parecido. Cuando eché la última mirada al puerto de Cartagena, su superficie era gris con los cuerpos putrefactos de nuestros hombres, que murieron tan rápidamente que nosotros no podíamos enterrarlos. De los colonos pobres y débiles de nuestras colonias norteamericanas murieron cuatro hombres de cada cinco” (ver Pembroke, J (1741) “True Account of Admiral Vernon’s conduit of Cartagena”; en Michener J.A., Caribbean.1990, Fawcett)

La segunda grieta es más ilustrativa pues atañe al trato infligido por BL a sus propios soldados y a los vecinos de Cartagena durante el asedio inglés-norteamericano. Sobre este ‘pequeño detalle’ sólo disponemos de fuentes indirectas pero el hecho de que, pese a salir victorioso, sufriera las reprimendas de sus jefes, Virrey incluido, nos hacen sospechar que el susodicho trato tuvo que ser demasiado arbitrario y despótico. De hecho, estuvo a punto de ser devuelto con grilletes a Hispania; en todo caso, andando el tiempo fue rehabilitado aunque no llegó a disfrutar en vida de su nombramiento como Marqués de Ovieco.

Los dioses mutilados

Muchos aficionados todavía nos maravillamos de que muchas religiones adoren a un dios mutilado (BL), torturado (Cristo), despellejado (Xipe Totec) o asesinado. Todo ello acompañado de un ritual todavía más perverso -por reglamentado-, que la muerte o la tortura. Y eso que, para los racionalistas, el asesinato ritual del Rey es comprensible puesto que, si el Rey es un dios, ha de ser inmaculado pero, si no atesora esta sublime condición, entonces no puede ser dios.

Sea como fuere, los ejemplos de dioses-reyes aperreados son incontables aunque un antropólogo nunca diría que universales. Ejemplos: el panteón egipcio está repleto de dioses emparentados entre sí pero que se pelean cruelmente: Horus hiere a su tío Set en los testículos y éste a su sobrino Horus en ambos ojos mientras estaba dormido; el mismo Horus, despelleja a Set y éste ya ha matado a Osiris gracias a varias estratagemas, desde convertirse en toro para pisotear al dios que comparte con Ra la supremacía, hasta inocularle la muerte cuando se disfraza de mosquito pasando por destrozarle con dentelladas de cocodrilo. Incluso la venerable Isis, diosa de gran fortuna posterior, soborna al juez Nemti pero, disgustada por sus veredictos, termina cortándole los dedos de los pies. Éste y otros episodios similares exasperan a Horus hasta el punto de cortarle la cabeza a Isis quien, dicho sea de paso, es su santa madre. Finalmente, aquella religión (cosmogonía, teodicea, mitología o lo que quieran) concluye que Set debe morir porque es un malandro que, disfrazado de pantera, arrasa los campos fértiles; “Hasta aquí podíamos llegar” –dijeron los sacerdotes-, así que Anubis lo marca a fuego, lo despelleja y, todavía no satisfecho, decapita a sus feligreses.

Comparada con esta crónica criminal, la mitología de sus herederos, los griegos, es una página de sucia sociedad. Curiosamente, uno de los dioses con la imagen más bárbara y teutona, Odín, sólo está tuerto.

En cuanto a las mutilaciones infligidas entre humanos, ¿qué van a hacer estos débiles mentales si no es imitar a sus dioses y reyes? Voto al chápiro verde que, en este terreno, su devoción y su Imitación de Cristo es grande, inconmensurable -pero nunca perdonable. Y ya que estamos en las Yndias del Imperio español, citaré un único ejemplo de guerrero amerindio torturado: Galvarino fue un toqui (comandante) mapuche apresado por los invasores castellanos en la batalla de Lagunillas (1557) Una vez prisionero, nada de piedad ni leyes de guerra: le cortaron las manos y le colgaron de un árbol, crimen narrado por Ercilla con palabras que rezuman orgullo araucano (“con desdén y menosprecio dello alargó la cabeza y tendió el cuello”) pues el toqui buscaba que le quitaran la vida. Pero fue indultado. Entonces, Galvarino se amarró unos cuchillos a las muñecas y continuó su lucha contra el Invasor hasta que, en la batalla de Millarapue (30.XI.1557) fue capturado y ejecutado sin dilación.

Los héroes mutilados

La fe absoluta en el poder sanador o restaurador de un individuo de carne y hueso, es una constante en la mitología eurocéntrica. En el siglo XX, adoptó varias formas a cual más autocrática, desde el Conducator rumano hasta el Caudillo español. Pero los divinos endiosados ya no eran sólo los reyes y los emperadores ni tampoco los Papas pues, para esas fechas, estas jaurías ya habían demostrado históricamente y con creces ser un saco de veleidades, sadismos y psicopatías en general -el deus odiosus encarnado. Para continuar la más innoble de tradición europea, el caudillismo necesitaba un machote ibérico, averiado en el cuerpo pero aferrado a su paranoia constitutiva. Y, bien, encontró a su dios mutilado en la figura del legionario genocida –pleonasmo- José Millán Astray.

Millán Astray, necrófilo pregonao e involuntario surrealista gracias a su famoso lema “¡Viva la muerte!”, ha sido definido por la gente de bien como “brutal” (Barea) y por sus propios adeptos como “golfo, putero, borracho y pendenciero”. Pero servidor, debe añadir que también era proclive a la infidelidad conyugal y, sobre todo, un propagandista nato e incluso una miaja orientalista. Es decir, que fue todavía más criminal y nefasto de lo habitual entre los vencedores.

Evidentísimamente, la Operación Lezo es una descarada –y descarnada, perdón por la burla facilona y cruel- maniobra para encumbrar a un antecedente de Millán Astray dando así a entender que la necrofilia de la raza hispana data de antiguo y, por ende, es constitutiva de una supuesta idiosincrasia ibérica. Como si ello fuera igualmente cierto para las dos Ejpañas y como si lo tétrico y lo luctuoso no entrara en contradicción con la imagen de una Ejpaña jubilosa desde que el primer indígena ibero tocara las castañuelas.

Comprendemos que el tridente de muertos vivientes quiera refrescarnos la Memoria Militar a través de la hagiografía de BL pero no debemos tolerar que se imponga la tanatofilia del viva la muerte. Ese trifachito, ¿cuándo va a comprender que su pasto televisivo, los realities y sus cómicos de guardia, no sólo son incompatibles con la alegría sino que son su peor enemiga?, ¿cuándo van a comprender que la única memoria que necesita este país es la Memoria Democrática? ¿cuándo van a comprender que estamos hasta la coronilla de que los espacios públicos estén copados por vetustos militares o por sus viejos y jóvenes palanganeros?

Puestos a elegir lisiados españoles dignos de recuerdo, hubiéramos mencionado a los cientos que la nula calidad de la democracia española produce cada día. O, mirando desde el retrovisor histórico, a cojos como Lope de Aguirre; mancos como Basiliso Serrano Valero, el Manco de la Pesquera, maquis aragonés; mientras que tuertos heroicos los hacen a diario las balas de goma de los antidisturbios -Esther Quintana es el ejemplo más conocido- y, si nos vamos a los inválidos en general, cerraría esta lista nada exhaustiva con el escritor extremeño Benigno Bejarano, gaseado por los nazis.

¿Alguien sostiene que, por encima de su escritura, Cervantes es digno de gloria eterna porque era manco? Aplicado a lo que hoy nos ocupa, que BL estuviera mutilado es un detalle irrelevante a la hora de enjuiciar su desempeño político. Pero, priorizar sus mutilaciones para elevarlo a los altares, es una indecente añagaza propia de esos feroces individualistas que manipulan una Historia ad hominem que es la antítesis de la verdadera Historia –además del enésimo tributo a la necrofilia nacional y un aprovechamiento canalla de la discapacidad física-. BL fue un militar imperialista que bombardeó Barcelona y que fue ennoblecido (es un decir) a título póstumo –con su pan se lo coman los cortesanos de esta monarquía borbónica. Lo demás es oportunismo morboso y corrección política malentendida.

Item más, ser un tullido no añade nada a la figura social y política de BL. Sólo significa morbo, chanchullos subvencionados… y futuros problemas con catalanes y amerindios. A los discapacitados –sea eso lo que sea-, hay que tratarlos con justicia, no con paternalismos ni, menos aún, utilizarlos para fines más que dudosos. Hace más de un siglo, Joaquín Costa pedía echar “doble llave al sepulcro del Cid” o también “despensa, escuela y siete llaves al sepulcro del Cid”. Con igual razón, hoy pedimos más despensa, más escuela libre y menos monumentos o películas (3) para mayor gloria de Lezo y sus palmeros neofranquistas.

APÉNDICE

Treinta y cinco (35) años después

No nos cabe duda de que aquellos 600 “indios flecheros” que ‘defendieron’ Cartagena no eran solamente indígenas “Chocoes” (hoy, Emberá-Wounaan) sino que también había entre ellos una cantidad indeterminada de negros, mulatos, zambos, pobretones y de otros pueblos indígenas. Tampoco dudamos de que muchos -o pocos- entraron en combate a la fuerza. Asimismo, es indudable que fueron puestos en la primera línea de fuego y que, por descontado, morirían como moscas cual corresponde a la carne de cañón que les resultara más barata de alistar a BL y sus oficiales.

Sobra decir que la Historia Sagrada de la Patria Española (HISPE) no recoge cuántos ‘indios’ murieron en la defensa de Cartagena de Yndias. Sin embargo, un hecho delictuoso ocurrido 35 años después de la batalla contra los ingleses (y sus subalternos norteamericanos) nos muestra el grado de opresión que sufrían los amerindios y demás marginados. Sirva este hecho, por tanto, para sospechar de la voluntariedad que –gratuitamente- la HISPE le supone a la carroña esclavizada.

En la Cartagena del año 1776, fue procesado un joven del que, realmente, nunca se sabrá cómo se llamaba, ni tampoco si era libre o esclavo, ni siquiera si era zambo o mulato. Según los papeles de la Inquisición, fue acusado de haber robado algunas bagatelas y, horror de los horrores, ¡una hostia consagrada! Para colmo, durante la tortura inquisitorial admitió haberla botado ¡en un muladar! Obviamente, tan tremebundo sacrilegio sólo se podía exorcizar con el tormento y la horca; el joven NN estaba condenado antes de que empezara la pamema del juicio.

El infeliz reo confesó que “si saqué la hostia de la capilla de la Orden Tercera y si la enterré en el muladar fue porque estaba ciego y pido misericordia a la Divina Majestad, con íntimo dolor por haberle ofendido, pues aunque me di cuenta de mi error, estaba turbado por los tragos, y pudieron más las ganas de seguir bebiendo que el arrepentimiento.”

A la par que se celebraba el (digamos) juicio, se erigió un monumento en el mismo sitio donde el ladrón había enterrado pocas horas antes la hostia sacramentada. Un rincón que, según el Fiscal, es el lugar “mas indecente, fétido, y asqueroso que pudo hallar este desalmado hombre en toda la ciudad, y aun en todo el mundo; inmediato a la horca, bien cerca a la casa del matadero, en un suelo cubierto de las inmundicias del vecindario, en un paraje lleno, y sembrado de los desechos, y cachos de las reses muertas para el abasto”.

Escandalizado por el comportamiento del mulato/zambo/esclavo/libre, el fiscal propuso “que antes de ahorcarlo se le mutilen las mismas indignas manos que se atrevieron al hurto y que por sus ojos viera y sintiera el golpe del cuchillo que se las cortaba.. [puesto que] quien temerariamente osado extiende sus manos para hechos horribles al divino sacramento no solo merece la pena de ultimo suplicio en la Horca , sino también según la gravedad de la causa puede el Juez para castigo de tan execrable atentado, elexir un genero de muerte horrible, como el que se le queme ò descuartice vivo ò que con otro aservisimo tormento concluya los dias de su vida”.

La ejecución se escenificó el 12.junio.1776 en la entonces llamada Plaza de la Inquisición (hoy, plaza Bolívar) y así es como se la imaginan los autores del trabajo de referencia:

“Avanzaba el reo frente a esos cientos de pares de ojos y, de entre los gritos inculpadores de la romería, intentaba rescatar las voces de los sacerdotes que lo exhortaban a «un buen morir» mientras las piedras de las calles por las que era arrastrado lo despellejaban y la fuerza de la bestia de cuya cola iba atado amenazaba con descuartizarlo. El verdugo lo mataría con un garrote y colgaría el cadáver en la horca. Horas más tarde, bajaría el cuerpo medio putrefacto por la acción del calor, le cortaría las manos, las quemaría y exparciría las cenizas para que las brisas tibias que azotan a la ciudad durante el mes de junio arrastraran hasta los rincones más apartados diminutas partículas del destino del transgresor. Al final de la jornada, y al mismo tiempo que el pregonero iba anunciando en voz alta la pena de muerte para quien osara mover de allí la cabeza del ajusticiado, el verdugo la colgaría dentro de una jaula en la Puerta de la Media Luna, como una señal de escarmiento para que todo el que entrase o saliese de la ciudad viera y temiera al poder bicéfalo de Dios y del Rey.”

Así pagaba la Corona española a quienes habían salvado Cartagena de Yndias del ataque inglés. BL ya había fallecido pero sospecho que, de haber estado al mando de Cartagena, el joven sacrílego habría sufrido peor suerte… si eso hubiera sido posible.

(Ver Roland Anrup y Angélica Pérez Pérez. s/d. De la hostia a la horca: el delito de un mulato en la Cartagena de Indias del siglo XVIII. Disponible en https://gupea.ub.gu.se/bitstream/2077/3174/1/anales_1_anrup_perez.pdf ) AP, 07.II.2019

Notas:
1.- El trifachito ya está exigiendo películas y espectáculos sin fin. Pérez-Reverte se cree el candidato idóneo para dirigir una serie sobre Lezo y sus colegas de proto y/o real franquismo, con Sánchez Dragó a la cabeza, ya se están peleando por las migajas. Pero, al contrario que Lezo, ninguno se pelea con los anglosajones y los saboyanos porque el mercado es el mercado. Sólo imitan al tullido en su bombardeo contra Catalunya.
2.- Cuando fue destinado a Cartagena, BL ya había paseado sus armas por las Yndias. So pretexto de unas deudas contraídas con la Corona metropolitana, comenzó exigiendo que los comerciantes peruanos pagaran la botadura de dos barcos –siguió el modelo Génova/Orán- y con ellos se lanzó por el océano Pacífico a practicar lo que, siglos después, se llamaría sarcásticamente la “diplomacia de la cañonera”.
3.- Desde 2014, en la Plaza Colón de Madrid campea un enésimo monumento a BL. Es una estatua de bronce de siete metros de altura (pedestal incluido) obra de Salvador Amaya. Fue inaugurado por Juan Carlos I, Ana Botella, alcaldesa de Madrid y José María Lasalle, entonces secretario de Estado de Cultura y hoy ex marido de Meritxell Batet i Lamaña, actual ministra de Política Territorial y Función Pública. Obviamente, fue protestado por la Generalitat de Catalunya que no dudó en recordar que BL bombardeó a civiles en Barcelona.
En cuanto a las películas y/o series, Vox proclama que “Hay que hacer esa película sobre Blas de Lezo. Es evidente que hay un público que garantiza el éxito. Deberíamos pedirle a Elvira Roca Barea que contribuya al guión. Y yo estoy dispuesto a irme a buscar a Mel Gibson si aquí no hay quien quiera realizarla o invertir en ella” (Abascal, tuit 04.febrero 23,42 hrs) Asimismo, Enrique Cerezo, productor de cine y presidente del Atlético de Madrid, trabaja desde hace un año en una serie de televisión de cuatro capítulos que sería dirigida por Álvaro Sáenz de Heredia –pariente de José Antonio Primo de Rivera y sobrino de José Luis SdeH, un atila de las pantallas, redomado franquista que asoló durante décadas el cine español y que perpetró Raza, el espanto fílmico guionizado por Franco-. Vox, Roca Barea, Cerezo, Sáenz de Heredia… lo mejor de cada casa. Sólo falta que al patrioterismo audiovisual se apunte José Luis Garci y se repita el impune pelotazo de su película Sangre de mayo (2008), aquel bodrio que conmemoraba el bicentenario de la lucha contra las tropas napoleónicas y que Esperanza Aguirre financió con ¡15 millones de euros! Magna iniciativa hiper-patriótica que no debió gustar a nuestros vecinos franceses… ni tampoco a los españoles puesto que sólo fue visto por 100.000 espectadores que dilapidaron poco más de 700.000 euros.

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb

Ni quito ni pongo rey, ni ayudo a ningún señor

Nònimo Lustre. LQS. Febrero 2019

Caracas, 31 enero 2019: a cada minuto, los medios de manipulación nos apabullan con la tremebunda historieta de que la Policía chavista-madurista ha allanado el apartamento del autoproclamado presidente Juan Guaidó mientras éste se encontraba mitineando. Si hemos de creer a los medios, en el apartamento de urbanización Santa Fe –clase media alta- sólo estaba la hijita de Guaidó cuidada por su abuela. Inmediatamente (“de inmediati” en la jerga de Maduro) un alto personaje de los EEUU, Bolton o su clon, ha calificado el incidente como terrorismo contra bebés. Semejante definición debe ser correcta puesto que los gobierneros de EEUU tienen una enorme experiencia en eso de aterrorizar niños -que se lo pregunten a los niños palestinos, en especial a los de Gaza.

Sin embargo, en esa información hay detalles que chirrían. Por ejemplo, los medios dicen que los terroristas uniformados eran FAES, una rama policial que NO está especializada en el allanamiento de personajes ilustres, tarea que está a cargo del servicio de información o SEBIN. Dicho de otra forma, el FAES se encarga de vigilancia estática especial y, en tal condición, es probable que rondara los alrededores del apartamento de Guaidó, como lo hace con los domicilios de muchos caraqueños, del gobierno, de la oposición o, simplemente, individuos prominentes –es decir, posibles objetivos de secuestradores y malandros en general. Además, si el FAES allanó el apartamento, ¿por qué lo abandonó antes del regreso de Guaidó?

Por su parte, el jefe de la Policía ha declarado enfáticamente que ningún cuerpo policial estuvo en ese apartamento. ¿A quién creer? ¿a la Policía o al ciudadano, llámese Guaidó o Fulanito de Tal? En tan angustiosa tesitura me encontraba cuando recordé un incidente protagonizado hace muchos años por Leopoldo López, jefe de Voluntad Popular, el partido al que pertenece Guaidó. ¿Qué ocurrió hace diez años en Maiquetía, el aeropuerto de Caracas?

En junio del 2008, el entonces alcalde de Chacao llegó a Maiquetía, salió un momento a saludar a sus seguidores, regresó al aeropuerto y, cuando volvió a salir a la calle, denunció ante las cámaras que había sido agredido físicamente por cinco aduaneros. Como prueba, adujo el bolsillo roto de su camisa azulada. Excuso decirles cómo se pusieron los medios internacionales…

Pero, López había olvidado que todos los aeropuertos del mundo están plagados de cámaras de vigilancia y, un visionado rápido de ellas, demostró que fue el propio López quien se descosió el bolsillo. López no perpetró una imprudencia adobada con ignorancia sino algo peor: simuló un ataque contra la integridad física y eso es, simplemente, un delito (todo ello puede comprobarse en varios youtubes; escogemos uno que es ilustrativo aunque de pésima calidad:

A la vista de esa prueba, ¿qué hicieron los medios que tanto habían insistido en la agresión a López?, ¿emitieron la grabación de las cámaras de Maiquetía?, ¿se retractaron? Pues no, se olvidaron de la noticia sin la más mínima rectificación. Y ello nos lleva al presente: ¿habrá Guaidó heredado la picaresca de su jefe local?, ¿le habrá regañado, por copión, su verdadero Jefe, Donaldo Trump? No lo creo porque esta vez Guaidó cuenta con un dato a su favor: es imposible demostrar que no hubo tal allanamiento igual que, en general, es imposible demostrar algo que nunca sucedió.

Conclusión: por los antecedentes de su partido, no creo a Guaidó y, por deformación profesional, tampoco creo a la Policía. Ergo sólo me queda archivar la noticia de ayer en la carpeta “Bulos, contrabulos y demás miserias de los medios”.

Más articulos del autor
Síguenos en Facebook: LoQueSomos Twitter@LQSomos Telegram: LoQueSomosWeb